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1 
LA EVOLUCIÓN EN COLOMBIA DEL DERECHO AL AGUA POTABLE COMO 
DERECHO FUNDAMENTAL ANTE SU INMINENTE ESCASEZ 
 
 
 
 
TRABAJO DE INVESTIGACIÓN 
LA EVOLUCIÓN EN COLOMBIA DEL ACCESO AL AGUA POTABLE COMO 
DERECHO FUNDAMENTAL ANTE SU INMINENTE ESCASEZ 
 
 
 
 
 
 
MARCO ANTONIO PEREIRA PORRAS 
 
 
 
MAESTRÍA DERECHO ADMINISTRATIVO 
UNIVERSIDAD LIBRE DE COLOMBIA 
FACULTAD DE DERECHO 
BOGOTÁ D.C. 
OCTUBRE, 2022 
 
2 
LA EVOLUCIÓN EN COLOMBIA DEL DERECHO AL AGUA POTABLE COMO 
DERECHO FUNDAMENTAL ANTE SU INMINENTE ESCASEZ 
 
Nota de Aceptación 
_____________________________________________________________ 
_____________________________________________________________ 
_____________________________________________________________ 
_____________________________________________________________ 
_____________________________________________________________ 
 
 
 
_____________________________________________ 
Firma del director de Trabajo de Grado 
 
 
 
_____________________________________________ 
Firma del Jurado 
 
 
 
_____________________________________________ 
Firma del Jurado 
 
 
Bogotá D.C.;2022 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
3 
LA EVOLUCIÓN EN COLOMBIA DEL DERECHO AL AGUA POTABLE COMO 
DERECHO FUNDAMENTAL ANTE SU INMINENTE ESCASEZ 
Contenido 
INTODUCCION ........................................................................................................................... 5 
PROBLEMA DE INVESTIGACIÓN E HIPOTESIS ............................................................... 6 
Capítulo I ....................................................................................................................................... 7 
La evolución desde sus inicios y la importancia del acceso al agua para la humanidad. ....... 8 
1. La llegada del agua, Génesis. .................................................................................................. 8 
1.1 Las civilizaciones hídricas ................................................................................................ 8 
1.2 Los dominios del agua. ................................................................................................... 11 
2. La necesidad del agua para la humanidad............................................................................. 17 
2.1 El tribunal de las Aguas. ................................................................................................. 18 
2.2 ¿Se está quedando la tierra sin agua? .............................................................................. 29 
2.1.2 ¿La demanda del consumo del agua se volverá un acto comercial? ............................ 30 
2.1.3 ¿la protección del agua está por encima de la necesidad de producir alimentos? ....... 31 
2.2 ¿se podría llegar a hablar de La hora cero?..................................................................... 35 
2.3 ¿Qué países afrontan el día cero?.................................................................................... 35 
2.4 ¿Podría llegar Colombia a la hora cero? ......................................................................... 39 
2.5 ¿Qué regiones sufren de la limitación al acceso al agua en Colombia? ......................... 41 
Conclusiones Capítulo I ............................................................................................................ 47 
Capítulo II.................................................................................................................................... 49 
Cómo se desarrolla normativa y jurisprudencialmente el derecho fundamental al acceso al 
agua, y cómo se sustenta este derecho en Colombia. ............................................................... 49 
1. Normatividad Internacional .................................................................................................. 49 
2. Jurisprudencia ....................................................................................................................... 61 
3. Derechos fundamentales ....................................................................................................... 69 
3.1 Derechos Económicos, Sociales y Culturales ................................................................. 70 
3.2 Derechos sociales colectivos frente al acceso al agua .................................................... 72 
4.1 Sujetos de los derechos fundamentales ............................................................................... 75 
4.1.1 Sujetos activos: ............................................................................................................ 76 
4.1.2 Sujetos pasivos: ............................................................................................................ 77 
4.2.3 Acciones y titulares: ..................................................................................................... 79 
5. Posiciones en derecho ........................................................................................................... 83 
5.1 Obligaciones del estatus positivo: ................................................................................... 83 
6. La dignidad humana frente al acceso al agua. ..................................................................... 84 
6.1 El biocentrismo del agua y la vida. ..................................................................................... 87 
6.2 El acceso al agua como mínimo vital. ................................................................................ 89 
6.1.1 ¿Se afecta el mínimo vital por el no pago de servicio de acueducto? .......................... 90 
6.2.2 ¿Se afectó el acceso al agua, en la coyuntura del COVID-19 en comunidades étnicas?
............................................................................................................................................... 91 
4 
LA EVOLUCIÓN EN COLOMBIA DEL DERECHO AL AGUA POTABLE COMO 
DERECHO FUNDAMENTAL ANTE SU INMINENTE ESCASEZ 
Conclusiones Capítulo II........................................................................................................... 92 
Capítulo III .................................................................................................................................. 94 
El empoderamiento a los ciudadanos para que ejerzan el derecho al acceso al agua. ......... 94 
1. ¿A quién se debe empoderar para facilitar el derecho del acceso al agua en Colombia? ..... 94 
2. La problemática frente al empoderamiento del ciudadano. .................................................. 98 
3. ¿Son las fuentes hídricas sujetos de derechos? ................................................................... 110 
4. Ciudadanía y empoderamiento al derecho al acceso al agua en Colombia. ....................... 112 
4.1 Tutela ............................................................................................................................ 114 
4.2 Acción Popular.............................................................................................................. 118 
4.3 Consulta Previa ............................................................................................................. 119 
4.4 Juntas Administradoras de Acueductos Rurales (JAAR) ............................................. 120 
Conclusiones Capitulo III ....................................................................................................... 122 
Lista de Referencias .................................................................................................................. 123 
 
