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El lenguaje visual en la obra pictórica de Blanca Haddad

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UNIVERSIDAD CENTRAL DE VENEZUELA 
FACULTAD DE HUMANIDADES Y EDUCACIÓN 
ESCUELA DE ARTES 
DEPARTAMENTO DE ARTES PLÁSTICAS Y MUSEOLOGÍA 
 
 
El lenguaje visual en la obra pictórica de Blanca Haddad 
Trabajo especial de grado para optar al título de Licenciado en Artes mención 
Artes plásticas y Museología 
 
 
 
 
Br. Daniela Esther Millán Martínez 
C.I. V-20.290.307 
Tutora: Prof(a) Nireibi Herrera 
 
 
 
Caracas, 04 de julio de 2016
I 
 
El lenguaje visual en la obra pictórica de Blanca Haddad 
Trabajo especial de grado para optar al título de Licenciado en Artes 
mención Artes Plásticas y Museología 
 
Resumen 
Actualmente vivimos en una cultura rodeada por el dominio de la 
comunicación visual, que emplea la imagen para influir la manera que 
percibimos y entendemos la realidad. Esta investigación ofrece una 
perspectiva para comprender la forma en que el artista configura su obra y 
otorga al receptor algunos pasos de análisis para descifrar el mensaje que 
contiene. El texto El lenguaje visual de María Acaso, es el punto de partida 
para profundizar sobre el tema y su propuesta de estudio valdrá para 
aproximarnos a la obra de la artista contemporánea venezolana Blanca 
Haddad en una selección de cuatro obras. 
 
Palabras claves: comunicación visual, imagen, lenguaje visual, arte 
contemporáneo venezolano, Blanca Haddad. 
 
 
 
II 
 
 
 
 
A mi madre, mujer sensible y valerosa 
A mi hermano, pilar de fuerza y constancia 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
III 
 
Agradecimientos 
Agradezco a mi mamá Mirna Martínez y a mi hermano Víctor Josué 
Millán Martínez, ustedes contribuyeron con sus experiencias y consejos a 
culminar esta fase de mi vida. 
A mis amigos Liseth González, Arnoll Cardales y Desireé Chique, por 
leer mis borradores y por las conversaciones que me motivaron a desarrollar 
este proyecto. 
A Jamila y Ciro Ricucci por la ayuda que me prestaron para salir de 
los apuros que surgen cuando comienzas este trayecto. 
A Nireibi Herrera, por seguir conmigo hasta el final, a pesar de los 
altibajos que enfrentamos. 
También quiero expresar mi agradecimiento a Reynaldo Landaeta, 
Director de Relaciones Internacionales del IARTES por facilitar información 
bibliográfica de Blanca Haddad para concretar este trabajo de grado. 
 
 
 
 
IV 
 
Índice de ilustraciones 
Ilustración 1 La Venus de queso (1981), Marta Minujín .............................. 8 
Ilustración 2 Boy (1999-2000), Ron Mueck ............................................... 27 
Ilustración 3 Venus Genetrix (Siglo II), Autor desconocido ....................... 40 
Ilustración 4 El nacimiento de Venus (C. 1480), Sandro Botticelli. ........... 41 
Ilustración 5 Houses on the Gein (1900), Piet Mondrian ........................... 53 
Ilustración 6 Tableau No.2/Composition No. VII (1913), Piet Mondrian….54 
Ilustración 7 Acción pictórica Nada es eterno (2012), Blanca Haddad…..68 
Ilustración 8 Blanca Haddad en su taller (2013) ...................................... 72 
Ilustración 9 El hermafrodita-Alquimia (2013), Blanca Haddad ................ 75 
Ilustración 10 Los frescos (Año desconocido), Blanca Haddad ................ 78 
Ilustración 11 Retrato de Amparo (2012), Blanca Haddad ....................... 82 
Ilustración 12 Stupid noises (Ruidos estúpidos) (2014), Blanca Haddad…86 
Ilustración 13 Has despertado sola? (2007), Blanca Haddad. .................. 90 
Ilustración 14 Natural direct - Self portrait (2013), Blanca Haddad. ..... …..95 
 
 
 
 
V 
 
Índice 
Resumen ..................................................................................................... I 
Dedicatoria .................................................................................................. II 
Agradecimientos ........................................................................................ III 
Índice de ilustraciones ............................................................................... IV 
Introducción ................................................................................................ 1 
Capítulo I. Elementos de la comunicación visual ........................................ 5 
I.1. El artista, emisor de vivencias personales .................................. 23 
I.2. El lenguaje visual como transmisor de conocimiento ................... 26 
I.3. La imagen como unidad de representación visual ....................... 35 
I.4. El mensaje visual, un proceso de reflexión e interpretación ......... 44 
I.5. El receptor, interprete del mensaje visual .................................... 58 
Capítulo II. Propuesta de análisis de María Acaso ................................... 61 
II.1. En contexto: Blanca Haddad ....................................................... 66 
II.2. Análisis de cuatro obras de Blanca Haddad ................................ 80 
Conclusión ............................................................................................... 98 
Fuentes consultadas ............................................................................... 102 
Anexos…………………………………………………………………………106 
1 
 
Introducción 
 
La comunicación visual actúa como un sistema que transfiere 
mensajes que influyen en el comportamiento humano. En este proceso 
coexisten elementos como el lenguaje visual, la imagen y el mensaje visual 
que dependen de la relación que establece el emisor con el receptor para 
comprenderlos. Esta relación es influenciada por el contexto histórico 
cultural, la percepción y experiencia de cada sujeto. De este modo se 
construyen nuevas configuraciones de la realidad para lograr propuestas 
que originen cambios en la manera que la percibimos. Para el arte, el 
lenguaje visual ha sido el medio de expresión principal que nos vincula a un 
imaginario que construimos y se hace real a través de la percepción. Toda 
obra estética creada a partir de este lenguaje cumple un papel específico y 
refleja la voz de cada individuo. El artista como emisor es, 
fundamentalmente, un creador de imágenes que utiliza las herramientas 
materiales y conceptuales del lenguaje visual para establecer su punto de 
vista respecto algún tema personal, social o político. Con ello busca 
conmover la conciencia del espectador. El lenguaje visual transmite 
conocimiento mediante la imagen, por tanto, en calidad de receptores, es 
preciso conocer cómo se disponen los mensajes que recibimos al visualizar 
una obra de arte. Así reconoceremos estas representaciones como objetos 
con carga simbólica que nos permiten construir nuevas realidades. 
2 
 
Tomando en cuenta que toda obra contiene distinta información que 
se traduce en el mensaje visual, hemos elegido analizar una selección de 
cuatro pinturas de la artista venezolana Blanca Haddad para indagar en sus 
mensajes. La creadora tiene una propuesta plástica de gran fuerza 
expresiva que apunta hacia la temática de la mujer en lo personal, social y 
artístico. También cuestiona las estructuras culturales de poder ya sea 
explícitamente mediante críticas que abordan estereotipos sociales del 
comportamiento humano, o sutilmente a través de mensajes que 
reflexionan sobre cómo hemos entendido las relaciones humanas y la 
manera en que podemos contribuir a cambiarlas. En nuestra rama de 
conocimiento, estudiar la configuración del lenguaje visual es necesario 
para comprender los mensajes de la historia del arte; para construir nuevas 
relaciones socioculturales y generar críticas a los sistemas. 
Esta investigación parte del estudio de los elementos de la 
comunicación visual e ilustra el uso de las herramientas visuales y el 
mensaje de las producciones artísticas mediante la obra de Blanca Haddad. 
En este sentido, nuestra intención no es crear definiciones rigurosas 
respecto al estilo o la producción de la artista, más bien queremos 
reflexionar sobre su lenguaje y adentrarnos en su universo de 
significaciones.3 
 
Para el análisis del lenguaje visual en la obra de Blanca Haddad 
seguimos el plan de comprensión de las representaciones visuales del texto 
El lenguaje visual elaborado por la especialista en educación artística María 
Acaso. Este plan pretende adaptarse a las necesidades del arte 
contemporáneo tomando en cuenta la diversidad en los materiales de 
creación y las nuevas tecnologías por lo que es aplicable a distintos tipos 
de productos visuales bidimensionales y tridimensionales. La autora del 
texto expone que la intención de esta propuesta es que el investigador 
diseñe su propio proceso de análisis. Debido a la amplitud metodológica 
señalada por Acaso, creemos que el estudio desde esta perspectiva nos 
permitirá conocer nuevas ópticas respecto a la obra de la creadora. Así pues 
proponemos esta mirada sobre un tema y una artista, tomando en cuenta 
que el plan puede aplicarse para estudiar otro tipo de obras. 
El primer capítulo de este trabajo de grado se titula Elementos de la 
comunicación visual en el cual explicamos las funciones del emisor o artista, 
la manera en que se configura el lenguaje visual, la imagen, el mensaje 
visual y la tarea que cumple el receptor o espectador. Para mayor 
comprensión del lector, realizamos distintos esquemas de estos elementos 
como orientación en el recorrido de su lectura. Respecto a la 
fundamentación teórica tomamos como punto de partida el texto 
mencionado y a partir de este establecimos relaciones entre diversas ramas 
4 
 
de conocimiento como la semiología de la imagen, la filosofía, las teorías 
del diseño, la comunicación y los estudios estéticos. En este sentido, nos 
ceñimos a la creencia de que el proceso comunicativo no es unilateral pues 
mirarlo de un solo ángulo no se corresponde al momento histórico del que 
somos parte. 
La intención del segundo capítulo titulado Propuesta de análisis de 
María Acaso es poner en práctica los cuatro pasos del plan de comprensión 
de las representaciones visuales para analizar el lenguaje visual de Blanca 
Haddad. De manera que vimos necesario situar al receptor de esta 
investigación en el contexto general de la artista para que aprecie mejor su 
proceso creativo y motivaciones personales. Con esta información en mira 
analizamos cuatro obras de la artista que pretenden demostrar la manera 
en que se configura el lenguaje visual y su función como transmisor de 
conocimiento. 
 