5 
INTODUCCION 
La presente investigación, tiene como objeto el análisis del derecho al acceso al agua en 
Colombia, en referencia a la problemática sociocultural y su aplicación jurídica. 
 
Han sido diversos los métodos que se le han dado a su uso, lo que permitió pasar de la 
condición de civilizaciones nómadas a los asentamientos y grandes urbes, ocasionandoun 
desarrollo con base del consumo y dominio del agua. Sin embargo, este consumo se ha visto en 
aumento en áreas como la agricultura, la minería, la industrialización ocasionando 
desabastecimiento en algunas regiones del mundo. Debido a lo anterior, surge la inquietud sobre 
el alcance del reconocimiento del derecho fundamental al acceso al agua en Colombia 
 
Desde la perspectiva jurídica, la carta magna constitucional colombiana no establece de 
manera expresa, el derecho fundamental al acceso al agua, es así, que este derecho se ve 
reflejado en la conexidad de la vida, la salud, la dignidad humana, entre otros Derechos 
Fundamentales; garantizando el derecho al acceso del agua a los habitantes del Estado 
Colombiano. Sumado a ello el organismo internacional de Naciones Unidas ha determinado el 
acceso al agua como derecho conexo a la vida. 
 
Sin embargo, a pesar de que existen estas garantías nacionales e internacionales, el 
constante consumo y uso desmedido del agua, ha ocasionado un preocupante fenómeno 
denominado la hora cero, situación que algunas naciones ya han padecido y en futuros eventos 
se llegará a escuchar constantemente, en estas circunstancias, es necesario analizar la aplicación 
6 
del derecho frente al futuro fenómeno de carácter universal. Llegando a cuestionarse si el 
ordenamiento legal colombiano y los recientes desarrollos jurisprudenciales son suficientes en el 
derecho al acceso al agua potable, como mínimo vital para la población del país. 
 
 
PROBLEMA DE INVESTIGACIÓN E HIPOTESIS 
El agua es fuente de vida para todos los seres vivo de la tierra, sin embargo, es un recurso 
que día a día se hace más escaso y dicha escasez se debe en gran parte a la dinámica del ser 
humano por querer transformar el planeta a su antojo, y en su actuar está contaminando y 
agotando las fuentes hídricas dejando sin suministro del preciado líquido al mismo ser humano, a 
los demás animales, árboles y plantas. 
 
En este orden de ideas, distintos trabajos académicos sostienen que aproximadamente, 
mil quinientos millones de personas en el mundo no cuentan con acceso al agua, aunado a lo 
anterior, más de dos mil millones quinientos mil de personas no cuentan con acceso a los 
servicios de purificación para que esta sea apta para su consumo. 
 