 
 
 
 
 
 
 
5 
 
Capítulo I 
Elementos de la comunicación visual 
 
La comunicación visual es un sistema que a través de la imagen 
transmite información y mensajes que son captados por el hombre mediante 
la visión. El ojo captura información con ayuda de la luz y envía al cerebro 
datos como “claro y oscuro y colores que van del rojo al violeta.”1 Las ondas 
lumínicas originan impulsos neuronales para que el cerebro canalice la 
información de forma coherente induciendo una reacción en cada individuo. 
Para observar es necesario distinguir lo que se comunica 
visualmente, sin embargo esta acción no se limita únicamente a “absorber 
información dentro del sistema nervioso.”2 Creemos también que es un 
constructo cultural pues de acuerdo con Otl Aicher, “vemos lo que la cultura 
nos ha señalado como digno de ver.”3 En este aspecto, hay factores 
sensoriales como la percepción visual y la experiencia estética que afectan 
la comunicación visual, la información y el mensaje de sus componentes, y 
que puede sintetizarse en la siguiente gráfica: 
 
 
1 Aicher, “El ojo del huracán”, 5. 
2 Dondis, La sintaxis de la imagen: introducción al alfabeto visual, 3. 
3 Aicher, ob. cit., 5. 
6 
 
 
 
 
Gráfica 1 
 
La percepción visual es para Rudolf Arnheim “un interés activo de la 
mente”4 un proceso que implica sistematizar la realidad para producir 
conocimiento. Esta propiedad cognitiva “depende de lo que se construye en 
la mente de cada persona”5 y, por su carácter individual e intransferible 
origina sensaciones que influyen en la apreciación de la imagen. Afirmar 
que la percepción visual depende de la subjetividad no es atribuirle a los 
sentidos características de desorden e irracionalidad. Los sentidos 
reproducen imágenes en el cerebro que proporcionan experiencias 
estéticas más vividas, con ellos la percepción recolecta datos 
indispensables para descubrir nuevas significaciones. Para Rafael Gómez 
Alonzo la experiencia estética está condicionada por los artistas que 
 
4 Arnheim, El pensamiento visual, 51. 
5 Gómez, Análisis de la imagen. Estética audiovisual, 18. 
La comunicación visual
Sistema de comunicación
Percepción visual Experiencia estética
7 
 
elaboran estereotipos que “manipulan los principios estéticos”6 sobre los 
que se establecen características para reconocer ciertas convenciones. 
Pensar en una obra que no contenga información del artista como su 
espíritu o punto de vista parece improbable. Actualmente existen nuevos 
soportes para crear imágenes por tanto es frecuente encontrar obras de arte 
manipuladas por sus autores, quienes refuerzan los niveles de persuasión 
hacia el espectador, incluso se han creado obras destinadas a ser tocadas 
o degustadas para ampliar la calidad de percepción e integrar todo tipo de 
personas a la experiencia estética. Por ejemplo, la escultura La Venus de 
queso realizada por Marta Minujin, integraba a todos sus receptores 
invitándolos a degustar este símbolo de la cultura clásica, acción que por su 
característica irreverente pudo generar impresiones diferentes en cada 
persona (Ilustración 1). 
La experiencia estética ocurre cuando se contempla un objeto visual 
y el espectador de manera consciente o inconsciente aísla o selecciona 
elementos que reconoce o le agradan, reflejando sus pasiones y 
tendencias. El espectador influido por factores sociológicos, psicológicos, 
culturales y mediáticos altera su comportamiento en la recepción de 
 
 
6 Gómez, ob. cit., 17. 
8 
 
 
imágenes y genera juicios de valor o consideraciones estéticas 
generalmente subjetivas que determinan si lo que ve le atrae o desagrada. 
Nos encontramos ante una experiencia que transfiere información 
conceptualmente y a partir de múltiples perspectivas. 
En la comunicación visual hay elementos que interactúan como el 
emisor o artista, el lenguaje visual, la imagen, el mensaje visual y el receptor 
 
Ilustración 1 La venus de queso, 1981. Autor: Marta Minujín. Knoll Internacional. Buenos 
Aires, Argentina. Réplica de la Venus de Milo realizada con una estructura de hierro 
cubierta con cuadrados de queso. 
9 
 
 
o espectador (Ver gráfica 2). Sin la interacción de estos elementos no se 
puede realizar el acto comunicativo pues todos existen con un fin específico. 
El emisor o artista es quien envía mensajes a través de su obra para 
cumplir con el proceso de comunicación. Su función es ejecutar el acto de 
representación, que supone sustituir la realidad mediante el lenguaje visual 
en determinado momento y lugar con motivos provenientes de su 
experiencia personal, por esto los mensajes propuestos no son 
necesariamente neutrales o inocentes. Según María Acaso, el artista se 
vale de tres niveles de representación, distinguidos en nivel de iconicidad 
alto, medio y bajo. La iconicidad es el grado de semejanza de un signo con 
el objeto representado. Es decir que una imagen, según su configuración, 
puede tener tres niveles que determinan su grado de parecido con objetos 
reales. Si el nivel de iconicidad es alto se comprenderá mejor lo 
Elementos de la 
comunicación visual
Emisor o 
artista
El lenguaje 
visual
La imagen
El mensaje 
visual
Receptor o 
espectador
Gráfica 2 
10 
 
representado pues será como la fotografía de un hecho real. Un nivel de 
iconicidadmedio indica que la imagen mostrará solo algunos aspectos que 
tengan relación con objetos reales de tal manera que otros elementos se 
omitan o se reduzcan a lo más básico. El nivel de iconicidad bajo suele ser 
asociado con la pintura abstracta pues en este tipo de representaciones no 
hay una semejanza directa del objeto o la idea con la realidad. La gráfica 3 
resume los niveles de representación de los que se vale el artista para 
constituir sus mensajes e ideas. 
 
 
Emisor o artista
Niveles de 
representación
Nivel de 
iconicidad alto
Nivel de 
iconicidad 
medio
Nivel de 
iconicidad bajo
Gráfica 3 
11 
 
El lenguaje visual está presente en la cotidianidad humana. Basta 
observar las imágenes del cine, las pinturas, la publicidad para el consumo 
de productos, entre otros. Todas almacenan una historia atribuida por su 
fabricante con un fin específico que espera ser descubierta y provoca 
múltiples reacciones en el espectador. El lenguaje visual es el código de la 
comunicación visual. Su naturaleza comunicativa se efectúa gracias a la 
imagen como unidad de representación y como medio de expresión está 
inserto en un sistema de signos, imágenes y sonidos mediante los cuales 
manifiesta un mensaje. Actualmente las sociedades están dominadas por 
la cultura del lenguaje visual ya que transmite conocimiento e influye la 
manera en que entendemos la realidad. Mucho de lo que consumimos y 
deseamos, incluso, nuestras creencias se determinan por el predominio que 
tiene el lenguaje visual sobre la mente humana. 
Nuestro cerebro recopila esta información, aunque no estemos 
consciente de ella, y la utilizamos para tomar decisiones diariamente. 
Mediante él no solo observamos, también vemos y percibimos con nuestros 
sentidos, proyectamos y materializamos las imágenes que incorporamos 
tomando en cuenta la información que nos ofrece la naturaleza. Este hecho 
supone la interacción de todas las habilidades lógicas e intelectuales de 
cada individuo y, en consecuencia, podemos hablar del avance que ha 
tenido el lenguaje visual como recurso comunicacional ya que el hombre ha 
12 
 
involucrado sus capacidades de “previsualización, planificación, el diseño y 
la creación de objetos visuales, desde la simple fabricación de herramientas 
[…] hasta la creación de símbolos y […] de imágenes”7 para acceder al 
entendimiento del mundo y conocer su lugar particular en él y los diversos 
lazos que se pueden hilar estando en colectividad. 
El lenguaje visual transfiere conocimiento a través de la imagen y las 
herramientas de configuración como el color, la textura, entre otros y las 
herramientas de organización como la composición y recursos retóricos que 
contienen información conceptual y simbólica (Ver gráfica 4). 
 
 
La palabra griega eikon que se traduce como imagen se define según 
María Acaso como “representación visual que posee cierta similitud o 
 
7 Dondis, ob. cit., 3. 
El lenguaje visual
Herramientas de 
configuración
Herramientas de 
organización
Imagen
Gráfica 4 
13 
 
semejanza con el objeto que se representa.”8 Acaso comenta que la imagen 
se relaciona con lo bidimensional y el término representación visual engloba 
lo bidimensional y tridimensional. Roland Barthes, apunta a la raíz latina del 
verbo imitari del que deriva la palabra imago definida como “figura, sombra 
o imitación.”9 Del vocablo griego se deriva el término representar y del latino 
el término imitar, en este sentido, ambos aluden a un proceso de 
“…sustitución de la realidad. Esto lleva a entender la imagen como una 
unidad de representación que sustituye a la realidad a través del lenguaje 
visual.”10 
Para Joly Martine la imagen “indica algo que, aunque no siempre sea 
visible, se vale de ciertos rasgos visuales”11 y aunque sea imaginario o 
concreto “pasa por alguien que la produce o la reconoce.”12 John Berger en 
el texto Modos de ver, se refiere a la imagen como “…una apariencia o un 
conjunto de apariencias, que ha sido separada del lugar y el instante en que 
apareció por primera vez y preservada por unos momentos o unos siglos.”13 
La imagen es la columna principal de la comunicación visual que 
según Rafael Gómez Alonzo: 
 
8 Acaso, El lenguaje visual, 36. 
9 Ídem 
10 Ídem 
11 Joly, Introducción al análisis de la imagen, 17. 
12 Ídem 
13 Berger, Modos de ver, 15. 
14 
 
“…materializa un fragmento del mundo perceptivo (entorno 
visual), susceptible de subsistir a través del tiempo y que 
constituye uno de los componentes principales de los mass-
media (fotografía, pintura, ilustraciones, escultura, cine, 
televisión).”14 
En esta investigación al referirnos a la imagen tomamos en cuenta 
cada concepto. Así pues la entendemos como la representación visual de 
objetos o ideas que, sin ser visibles, son reproducidas por alguien en 
soportes bidimensionales o tridimensionales y como un elemento que 
sustituye la realidad por medio del lenguaje visual. 
Toda imagen lleva consigo un signo. En la comunicación visual se 
denomina signo visual a “una unidad de representación a través del 
lenguaje visual.”15 El signo visual provoca una tarea interpretativa para 
designar “algo que percibimos y a lo que damos una significación.”16 Para 
la semiología de la imagen, el signo visual consta de tres tipos: 
- Huella, señal o índex 
- Ícono 
- Símbolo 
 
14 Gómez, ob. cit., 21. 
15 Acaso, ob. cit., 36. 
16 Joly, ob. cit., 34. 
15 
 
Para María Acaso la huella, señal o índex, se refiere a “un signo 
formado a través de algún resto físico del elemento representado. Por 
ejemplo, nuestra huella dactilar es una imagen formada por las 
características físicas de nuestro dedo pulgar.”17 
El ícono: 
“…es un signo en el cual el significado permanece conectado con 
el significante en algún punto, es decir, ha perdido parte de las 
características físicas del original, sin dejar de mantener una 
relación de semejanza con lo representado. Por ejemplo, el signo 
de la cruz puede catalogarse como un ícono porque, aunque su 
significado sea el cristianismo, encontramos en este signo una 
semejanza con el original del que parte, que no es sino un 
instrumento de tortura.”18 
El símbolo “corresponde a la clase de signos que mantienen con su 
referente una relación de convención.”19 Por ejemplo los símbolos 
universales de la paz, el símbolo para representar el género femenino o 
masculino, etc. Cada uno contiene un significado basado en una convención 
social aceptada universalmente. 
 
17 Acaso, ob. cit., 39. 
18 Ibídem, 40. 
19 Joly, ob. cit., 40. 
16 
 
El signo visual a su vez contiene niveles de los que precisaremos: 
- Literal o significante 
- Objeto o referente 
- Concepto o significado 
- Punctum 
El nivel literal o significante se relaciona con el aspecto material del 
signo visual. Es el mensaje objetivo o denotativo a través del cual se 
diferencian sus características físicas sin tomar en cuenta las proyecciones 
subjetivas o culturales. El objeto o referente es el objeto real y tangible, lo 
que representa el signo visual. El concepto o significado es “la unidad 
cultural que se otorga al signo por medio de una convención socialmente 
aceptada.”20 En este nivel intervienen las experiencias subjetivas que 
forman el mensaje connotativo. Se relaciona con la interpretación libre del 
sujeto en un contexto determinado. El punctum, es un concepto propuesto 
por Roland Barthes y que María Acaso emplea entre los niveles del signo 
visual. Punctum, en palabras de Acaso es: 
“…el elemento del producto visual que «punza» al espectador, 
funcionando como un detonante que lo extrae de la corporeidad 
de la imagen y lo conecta con sus propias experiencias y 
sensacionescomo individuo. Al hacer saltar al receptor del 
 
20 Acaso, ob. cit., 41. 
17 
 
significante al significado, del discurso denotativo al connotativo, 
de la parte consciente a la inconsciente, el punctum consigue que 
el espectador aporte significados a la imagen, que se proyecte 
en ella y le aporte algo.”21 
Para Acaso, existe más de un punctum entre los cuales distingue: 
- Punctum principal: “es el elemento de la imagen que hace que el 
espectador pase del discurso denotativo al connotativo.”22 
- Punctum secundario: “el o los elementos que acompañan al punctum 
principal.”23 
- Contrapunctum: “elemento que funciona como contrapeso del 
punctum.”24 
Según Rafael Gómez Alonzo el punctum es: 
“…la atracción producida por un estímulo, es decir, se presenta 
como un elemento inesperado que puede surgir en cualquier 
escena. También es conocido como el punto de ignición o punto 
de atracción.”25 
El punctum actúa como un elemento sorpresa de la imagen. El artista 
lo produce cuando intencionalmente dirige la atención del espectador a un 
 
21 Acaso, ob. cit., 43. 
22 Ibídem, 44. 
23 Ídem 
24 Ídem 
25 Gómez, ob. cit., 19. 
18 
 
elemento particular en la obra. También puede ser inducido, cuando un 
receptor pide a otro enfocar su atención en cierto aspecto de la imagen. Y 
también sucede cuando el público se impresiona por un componente que lo 
afecta personalmente. 
La imagen hizo que la sociedad tomase conciencia de que había 
ingresado en el terreno de la comunicación, de que la garantía de su 
subsistencia era el “continuo intercambio de informaciones, la producción 
de contenidos siempre nuevos.”26 Incluso mucho antes de articular un 
lenguaje escrito, ya se realizaban representaciones visuales de otros seres 
humanos y animales. Las imágenes ingresan rápidamente al cerebro y 
representan ágilmente la información que observamos. En comparación con 
la lectura de un libro que requiere imaginar el texto y también la realidad, 
tienen mayor posibilidad de permanencia a través del tiempo y la memoria. 
La imagen se produce en un determinado tiempo y espacio, y 
contiene mensajes que son manipulados para mostrar alguna información 
específica. En la sustitución de la realidad, el artista decide qué va a 
representar y en qué contexto será exhibido, por lo que es poco probable 
que el mensaje visual final sea imparcial. En este caso, la percepción aguda 
del espectador que se apoya en el razonamiento y los sentidos permite 
 
26 Aicher, ob. cit., 3. 
19 
 
develar el mensaje visual de la obra, de manera que no se limita a 
contemplar pasivamente sino que interactúa con la obra para comprenderla 
y crear nuevos conceptos e ideas. La acción interpretativa es transcendental 
pues se considera que el verdadero sentido de una obra no es el que quiso 
dar en un principio el artista sino lo que significa para el receptor. 
La gráfica 5 condensa los elementos más importantes de la imagen 
que contienen información necesaria para comprender a fondo su mensaje. 
 
 
La imagen
Signo visual
Huella, señal o 
index
Icono
Símbolo
Niveles del signo 
visual
Literal o 
significante
Objeto o 
referente
Concepto o 
significado
Punctum principal 
y secundario y 
Contrapunctum
Gráfica 5 
20 
 
El mensaje visual es el elemento de la comunicación visual que 
transmite el significado profundo de la imagen y deriva según María Acaso 
en: 
- Mensaje manifiesto: “información explícita, aquella que el espectador 
cree que está recibiendo.”27 
- Mensaje latente: “información implícita, aquella que el espectador 
recibe de verdad, pero sin darse cuenta de ello la mayoría de las 
veces.”28 
Los niveles de expresión del mensaje visual contribuyen a determinar 
características para obtener información y reconocer estos mensajes. 
Existen tres niveles de expresión visual que son: 
- Nivel representacional: transmite información directa y reconocible 
del entorno a través de la obra. Por ejemplo, si el artista emplea una 
cámara para transmitir su mensaje, obtendremos rápidamente la 
información por la vista y se hará más sencillo construir el significado 
de la obra. 
- Nivel abstracto: se utiliza comúnmente para explorar libremente las 
ideas del artista. Se configura por la abstracción pictórica y al igual 
 
27 Acaso, ob. cit., 143. 
28 Ídem 
21 
 
que las técnicas formales contiene un mensaje visual complejo que 
requiere gran discernimiento del espectador. 
- Nivel simbólico: recurre a símbolos que son aceptados comúnmente 
en la sociedad y se utiliza para representar instituciones o con fines 
propagandísticos. 
La gráfica 6 muestra el esquema de los distintos tipos de mensaje 
visual y sus niveles de expresión: 
 
 
 
El mensaje visual
Mensaje 
manifiesto
Mensaje latente
Niveles de 
expresión visual
Nivel de 
expresión visual 
simbólico
Nivel de 
expresión visual 
representacional
Nivel de 
expresión visual 
abstracto
Gráfica 6 
22 
 