Ante esta cruda realidad que aqueja al planeta en lo que respecta la escases de agua 
potable, las organizaciones del orden mundial y los Estados han tomado carta en el asunto a fin 
de poder mitigar esta problemática; Colombia no se ha quedado atrás y en su constante actuar 
han adoptado estas recomendaciones internaciones en todos los estamentos nacionales y por las 
diferentes ramas del poder público a fin de establecer que el acceso al agua sea tratado con las 
7 
más alta responsabilidad y compromiso del Estado colombiano sin contravenir o desconocer 
derechos en un marco de igualdad, armonía y respeto. 
 
Bajo este concepto, que el agua es la fuente de vida y subsistencia, que su consumo 
desmedido y la contaminación producto del actuar del ser humano ha traído como consecuencias 
el acceso limitado, el cual genera una coyuntura en poblaciones con dificultades al acceso a esta, 
lo que nos conduce a formular el siguiente problema de investigación ¿Cuál ha sido el alcance 
del reconocimiento del derecho fundamental al acceso al agua en Colombia y cuáles son las 
herramientas jurídicas para que los ciudadanos y las comunidades se empoderen en el 
ejercicio de tal derecho? 
 
El interrogante anterior puede responderse preliminarmente con la siguiente hipótesis: El 
acceso al agua en Colombia es una obligación y una responsabilidad por parte del Estado 
Colombiano, si bien este derecho no está consagrado taxativamente en la constitución, más allá 
que como un servicio público, instrumentos internacionales lo han reconocido como derecho 
fundamental y tal debe ser el sentido adoptado por las autoridades lo que implica su inminente 
protección, dado lo anterior es posible que las comunidades puedan exigir la protección de tal 
derecho mediante las herramientas constitucionales como la acción de tutela, reclamando una 
acceso al agua potable y a un mínimo vital del líquido, extendiendo su protección, de ser posible, 
a ecosistemas hídricos. 
 
Capítulo I 
8 
 
La evolución desde sus inicios y la importancia del acceso al agua para la humanidad. 
1. La llegada del agua, Génesis. 
No se tiene un momento preciso de la llegada del agua a la tierra, se cree que el agua 
llegó a través de colisiones de asteroides y meteoritos que contenían este preciado líquido vital 
para desarrollo y la evolución de la vida en la tierra, según la ciencia, desde hace 4.000 millones 
de años en la tierra primitiva; en el proceso de vaporización surgió como efecto la condensación 
dando origen al ciclo del agua, produciendo las primeras lluvias (Jewitt & Young, 2015). 
Las primeras precipitaciones como efecto del ciclo del agua, permitió un intercambio 
químico, entre las moléculas de oxígeno (1) y las de hidrogeno (2), cada átomo enlazado 
covalentemente al oxígeno. El agua en su formulación H2O representó uno de los elementos de 
existencia para el desarrollo de la vida en la tierra. 
1.1 Las civilizaciones hídricas 
 