El receptor o espectador cumple con la interpretación e invierte la 
tarea del artista ya que recibe el mensaje para configurarlo y asignarle un 
significado que, posteriormente, transferirá a otro individuo. En el proceso 
de interpretación, se vale de sus experiencias personales, por lo tanto, el 
mensaje que construye suele diferir de lo que inicialmente quiso decir el 
artista. Por lo tanto podemos deducir que la interpretación es subjetiva. Esto 
es positivo si pensamos en que se crean nuevas posibilidades de análisis 
sobre una misma obra, nuevos sentidos para las imágenes. 
En esta investigación conocer cada uno de los elementos de la 
comunicación visual se hace necesario para examinar el lenguaje visual en 
la obra de la artista venezolana Blanca Haddad. El emisor es parte de un 
sistema de comunicación que transfiere conocimiento a través del lenguaje 
visual, por lo que analizar su codificación nos permite saber de qué manera 
la artista emplea herramientas como el color o la composición para 
transmitir información conceptual y simbólica. Haddad utiliza 
frecuentemente los niveles de representación medio y bajo dado que su 
obra pictórica está orientada hacia la figuración con toques expresivos y la 
abstracción. Como espectadores el análisis de la obra y su lenguaje visual 
nos harán llegar al entendimiento del mensaje visual que demanda un 
proceso de interpretación y reflexión bajo una mirada crítica. Así 
comprenderemos qué relación tiene la obra de Blanca Haddad con nosotros 
23 
 
y el mundo actual. También será provechoso para generar nuevas 
interpretaciones de su obra y registrarlas para el estudio de otros individuos 
interesados en el tema. 
1.1. El artista, emisor de vivencias personales 
 La imagen u obra de arte implica la existencia de un proceso 
comunicativo, de emisión de mensajes y estímulos. Esto indica que sucede 
un intercambio de información entre, por lo menos, dos individuos. El emisor 
que en este caso viene siendo el artista participa en este proceso mediante 
su obra que emplea para comunicar, expresar, reflexionar o protestar sobre 
temas que afecten su vivencia personal. Codifica el mensaje de la obra para 
presentarlo al receptor quien descifrará su sentido. Mediante la percepción 
captura fragmentos de realidad que le interesan, y los estudia 
profundamente para construir nuevas significaciones. Una vez elige los 
fragmentos que le impactan decide transformarlos para expresarlos en la 
obra. El creador devela su propia realidad. Es decir, muestra su experiencia 
y conocimiento a partir de agentes externos que lo impresionan. Efectúa el 
acto de representación que es la sustitución de la realidad o de sus ideas a 
través del lenguaje visual en determinado contextoy realiza el proceso 
comunicativo por medio de soportes como lienzo, papel, entre otros. Se 
expresa a través del lenguaje visual con herramientas como la forma, el 
24 
 
color, la textura o la composición. Cada una transmite información y 
conocimiento que por ser manipulados no son neutrales o inocentes. 
Según María Acaso, el artista se vale de tres niveles de 
representación, distinguidos en nivel de iconicidad alto, medio y bajo. 
Mediante el nivel de iconicidad alto elige conscientemente sistemas de 
representación que capturan fielmente algunos aspectos de la realidad. Por 
ejemplo la técnica hiperrealista, las imágenes de video y la fotografía 
reproducen con minucioso detalle las formas de la naturaleza o del cuerpo 
humano, cada una con mayor o menor grado de similitud. Esto queda a 
elección del artista porque puede escoger entre materiales, filtros y colores 
para imprimir su sello personal y dar un giro a la representación de objetos 
reales. En el nivel de iconicidad medio el artífice se aleja un poco de la visión 
real del objeto. Es decir se reconocen algunos aspectos figurativos que no 
necesariamente son como los del mundo real. Como ejemplo, pensemos en 
las pinturas expresionistas en las que se aprecian dibujos de personajes 
humanos que difieren a la realidad por los colores que emplea el artista e 
incluso el ambiente en que se desenvuelven puede ser imaginario. El nivel 
de iconicidad bajo tiene que ver con que el creador no desea que se 
produzca semejanza alguna entre el objeto y su representación, de manera 
que es difícil efectuar una analogía con la realidad. Esto ocurre comúnmente 
en la pintura abstracta. 
25 
 
El artista actual tiende a interesarse por problemas que afectan su 
entorno. No queda exento de exteriorizar su visión personal, reflexiones o 
cuestionamientos sobre temas políticos y sociales puesto que es la realidad 
que vive diariamente. Las concepciones que lo idealizan como un genio 
sumido en una vida bohemia quedan en el pasado. Según María Acaso el 
"entiende su trabajo como un proceso con inicio y final, que necesita 
organización y perseverancia para llegar a su fin.”29 En este sentido, 
observamos la necesidad de adoptar una disciplina para conformar la obra. 
Así podemos afirmar que las reglas no limitan el proceso creativo más bien 
le otorgan sentido y profundidad al mensaje. Vemos que es un sistema 
pensado por el artista, quien elige dar libertad de interpretación al receptor 
o guiarlo mediante ciertos elementos para que se acerque a su visión. Se 
expone conscientemente a la libre interpretación, sabe que esto puede 
afectarle si el espectador no comparte el mismo código que él pues lo 
somete a la crítica, pero esto enriquece la obra y genera nuevos análisis. 
Sabiendo que el artista alimenta su obra de la vivencia personal y de 
las problemáticas del entorno, cabría preguntar ¿de qué modo este 
conocimiento es expresable a través del lenguaje visual y sus 
herramientas? 
 
29 Acaso, ob. cit., 141. 
26 
 
1.2. El lenguaje visual como transmisor de conocimiento 
El lenguaje visual transmite conocimiento a través de recursos 
visuales que María Acaso identifica como las herramientas del lenguaje 
visual, de las cuales diferencia las herramientas de configuración y las 
herramientas de organización. Para la autora, con estas “construimos los 
significantes y significados de los mensajes y […] organizamos, ordenamos 
y jerarquizamos esos elementos.”30 El artista se vale de ellas para delimitar 
los significados de la obra “por lo que, para estructurar los mensajes, es de 
suma importancia conocer a fondo las características de cada una de estas 
herramientas.”31 
Las herramientas de configuración corresponden a la naturaleza 
física y material del objeto, su estructura y distribución formal. En la 
semiótica visual se les denomina signo plástico y son el tamaño, la forma, 
el color, la iluminación y la textura. Delimitan los significados de la 
representación visual y tienen implicaciones psicológicas del artista que 
afectan al espectador. El tamaño es la dimensión física de la obra, se 
selecciona en relación a la escala del espectador y, a través de la 
comparación, produce una relación física con la representación visual. Las 
dimensiones transmiten información de acuerdo a tres criterios de selección 
 
30 Acaso, ob. cit., 47. 
31 Ibídem, 48. 
27 
 
 
que son: el impacto psicológico, el efecto de notoriedad y el criterio de 
ubicación. El impacto psicológico “tiene que ver con la relación que se 
establece físicamente entre el espectador y la representación visual.”32 
Según Acaso, las consecuencias del impacto psicológico se ven por 
ejemplo en “las diferentes sensaciones que experimentamos al ver una 
película en gran formato”33o al ver la misma en un televisor de medidas 
reducidas. El efecto de notoriedad indica que las medidas del objeto visual 
 
32 Acaso, ob. cit., 49. 
33 Ídem 
Ilustración 2 Boy. 1999-2000. Autor: Ron Mueck. Museo Aarhus Art (ARoS), Dinamarca. 
Poliéster, resinas y silicona. 5 metros de alto. 
28 
 
superan el límite de lo habitual por tanto su visualización se convierte en un 
espectáculo que no pasa desapercibido. Por ejemplo, el artista Ron Mueck 
utiliza conscientemente este efecto en sus esculturas hiperrealistas para 
mostrar su experticia en el conocimiento de la anatomía humana y generar 
reflexiones sobre el límite de la realidad y el artificio (Ilustración 2). El criterio 
de ubicación se emplea cuando la imagen se hace como encargo quizás 
para un salón específico o para un edificio particular. Ante estas 
circunstancias el artista se adapta a las especificaciones de la persona 
interesada en su obra. 
La forma es la determinación de la materia y se clasifica en formas 
orgánicas que tienden a ser irregulares y las formas artificiales son 
generalmente geométricas y rectas. 
El color tiene alcances simbólicos que varían “según el contexto de 
lectura de la imagen.”34 Para Vinceç Furió “el simbolismo del color puede 
ser de tipo religioso, político, social, artístico, etc.”35 Por tanto sería difícil 
establecer un significado concreto para esta herramienta pues para 
comprenderlo hay que tomar en cuenta variables como el ánimo, la edad o 
sexo del artista y del receptor además de la época y el lugar en que se 
produce y observa la obra. Por ejemplo, según Furió, en la tradición 
 
34 Acaso, ob.cit., 61. 
35 Furió, Ideas y formas en la representación pictórica, 127. 
29 
 
cristiana el rojo y el azul del manto de la Virgen “simbolizaban, en ocasiones 
la caridad y la piedad colores que en otra cultura, época, y asociados a 
elementos diferentes, podrían simbolizar cosas distintas o nada en 
particular.”36 
La iluminación para María Acaso transmite significado desde “el tipo 
de iluminación que elige el autor en el contenido intrínseco del propio 
objeto”37 y se selecciona según el tipo de luz que puede ser natural o 
artificial, la temperatura subjetiva de la luz que transmite calidez o frialdad y 
el sentido de orientación que es a favor de lectura, en contra lectura, en 
picado o contrapicado. 
La textura tiene gran importancia pues es la materia con la que se 
constituye la obra de arte. Tanto el soporte como los materiales poseen 
estructuras que le dan significado. Nuestros sentidos contribuyen a la 
apreciación de este elemento ya que podemos tocar la obra y experimentar 
realmente su sensación. Puede ser real cuando el espectador está frente a 
la obra y reafirma lo que observa; simulada cuando vemos una fotografía u 
otra imagen por vías digitales que no coinciden con las proporciones reales 
de lo representado; o ficticia ytiene que ver con que el material que se utiliza 
aparenta ser una cosa pero al aproximarnos a la obra notamos que es 
 
36 Furió, ob. cit., 127. 
37 Acaso, ob. cit., 63. 
30 
 
completamente distinto. Las herramientas de configuración del lenguaje 
visual poseen cargas de significado y no se encuentran en una obra de 
manera fortuita o inconsciente. 
Las herramientas de organización rigen la constitución y los recursos 
retóricos de la representación visual. La composición es la codificación de 
las herramientas de configuración en función del mensaje que quiere 
transmitir el creador con el fin de instituir un conjunto. Según Dondis “marca 
el propósito y el significado de la representación visual y tiene fuertes 
implicaciones sobre lo que recibe el espectador.”38 La manipulación de este 
recurso visual establece algunas apariencias que complican la percepción 
ya que en esta etapa del proceso creativo el artista ejerce control absoluto 
en su trabajo, acumula gran parte de su fuerza expresiva y vitalidad, por 
tanto posee sus sensaciones y estado de ánimo. Genera significado 
mediante recursos que forman una composición dinámica en la cual los 
elementos de la obra suelen ser inconstantes, asimétricos y descentrados, 
entre otros aspectos. O una composición reposada en la que observamos 
la representación de elementos simétricos, rectos y constantes. Sin 
embargo, el lenguaje visual no se limita a una estructura absoluta por lo que 
estas características pueden variar en cada obra. 
 
38 Dondis, ob. cit., 24. 
31 
 
El punctum es un elemento de la composición que estimula el 
pensamiento y conecta al espectador con sus experiencias y sensaciones 
para aportar significados a la imagen y obtener una mejor compresión de la 
obra y sus mensajes. En cuanto a los recursos retóricos, María Acaso 
explica que es un concepto propuesto por Roland Barthes por el que se 
entiende “un sistema de organización del lenguaje visual en el que el sentido 
figurado de los elementos representados organiza el contenido del 
mensaje” 39 y se utilizan según la autora: 
“…cuando se quieren emplear ciertos elementos de .la 
comunicación visual para transmitir un sentido distinto del que 
propiamente les corresponde, existiendo entre el sentido figurado 
y el propio alguna semejanza desde donde establecer una 
referencia.”40 
La retórica visual funciona a través de figuras que provienen del 
lenguaje escrito como la metáfora, la hipérbole, la alegoría, etc., aplicadas 
a la comunicación visual y es posible que en una misma obra se presente 
más de una. La unión de dos lenguajes aparentemente disimiles es posible 
por la “naturaleza lingüista de la imagen.”41 Para Roland Barthes “el 
mensaje lingüístico está presente en todas las imágenes”42 y posee la 
 
39 Acaso, ob. cit., 86. 
40 Ibídem, 87. 
41 Barthes, Lo obvio y lo obtuso. Imágenes, gestos, voces, 29. 
42 Ibídem, 35. 
32 
 
función de anclaje que muchas veces es ideológico. De acuerdo a lo que 
explica el autor, creemos que el mensaje lingüístico combate el ‘terror’ hacia 
las cosas que desconocemos, es una técnica para fijar el significado de los 
signos que nos parecen inciertos, por lo tanto, su asociación con la imagen 
pretende influir en un entendimiento más amplio de lo que percibimos 
guiando al lector a través de sus significados a menudo de manera sutil. El 
hecho de que el lenguaje visual contenga esta característica nos remonta a 
su ontología, a lo que hay más allá de él. Los mensajes provenientes de las 
figuras retóricas como el literal o simbólico ordenan nuestro raciocinio hacia 
los elementos de la obra y a ella misma, y nosotros como espectadores 
recibimos “el mensaje perceptivo y el mensaje cultural.”43 
La importancia de las herramientas del lenguaje visual radica en la 
manera en que cuentan cosas por medio del significado simbólico y material 
vinculado al soporte empleado por el artista. El aprendizaje humano es un 
factor clave en la tarea de hacer que un concepto intangible como el 
lenguaje visual transmita conocimiento. Pasar de un modo primigenio de 
comunicación a formas superiores de pensamiento para crear sistemas 
complejos como la comunicación escrita y visual, demuestra que el hombre 
está en la búsqueda constante de conocimiento. Según Donis A. Dondis 
esto significa que se ha alcanzado una nueva alfabetidad, es decir que 
 
43 Barthes, ob. cit., 33. 
33 
 
“todos los miembros de un grupo comparten el significado asignado a un 
cuerpo común de información.”44 Y este es el fin último de la alfabetidad, 
concepto que propone Dondis y que podemos evidenciarlo mediante la 
siguiente cita: 
“…construir un sistema básico para el aprendizaje, la 
identificación, la creación y la comprensión de mensajes visuales 
que sean manejables por todo el mundo, y no sólo por los 
especialmente adiestrados como el diseñador, el artista, el 
artesano o el esteta.”45 
El filósofo Maurice Merleau-Ponty en el texto Signos, menciona que 
el lenguaje en sí “se convierte a su vez en un universo, capaz de alojar en 
él las cosas mismas, después de haberlas cambiado en el sentido de 
ellas”46, lo que nos hace pensar en el carácter universal del lenguaje visual 
que permite a distintos individuos de diferentes culturas acercarse a él y 
comprenderlo. La relación que se establece con lenguaje visual es 
simultánea pues sucede en nosotros e interpela a otro individuo al mismo 
tiempo, ello consigue convocar “el secreto del mundo, de los otros y lo 
verdadero.”47 En esto radica la universalidad, en reconocer la existencia del 
otro, en considerarnos como seres correlativos y no absolutos sabiendo que 
 
44 Dondis, ob. cit., 3. 
45 Ídem 
46 Merleau-Ponty, Signos, 53. 
47 Ibídem, 208. 
34 
 
nuestras particularidades son necesarias e integran según Ponty “el mundo 
sensible, que es el universal.”48 Por esto puede decirse que la obra de arte 
actualmente es más accesible pues refleja la necesidad del hombre de 
“comprenderse a sí mismo y al mundo en el que habita.”49 
La universalidad del lenguaje visual también tiene sus bases en lo 
que Roland Barthes designa como el efecto de realidad. El lenguaje visual 
sostiene un parecido más auténtico con la realidad por tanto es más fácil 
aprehenderlo. Por ejemplo, si pensamos en el sistema de comunicación 
escrito y en su unidad de representación que es la palabra, solo 
reconoceremos signos abstractos que despojados de un objeto material al 
cual hacer referencia no tendría validez por sí solos. Pero si nos 
encontramos frente al retrato de una persona “no necesitamos hacer 
equivalencias entre la realidad (la persona) y su representación (el 
retrato)”50 pues tomamos esa representación visual como prueba de la 
existencia del mismo. Vemos que el lenguaje visual es autónomo o en 
palabras de Merleau-Ponty es un sistema de “mostración”51 que aunque no 
contenga la realidad en sí misma nos hace creer sin dudas lo contrario, por 
 
48 Merleau-Ponty, ob. cit., 210. 
49 Arnheim, ob. cit., 307. 
50 Acaso, ob. cit., 29. 
51 Merleau-Ponty, ob. cit., 53. 
35 
 
esto acordamos que “el mayor poder del lenguaje visual estriba en su 
inmediatez, en su evidencia espontánea.”52 
Por tanto decir que la imagen es la copia fiel de la realidad que vemos 
puede resultar ingenuo si pensamos que en ella convergen “los intereses 
de varias personas”53 y diferentes contextos de visualización. Existen 
infinitas lecturas y si quisiéramos buscar una ‘interpretación correcta’ 
podemos acudir a la interpretación histórica que da el autor al producto 
visual al momentode hacerla, sin embargo es más provechoso construir los 
significados que la imagen produzca en nosotros. 
1.3. La imagen como unidad de representación visual 
La imagen es la representación visual de una idea u objeto en un 
soporte bidimensional o tridimensional. Es creada por alguien con un fin 
específico y contiene información que enriquece el imaginario personal y 
colectivo de la sociedad contemporánea. Por esta razón es evidente 
relacionarla con el arte pues, mediante ella, accedemos fácilmente a 
comprender la cultura visual. Como código del lenguaje visual permite ser 
analizada a través de diversas disciplinas como la semiótica, las 
metodologías de historia del arte y las teorías de la comunicación. Estas 
 
52 Dondis ob. cit., 86. 
53 Acaso, ob. cit., 33. 
36 
 
disciplinas se conjugan para analizarla desde otras experiencias y proponen 
análisis que se adaptan a la actualidad. 
La imagen como unidad de representación visual se hace y se 
consume en un espacio y tiempo definido, estos factores contribuyen a 
establecer diversas interpretaciones. Para comprender sus aspectos no es 
necesario conocer la motivación principal del autor, sin embargo es preciso 
establecer lo que quiere decir la imagen para nosotros dado que estas 
reflexiones son útiles para examinar su mensaje visual. El análisis de una 
obra es versátil por la escasa posibilidad de que el artista, el espacio, el 
tiempo y el espectador coincidan pues según Dondis “toda la experiencia 
visual está intensamente sometida a la interpretación individual.”54 Esto 
indica que no existen interpretaciones incorrectas, pero llegar a 
conclusiones sobre el contenido de la obra no es solo presentir 
subjetivamente su significado, eso reduciría la labor artística a la creencia 
ingenua de que el arte proviene del sentimiento. Conocer los elementos del 
lenguaje visual que aportan cohesión a la imagen establece conexiones 
lógicas para entender el contenido y su relación con nosotros. 
El análisis de la imagen pone en duda su apariencia original pues 
cuestiona sus mensajes que a fin de cuentas dependen de un sujeto que 
 