En los inicios de la humanidad, el agua ha tenido un papel relevante, dado a que las 
primeras civilizaciones establecieron sus asentamientos cerca a fuentes hídricas que le permitían 
subsistir a través de su consumo, según algunos historiadores fueron diversas las civilizaciones 
que utilizaron este recurso para su prosperidad, tales como los egipcios y del reino del saba, 
quienes tomaron control de esta, para significar un poder y desarrollo. 
En este sentido, con base en informes de la UNESCO se puede decir que “el historiador 
Wittfogel, pudo hablar de civilizaciones "hidráulicas" basadas en la propiedad y el dominio de la 
gestión del agua” (Consejo Federal de Entidades de Servicios Sanitarios COFES, 1999, pág. 4). 
9 
En el mismo sentido se menciona que “en el siglo VIII antes de J.C., los "quanats" -canales 
subterráneos artificiales que transportaban el agua a grandes distancias; - fueron inventados por 
los habitantes de Urartu en la actual Turquía. Esta explotación de las aguas, generalmente 
surgidas del drenaje de los acuíferos, y su aplicación y desarrollo fueron aplicados en Persia, en 
Egipto, en India y Grecia” (Consejo Federal de Entidades de Servicios Sanitarios COFES, 1999, 
pág. 4). 
En CHINA, los historiadores y antropólogos encontraron estructuras ancestrales ubicadas 
en gran parte del país, dichas estructuras eran diseñadas para permitir la navegabilidad de las 
fuentes hídricas. 
La ingeniería hidráulica de la cultura Liangzhu, conocida no hace muchos años, sitúa las 
primeras certezas de control del agua hace aproximadamente 5.100 años. “Liangzhu utilizó la 
proximidad fluvial para asentarse en un lugar fértil y próspero” (Calero, 2021, pág. 1). 
EGIPTO, la agricultura de los egipcios estaba adaptada a la dinámica fluvial del río Nilo, 
el cual hizo posible que, en medio del desierto, se pudiera desarrollar una próspera agricultura. 
“La agricultura fue un importante motor de progreso gracias a la cantidad y variedad de 
alimentos de los que disponían los habitantes” (Fundacion Canal, 2016). 
“El río Nilo ha sido el símbolo de la fertilidad para la cultura egipcia debido a la 
capacidad que presentaba para enriquecer las tierras que inundaba, gracias a la sedimentación de 
los limos que contenían sus aguas, la agricultura estuvo condicionada durante años por la subida 
del cauce del río Nilo, entre los meses de julio y septiembre, y su posterior descenso. De esta 
10 
manera, la agricultura estaba totalmente condicionada por la época de lluvias y el clima” 
(Fundacion Canal, 2016). 
Un aporte a la ingeniería hidráulica por parte de la civilización egipcia fue: el nilometro 
que consistía en medirel nivel de las aguas del río y determinar la llegada de las inundaciones, 
así mismo, se tiene registro histórico de la navegabilidad del rio Nilo, como fuente de 
comunicación y uso comercial (Fundacion Canal, 2016). 
GRECIA. De acuerdo con Vásquez (2006) "el agua, condicionó el devenir y crecimiento 
de Grecia desde sus orígenes. Si su civilización fue en principio continental, este territorio, con 
un litoral amplísimo y recortado e innumerables puertos, nunca estuvo cerrado a otras 
influencias. Por mar, precisamente, le llegaron ideas, culturas, la escritura fenicia y las 
influencias orientales, además de servirle de camino a la expansión, tanto de su numerosa 
población, con las sucesivas colonizaciones, como para vender sus excedentes de producción” 
(p. 93). 
La civilización griega, era experta en técnicas hidráulicas, se tienen registros de 
explotación del agua, a través de canales que se utilizaba para regadíos de cultivos, así mismo la 
explotación de manantiales acuíferos, eran usados para acueductos, cisternas y pozos, también 
tienen el aprovechamiento de las aguas lluvias. “A principio del siglo veinte (XX), cuando el 
escritor y científico italiano Ángelo Mosso visitó la villa de Hagia Triada durante una fuerte 
tormenta, se percató de que todas las alcantarillas del palacio funcionaban perfectamente y se 
quedó impresionado al ver el agua de la tormenta salir sin problemas por las alcantarillas. Por lo 
que Mosso concluyó que en toda la historia de la humanidad no existía ningún otro sistema de 
11 
alcantarillado que continuara hoy perfectamente en funcionamiento pasados más de 4.000 años 
desde su construcción original” (Vásquez, 2006). 
1.1.1.2 ¿Pudo la civilización griega hacer uso del agua en favor de su pueblo?, aparte 
de los aportes en el manejo de los acueductos cuyo fin era permitir el acceso de la fuente hídrica 
a sus habitantes, se produjo uno de los inventos hidráulicos más relevantes para la historia y cuyo 
uso se da en la actualidad, dicho invento fue el Tornillo de Arquímedes. 
 Este, se basa en un tornillo que se hace girar dentro de un cilindro hueco, situado sobre 
un plano inclinado, y que permite elevar el agua situada por debajo del eje de giro (Historia de la 
tecnología, 2007). 
Sumado a ello, existía la reglamentación del uso del agua con objeto de la agricultura y 
en esta práctica el uso del agua no estaba limitado, es decir: Los agricultores disponían de 
amplias reservas y desvíos de ríos para regar sus cultivos. 
 