54 Dondis, ob. cit., 85. 
37 
 
está condicionado por las reglas que demanda su entorno. Por ejemplo, un 
artista que exhibe en una galería debe cumplir con ciertas convenciones 
sociales que dependen de la demanda y oferta dentro del mercado del arte 
y de la naturaleza del espacio expositivo. 
En este ejemplo el espectador debería analizar no solo la imagen 
sino el contexto donde se muestra para escapar de las primeras 
impresiones y llegar a conclusiones lógicas sobre su propósito. Este 
procedimiento consciente de análisis ejemplifica la complejidad de la 
imagen y “su naturaleza entre imitación, señal y convención”55 y es 
gratificante porque desarrolla la capacidad del investigador para leer o 
concebir mensajes visuales eficaces. 
La imagen tiende a manipular el pensamiento humano por ello, de 
manera inconsciente, podemos sumergirnos en la manipulación de sus 
expertos. Por ser omnipresente, se percibe de modo ‘natural’, esto hace 
creer que para comprenderla no se precisa algún tipo de conocimiento 
específico. Pero tomando en cuenta que a través de ella se pueden 
descontextualizar las cosas; es decir, seleccionar o fragmentar lo que 
conocemos partiendo de nuestras percepciones, es primordial entonces 
conocer sus propiedades y cómo se configuran sus significados. Para 
 
55 Joly, ob. cit., 15. 
38 
 
entender estos significados debemos saber que las representaciones 
visuales son polisémicas es decir que según Roland Barthes “toda imagen 
implica, subyacente a sus significantes, una cadena flotante de 
significados.”56 
La polisemia es un concepto extraído de la lingüística y propone que 
una palabra puede designar varios objetos y acciones. Los significados de 
una palabra polisémica se parecen unas veces pero otras no, pues se 
pronuncian o se escriben distinto o se refieren a cosas materiales o 
inmateriales. Un ejemplo común sería el de la palabra mango. Al enunciarla, 
la mente tiene la opción de recrear la imagen de una fruta o el mango de un 
sartén. El significado definitivo de la palabra lo elegirá el receptor 
dependiendo del conocimiento previo que tenga sobre la palabra y el 
contexto en que la escuche. 
En la polisemia de la imagen sucede un fenómeno parecido, es decir, 
una misma imagen vale para enunciar distintos conceptos y se utiliza para 
distintos fines. Esto implica que aparte de percibir los significantes el 
espectador se interrogue respecto a sus sentidos de los cuales escogerá 
algunos y omitirá otros. Pensemos en la variedad de representaciones en 
la historia del arte sobre un mismo personaje: Venus. Esta deidad para la 
 
56 Barthes, ob. cit., 35. 
39 
 
cultura romana de la antigüedad es una divinidad trasplantada proveniente 
de los griegos conocida por ellos como Afrodita. A esta diosa del imaginario 
latino no se le atribuyen características de mujer sensual, en contraste con 
su contraparte griega, pues la consideraban la matrona de una sociedad en 
construcción. La estatua de la Venus Genetrix o Venus Madre (Ilustración 
3) alzada en el año 46 a.C. aproximadamente, fue destinada a exhibirse en 
un templo religioso y cumplía la función de una diosa protectora del pueblo 
romano. Para ellos Venus era “una expresión religiosa vinculada a la 
ciudadanía y a las oligarquías locales o provinciales”57 a la que se 
efectuaban fiestas y cultos en su honor. Fue cerca del siglo XIV que se 
diversifica “el aspecto de la diosa: por una parte, se mantiene su figura 
vestida; por otra, surge […] su cuerpo desnudo.”58 
Como tema del renacimiento italiano Venus simbolizaba el modelo 
de la belleza ideal. Los artistas que la representaron usaban su nombre, 
inclusive, sin intenciones de referirse a la diosa romana y hay quienes 
afirman que la representación de su nacimiento pudo simbolizar “la 
esperanza de «renacimiento» del que toma su nombre el periodo.”59 La obra 
El nacimiento de Venus creada a finales del siglo XV por Sandro Botticelli 
devela lo mencionado (Ilustración 4). Para su pintura, Botticelli recurre a 
 
57 Rodríguez, Sociedad y religión clásica en la bética romana, 91. 
58 Elvira, Arte y mito: manual de iconografía clásica, 238. 
59 Janson y Janson, Historia del arte para jóvenes. Volumen 18 de Arte y Estética, 207. 
40 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
referencias literarias que relatan el nacimiento de Venus y aprovecha para 
expresar la fascinación por el estudio del cuerpo humano omitiendo las 
ropas de la diosa y dejando que la desnudez sea su atributo característico. 
Esta pintura no tenía un propósito religioso, más bien era un encargo que 
Ilustración 3 Estatua de la Venus Genetrix, Siglo II. Autor: Desconocido. Museo J. Paul 
Getty, Los Ángeles –Estados Unidos. Mármol. 97.7 x 30.5 x 31.7cm. 
 
 
41 
 
 
causó conmoción por ser el primer desnudo del arte italiano realizado en 
lienzo. Estos ejemplos muestran cómo distintas sociedades le otorgan a la 
imagen de Venus numerosas acepciones influenciadas por el contexto, el 
tiempo, su función y finalidad. 
Vemos pues, la manera en que la imagen representa los elementos 
reales de la vida cotidiana, esta apariencia hace pensar que de alguna 
manera hay en ella matices de lo real. Aunque sabemos que la realidad no 
está en ella, deseamos sentirnos como niños: despojados de todo prejuicio 
y atentos ante algún detalle que nos haga creer lo contrario. Como 
espectadores instituimos un mundo en donde habitan nuevas 
Ilustración 4 El nacimiento de Venus, C.1480. Autor: Sandro Botticelli. GaleríaUffizzi, 
Florencia-Italia. Pintura al temple sobre lienzo. 1,75 x 2,78m. 
42 
 
interpretaciones mediadas por nuestro contexto personal y así, 
paradójicamente, la realidad que creímos conocer por un instante 
desaparece entre diversas significaciones. Por esta razón, convenimos con 
la reflexión del autor John Berger cuando escribe que “toda imagen encarna 
un modo de ver”60 pues creemos que tanto el artista como el receptor son 
agentes esenciales para mostrar los aspectos introspectivos del espíritu 
humano. Lo que vemos es nuestra experiencia de las cosas y es así en las 
demás personas. Las otras miradas trazan sus concepciones sobre algo y 
alimentan el vasto universo de significaciones sobre lo visible. La 
representación de hechos mediante el lenguaje visual es efectiva por el 
proceso imaginativo que surge para comprender su aparente realidad. ¿Y 
qué decir del autor de la imagen? Cuando el artista presenta la realidad 
comprendemos que no la inventa porque es algo “que primeramente estuvo 
dada antes y fuera de él.”61 
Manuel Quintana Castillo desarrolla esta afirmación al exponer que: 
“Lo más que puede hacer el artista ante la realidad es 
transformarla, recibirla y devolverla ya modificada por la alquimia 
de su temperamento. El artista está imposibilitado para crear algo 
que de alguna manera ya no existe en la naturaleza o en la vida. 
 
60 Berger, ob. cit., 16. 
61 Quintana, Cuaderno de pintura, 4. 
43 
 
Quiéralo o no, siempre estará sujeto a expresar las cosas que 
lleguen a él por las vías de la percepción y los sentimientos.”62 
La imagen está estrechamente relacionada a la vida ya que la 
voluntad, el saber y el alma invaden lo que “no parecía ser otra cosa que 
mera materia.”63 Así, nos adherimos a un modo de ser sensibles, 
relacionándonos con ella y aceptando su dualidad que según Jacques 
Ranciére contiene lo visible y lo invisible, lo que altera su relación de 
semejanza con lo otro y asume mil formas de representación. Lo sensible 
es según Maurice Merleau-Ponty: “lo que, sin moverse de sitio puede estar 
en más de un cuerpo”64 lo que “nos hace en lo más íntimo de nuestra vida, 
simultáneos con los demás y con el mundo.”65 
Podemos pensar la imagen y la obra de arte como testimonio visual 
de la sensibilidad del hombre que realiza operaciones que “aclaran u 
oscurecen una idea y que proponen una significación que habrá que 
comprender.”66 Por esto ambas son la demostración de la presencia 
sensible de “los hombres y las cosas, de las cosas entre ellas y de los 
hombres entre ellos.”67 Aceptar que vivimos en una cultura dominada por la 
 
62 Quintana, ob. cit., 4. 
63 Rancière, El destino de las imágenes, 6. 
64 Merleau-Ponty, ob. cit., 23. 
65 Ibídem, 24. 
66 Rancière, ob. cit., 28. 
67 Ibídem, 43. 
44 
 
imagen es reconocer los sucesos mundiales y tener la potestad de accionar 
ante lo que nos incomoda. El cuestionamiento sobre lo real, lo imaginario o 
lo falso nos capacita para emitir opiniones de lo naturalmente aceptado, esto 
es necesario para el aprendizaje y el estímulo de la imaginación colectiva. 
Aunque la imagen sea primordialmente instrumento del artista que 
conoce de materiales y técnicas y tiene el hábito de plantearse problemas 
visuales, también es un instrumento para que el espectador se instruya 
visualmente y reflexione sobre lo que transmite, cuestión que requiere 
constancia e imaginación para llegar a un alto nivel reflexivo del mensaje 
visual. 
1.4. El mensaje visual, un proceso de reflexión e interpretación 
 
El mensaje visual se percibe rápidamente a través de la vista y los 
sentidos por esta razón puede ser comprendido por cualquier persona. Esto 
sucede porque en contraste con signos de otros sistemas de comunicación 
parece menos complejo pero, realmente, está compuesto por íconos y 
signos que son cifrados. Esto tiene que ver con su convencionalidad icónica 
o “el hecho de que su lectura solo es fácil al interior de una misma cultura.”68 
Por ejemplo si vemos una obra de arte que no pertenece culturalmente a lo 
que conocemos nos parecerá prácticamente incomprensible. La ventaja 
 
68 Lizarazo, “La naturaleza de la imagen”, 32. 
45 
 
que otorga el lenguaje visual a este problema es que está orientado a 
describir por tanto una persona ágil en su lectura ha dado un gran paso para 
entenderla. Pero aunque el análisis estilístico guíe el pensamiento hacia su 
comprensión, es necesario cultivar una mirada sensible y preparada para 
mejorar el proceso. Contemplar ampliamente ayuda a apreciar el mensaje 
visual e incluso elaborarlo. Es un modo directo de experimentar lo que 
ocurre en nuestro entorno para descubrir lo que “nunca habíamos 
percibido”69 y nos hace conscientes de las experiencias visuales. 
Toda imagen elaborada por agentes externos envía mensajes que 
pretenden influir en nuestra personalidad de manera que no es 
recomendable mirar una obra desde un punto de vista neutral. El creador 
enfatiza ciertos elementos de la composición para proyectar significados 
personales, sociales y políticos. Manipula la representación mediante sus 
habilidades técnicas para aportar sus creencias pues las herramientas del 
lenguaje visual le dan libertad de actuar a conveniencia. Las ideas de la 
obra son las opiniones del artista, él escoge una visión particular de una 
infinidad de posibilidades pero esto no se produce espontáneamente ya que 
realiza un arduo proceso de investigación, su modo de ver queda registrado 
y se “reconstituye a partir de las marcas que hace sobre el lienzo o el 
 
69 Dondis, ob. cit., 10. 
46 
 
papel”70 o cualquier otro soporte. John Berger explica que “cuanto más 
imaginativa es una obra, con más profundidad nos permite compartir la 
experiencia que tuvo el artista de lo visible”71 por lo tanto, mientras ofrezca 
más información en su obra habrá muchas posibilidades de extraer 
conocimiento y transferirlo a otros. 
La obra de arte forja conocimiento crítico que establece un 
significado personal en el espectador para que logre alcanzar sus 
conclusiones. Estar atentos al carácter omnipresente de la imagen es 
escapar del análisis pasivo para percibir su aparente naturalidad, así la 
interpretación de la obra será más reflexiva y sensible. Interesarse por la 
trayectoria del creador ayuda a conocer los motivos de elaboración del 
producto visual. Saber quién hizo la imagen, para qué y en qué momento 
sociocultural contribuye a descubrir su mensaje visual. Estos datos son de 
gran valor para el estudio iconográfico en el que los atributos biográficos y 
personales aportan nuevas ideas para la interpretación. 
Gran parte de nuestro aprendizaje instintivo e intelectual es un 
proceso sensorial, por ello somos capaces de reconocer el material de 
nuestras vidas para enfrentarnos al mundo. Para Donis A. Dondis “no 
necesitamos ser visualmente cultos para hacer o entender mensajes 
 
70 Berger, ob. cit., 16. 
71 Ídem 
47 
 
visuales”72 ya que ver es una capacidad inherente al ser humano, por lo que 
podemos decir que del aprendizaje se deriva la experiencia perceptual que 
es la interpretación que moldea subjetivamente el mensaje de la imagen. El 
acercamiento del espectador hacia el mensaje visual parte de la 
“información extraída del entorno o de símbolos susceptibles de 
definición”73, posteriormente sucede el acercamiento perceptivo a través de 
los elementos básicos y técnicos de la composición, estos procesos 
contribuyen a su reflexión e interpretación. 
Crear imágenes es según Jacques Ranciére “llevar a su máxima 
expresión sensible los pensamientos y sentimientos”74, por tanto, la 
percepciónse relaciona con el pensamiento ya que para codificar el 
mensaje visual debemos recurrir a lo general, a la razón. La percepción se 
relaciona con los sentidos porque el pensamiento no solo obtiene 
conocimiento por conexiones lógicas sino también por analogías o 
referencias, estas relaciones fortalecen directamente el componente 
perceptual. La construcción de imágenes resulta positiva, por ejemplo María 
Acaso escribe que “comprender una imagen no consiste en averiguar qué 
quiso decir el autor, sino establecer qué quiere decir la imagen para 
 
72 Dondis, ob. cit., 83. 
73 Ibídem, 100. 
74 Rancière, ob. cit., 56. 
48 
 
nosotros”75, por lo tanto entender las significaciones del mensaje visual y 
sus causas lleva a distinguir cómo nos afecta de manera personal y 
colectiva y nos hace entender “la relación entre las cosas y nosotros 
mismos.”76 
Toda imagen posee distintos mensajes que nos conmueven desde el 
primer momento en que mantenemos contacto con ella. Mirar con atención 
sus elementos nos permite reconocerlos. De acuerdo a lo planteado 
anteriormente, la obra de arte contiene dos tipos de mensajes que son el 
manifiesto y el latente. El mensaje manifiesto es la información de la imagen 
fuera de su contexto social, cultural, etc. Nos aproxima a su sentido 
universal, su naturaleza a priori, como formas, colores y figuras. Que sea 
explícito no significa que de algún modo sea más fácil de leer si tomamos 
en cuenta que sus aspectos formales llevan un significado al ser 
organizados en una composición. Muchas veces puede confundirse con el 
mensaje latente pues todo acercamiento primario hacia una representación 
visual carga con nuestra interpretación individual. Para explorar el mensaje 
manifiesto es pertinente hacernos la siguiente pregunta frente a lo que 
vemos: ¿Qué es? Este cuestionamiento según Roland Barthes nos “ayuda 
a identificar pura y simplemente los elementos de la escena y la escena 
 
75 Acaso, ob. cit., 46. 
76 Berger, ob. cit., 14. 
49 
 
misma: constituye una descripción denotada de la imagen.”77 La obra 
artística incorpora algunas convenciones gráficas de la realidad. En lo que 
centramos nuestra atención a primera vista es en el aspecto material de la 
misma por ello su información explícita llega a ser cierta analogía entre el 
objeto y lo representado. 
El mensaje latente se refiere al contenido connotativo, que según 
Tanius Karam “desde la perspectiva barthesiana […] se asocia a 
significados ideológicos”78, su comprensión deriva de la capacidad de 
percepción e interpretación del espectador para otorgar significado a las 
representaciones visuales que enfrenta. Expresa la intencionalidad 
inconsciente o consciente que el autor aplica para influenciar el 
pensamiento del receptor, esto cumple con el propósito político-social de la 
imagen pues es creada para las masas y aunque aún parezca difícil admitir, 
impone en gran parte ciertos comportamientos humanos. Para Jacques 
Ranciére: 
“el arte interviene con respecto a la cuestión de lo común 
proponiendo nuevas distribuciones sobre las maneras de hacer, 
[…] de ser, […] de decir y las formas de visibilidad, ya que la 
 
77 Barthes, ob. cit., 36. 
78 Karam, Introducción a la semiótica de la imagen, 7. 
50 
 
ficción es en primer lugar “una cuestión de distribución de 
lugares.”79 
Entre la imagen y el discurso hay una relación de poder, pues esta 
se somete a la voluntad de su autor para atraer a los hombres. El artista 
posee la verdad y la manipula hasta el punto de transformarla en una ilusión. 
El espectador la asume como una verdad y en ese momento se origina el 
cambio en los modos de ver. Notamos pues, que ilusión y realidad se 
enlazan para crear un discurso que puede extender “mentiras, confusión y 
desinformación, para ejercer su poder sobre el público de masas, o para 
proyectar fantasías.”80 La similitud de las representaciones visuales con la 
realidad cumple un objetivo social, solo la mirada profunda y analítica 
permite llegar a su información implícita. Para comprender este tipo de 
información hay que diseccionar cada elemento tomando en cuenta las 
herramientas de configuración, de organización y los niveles de expresión 
del mensaje visual. Luego de esto se pueden articular sus significados para 
obtener un resultado final. Esto es un modo de cuestionar al autor y su obra, 
como un ejercicio que desafía la capacidad de abstracción mental para 
lograr resultados racionales. Tanto el mensaje manifiesto como el latente 
son “cualidades complementarias, que cambian de acuerdo al contexto de 
 
79 Rancière, ob. cit., 10. 
80 Mitchell, Teoría de la imagen. Ensayos sobre representación verbal y visual, 309. 
51 
 
producción y recepción de los signos”81, ambos transmiten conocimiento y 
demandan del espectador interpretación y reflexión crítica. 
El mensaje visual tiene tres niveles de expresión que ayudan a 
establecer las características para diferenciar sus múltiples mensajes. Ellos 
son nivel representacional, abstracto y simbólico. 
El nivel representacional es para Dondis “aquello que vemos y 
reconocemos desde el entorno y la experiencia”82 es decir que la 
información que recibimos del mensaje visual es directa y fácilmente 
obtenible por medio de la vista. En este sentido, la realidad en sí misma es 
el tema de la obra, representa literalmente los cambios de la sociedad y el 
mundo. Para la autora María Acaso, es un intento de “poner el dedo en la 
llaga y mostrar contenidos que el arte producido por sociedades más 
conservadoras […] se ha preocupado por ocultar.”83 El artista en contacto 
con los sucesos de la vida real, reflexiona y concibe nuevas referencias de 
la realidad por lo que cuida el detalle en su trabajo para contribuir a la 
recepción del mensaje visual. El espectador busca lo que en su experiencia 
directa se asemeja a lo que conoce, por tanto, interviene su interpretación 
individual. Deja de lado el rol pasivo de la contemplación pues “tiene que 
trabajar para pasar de la contemplación a la comprensión, tiene que poner 
 
81 Karam, ob. cit., 7. 
82 Dondis, ob. cit., 83. 
83 Acaso, ob. cit., 134-135. 
52 
 
en funcionamiento cosas tales como sus conocimientos, su capacidad de 
relación, incuso su creatividad.”84 
El nivel abstracto es para Dondis “un hecho visual reducido a sus 
componentes visuales y elementos básicos, realzando los medios más 
directos, emocionales y hasta primitivos de confección del mensaje85”. Es 
probable que el artista no recurra directamente a la realidad pero no significa 
que sea una restricción para incorporar sus ideas y sentimientos. Por 
ejemplo las pinturas de Piet Mondrian, mostraban en su inicio un estilo 
naturalista pero posteriormente se inclinó por la abstracción hasta 
abandonar completamente la referencia de agentes externos que 
remitiesen a la realidad figurativa (Ilustraciones 5 y 6). Además, tenía la idea 
de “trascender la apariencia material de la realidad sometiéndola a un orden 
visual”86 que la situaba “en un plano de universalidad”87, este giro no resultó 
en una obra conceptualmente simplista, más bien sus creencias teosóficas 
le confirieron a su obra una esencia espiritual y fundaron las bases para el 
movimiento Neoplasticista del siglo XX. Vemos pues que un lenguaje 
 
84 Acaso, ob. cit., 141. 
85 Dondis, ob. cit., 83. 
86 “Piet Mondrian y el Neoplasticismo,” Almendrón, consultado el 10 de enero de 2016, 
http://www.almendron.com/blog/wp-content/images/mondrian.pdf 
87 Ídem 
53 
 
 
visualmente complejo encierra un mensaje complejo y que no debeenunciar 
explícitamente su relación de semejanza con la realidad para tocar la 
sensibilidad del público. Dondis expone que el nivel de expresión visual 
abstracto “transmite el significado escencial, pasando desde el nivel 
consiente al inconsciente, desde la experiencia de la sustancia en el campo 
sensorial directamente al sistema nervioso88” por lo que comprenderlo exige 
 
88 Dondis, ob. cit. 97. 
Ilustración 5 Houses on the Gein, 1900. Autor: Piet Mondrian. Colección privada. Acuarela 
y gouache sobre papel. 46 x 57cm. 
54 
 
 
 gran discernimiento del espectador. 
El nivel simbólico alude a los “símbolos codificados que el hombre ha 
creado arbitrariamente y al que adscribe un significado.”89 Estos son, 
generalmente convenciones aceptadas dentro de una cultura. Su 
 
89 Dondis, ob. cit., 83. 
Ilustración 6 Tableau No.2/Composition No. VII, 1913. Autor: Piet Mondrian. Museo 
Solomon R. Guggenheim, Nueva York. Óleo sobre lienzo. 105,1 x 114,3cm 
55 
 
efectividad se basa en que son fáciles de reconocer y reproducir. Pueden 
tener como desventaja que su significado varía según el contexto de lectura 
de la imagen. Por ejemplo el símbolo universal de la paz. Originalmente 
creado por Gerald Holtom como símbolo antibelicista para una campaña de 
desarme nuclear en Londres fue adoptado en los años 60 por el movimiento 
cultural que se oponía a la guerra de Estados Unidos contra Vietnam e, 
irónicamente, fue utilizado por soldados norteamericanos como esperanza 
de triunfo. Observamos que existe una dicotomía de significado en un 
mismo símbolo, porque es polisémico. Donis A. Dondis señala que para 
comprender este tipo de mensajes “hay que penetrar en la mente del público 
para educarla respecto a su significado.”90La diferencia de este nivel con el 
abstracto es que la información que contiene es menos profunda pues su 
intención es afectar rápidamente los sentidos. Para Dondis, “el símbolo 
debe ser sencillo y referirse a un grupo, una idea, un negocio, una institución 
o un partido”91 por eso en ocasiones se recurre a ellos con fines 
propagandísticos. 
Estos niveles de expresión visual no están exentos de interactuar en 
una misma composición. La habilidad con que se maneje cada uno puede 
generar una estructura que aporte fuerza a la obra pero si se toman “malas 
 
90 Dondis, ob. cit., 88. 
91 Ibídem, 72. 
56 
 
decisiones estratégicas”92 se pueden reproducir mensajes ambiguos de 
poca riqueza visual que no aporten mucho a su contenido. Dondis, expresa 
que esta interacción debe fortalecer la calidad de las representaciones 
artísticas, ya que constituyen la anatomía del mensaje visual. 
La información que se deriva de estos niveles es la experiencia final, 
por ello, depende de la intervención del artista que concibe una idea y la 
transforma en un cuerpo material, del contenido de la obra es decir su 
mensaje y significado y los aspectos formales como la composición y la 
forma y del receptor que codifica el mensaje visual con sus vivencias, 
memoria e imaginación para elaborar uno nuevo y transmitirlo a otro 
individuo. Ningún sujeto parece independiente, más allá de sus opiniones, 
cada uno es imprescindible para provocar continuamente el acto de 
comunicación. 
El proceso de interpretación y reflexión que provoca el mensaje visual 
es necesario para: 
“descifrar la aparente «naturalidad» de los mensajes visuales. 
«Naturalidad» que paradójicamente resulta sospechosa, incluso 
para quienes es evidente, cuando se teme ser manipulado por 
las imágenes.”93 
 
92 Dondis, ob. cit., 100. 
93 Joly, ob. cit., 49. 
57 
 
La interpretación, señalada por W.J.T Mitchell como una “lectura 
atenta, cuidadosa y afectuosa de textos e imágenes”94 le confiere al 
espectador responsabilidad ante las representaciones visuales ya que más 
que hacer una simple crítica inconsciente, debe partir de fundamentos 
teóricos y metodológicos para descubrir sus características. Creemos que 
lo más importante de descifrar el mensaje visual es comprender de qué 
manera se relaciona con nosotros y nuestro entorno y aunque no podamos 
controlarlo, sí podemos estudiarlo y transformar la realidad mediante él. 
Mitchell escribe que “aunque posiblemente no podamos cambiar el mundo 
podemos continuar describiéndolo críticamente e interpretándolo.”95 La 
interpretación flexible es conveniente para originar debates y opiniones que 
nos acerquen a su conocimiento profundo, a develar sus significados 
ocultos y hacerlos universales. Para ello se requiere de una presencia activa 
del receptor. Esto significa que la contemplación incluirá el conocimiento y 
la capacidad de relacionar lo visible con las experiencias y la creatividad 
para establecer un mensaje que transforme el entorno y afecte a otros. Una 
obra de arte sin mensaje ni lectura es como elaborar un producto que 
alberga únicamente técnicas, colores y formas. 
 
 
94 Mitchell, ob. cit., 365. 
95 Ídem 
58 
 
1.5. El receptor, interprete del mensaje visual 
 
El mensaje visual produce en el receptor distintos tipos de 
conocimientos que se almacenan en el cerebro y pueden modificar las 
actitudes frente al mundo y las cosas. Para comprenderlo el espectadr tiene 
a su favor la percepción para sistematizar los mensajes de la imagen. Una 
vez sintetizados emplea su capacidad de interpretación para otorgarles un 
significado. Al igual que el artista, aporta su experiencia personal que cabe 
destacar: no es igual en cada individuo puesto que cada uno pasa por 
vivencias y situaciones diferentes a lo largo de la vida. Es más que un 
observador, es quien construye el mensaje del producto visual. Podemos 
considerar su presencia ante una obra de arte como una acción dinámica- 
más allá de si la obra es interactiva- pues una vez frente al producto visual 
pone en marcha sus conocimientos previos y criterio que permiten discernir 
lo que observa y, junto a la experiencia estética que obtenga del momento, 
podrá concluir si lo conmueve de algún modo. 
La interpretación sucede en un espacio y tiempo determinado, no 
solo las vivencias y conocimientos influyen sino que el lugar y el tiempo en 
que el sujeto mira modifican la percepción de las imágenes. Por ejemplo el 
lugar determina las diferencias entre ver “una obra de arte en un museo o 
59 
 
en el pasillo de una escuela”96, las experiencias y el mensaje que se reciban 
en estas situaciones serán distintos. La presencia del tiempo se relaciona 
con las reacciones positivas o negativas que le otorgamos a una obra de 
arte, por ejemplo si vemos una pieza que pertenece al periodo del 
Renacimiento, de acuerdo con el conocimiento obtenido en clases de 
historia del arte y “la lectura que los historiadores han hecho de los artistas 
de entonces”97 le otorgaremos inconscientemente “una valoración positiva 
a las representaciones visuales de esta época, mucho antes de mirarlas 
siquiera.”98 Este planteamiento se relaciona con el concepto de experiencia 
estética que surge al contemplar e interpretar imágenes que proyectan 
sensaciones y experiencias que determinan si una representación icónica 
es de nuestro agrado o no. 
Ahora bien no solo basta con utilizar los sentidos y la apreciación 
subjetiva, es prudente que el receptor cultive una mirada sensible para 
comprender las partes del lenguaje visual como sus herramientas de 
configuración y organización y cada elemento particular de la imagen, esto 
ayuda a comprender y configurar el mensaje visual. 
Como espectadores de la obra pictórica de Blanca Haddad es 
necesario conocer la configuración del lenguaje visual y la imagen para