1.2 Los dominios del agua. 
 
En la época medieval, los dominios del agua hacían parte del rey, como monarca de la 
época; bajo la figura de propiedad soberana (Vergara, 2019); esta aplicación de soberanía se 
distinguía por las aguas de los grandes ríos le pertenecían al rey, los ríos menos caudalosos a los 
señores y los arroyo que su nacimiento y desembocaduras eran en el mismo terreno les 
pertenecían a los dueños de esas tierras, situación que se asemeja en lo preceptuado, en la 
actualidad a la legislación civil colombiana, debido a que estipula que los arroyos que nazcan y 
12 
desemboque en el mismo predio los propietarios de estos pueden disponer con más amplios 
derechos conforme al artículo 677 del Código Civil Colombiano. 
 
“El derecho romano consideraba el agua corriente como una sustancia común, por lo 
tanto, los ríos de flujo continuo y sus orillas estaban fuera del comercio. En el sistema feudal, el 
poder político-militar siempre estuvo limitado por las comunidades rurales, que consideraban el 
agua como un bien común cuya renovación incesante impedía la apropiación señorial. En 
Francia, el poder real por el Edicto de los Molinos de 1566 declaró que parte del dominio de la 
corona lo formaban todos los ríos y afluentes que llevaban barcos; salvo los derechos de pesca, 
molinos, barcazas y otros usos que los particulares podían tener por título de posesión” (Consejo 
Federal de Entidades de Servicios Sanitarios COFES, 1999). 
Los ríos de caudal permanente eran denominados “res publicae” cosa pública, las 
personas podían extraer y usar el agua del rio caudaloso toda la que quisieran, sin ocasionar 
algún perjuicio a sus vecinos; dado a que las riberas eran de dominio privado pero sus aguas de 
uso público. A esto se le denominó dominio privado de uso público. 
El derecho indiano, en cuanto el dominio de las aguas consideraba las aguas como 
comunes es decir de uso común, la llegada de la corona española implicó un nuevo término 
jurídico, la “iura regalia” bienes de realengo, definido como las aguas de la corona, que 
estableció cómo el acceso al agua por parte de los particulares era necesario mediante acto de la 
autoridad; denominado “merced” (Vergara, 2019). 
13 
En lo que atañe a Latinoamérica, este dominio ha tenido su influencia por medio del 
derecho indiano y romano en materia del agua; a través de la colonización, antes de la conquista 
del imperio español por medio del señor Cristóbal Colon, la mayoría de las civilizaciones 
existentes en el continente americano, tenían sus asentamientos a la rivera de las fuentes hídricas 
(ríos y lagunas), por lo que su dominio era de uso común, dado a que no existía un dominio sobre 
ella, es decir que no existía alguna propiedad sobre las aguas y su uso. 
Sin, embargo, las cosas cambiaron con la llegada de los españoles y su colonización, 
como lo dice Vergara (2019), “las aguas pasaron a ser “iura regalia”, pago de regalías; calidad 
jurídica esta última que vinculó, en definitiva, a las aguas con el dominio de la Corona. A este 
vínculo jurídico estaban supeditadas las siguientes grandes características jurídicas del régimen 
indiano de las aguas. Para el acceso de los particulares, el aprovechamiento de las aguas era 
necesario un acto de la autoridad, título que recibió una variedad de usos terminológicos, siendo 
la expresión “merced” la que tendría uso más generalizado.” 
El concepto de “la merced”, hacía referencia a un acto de autoridad, de un procedimiento 
jurídico y proceso administrativo, del cual se desplegó un concepto “ex novo” el derecho de uso 
y aprovechamiento de las aguas en favor de las personas. De los anteriores conceptos se tiene 
existencia en la actualidad, su diferencia es el nombre Merced, en la actualidad se le denomina 
licencia y “se define como la autorización que otorga la autoridad ambiental competente para la 
ejecución de un proyecto, obra o actividad, que de acuerdo con la ley y los reglamentos, pueda 
producir deterioro grave a los recursos naturales renovables, o al medio ambiente, o introducir 
modificaciones considerables o notorias al paisaje; la cual sujeta al beneficiario de esta, al 
cumplimiento de los requisitos, términos, condiciones y obligaciones que la misma establezca en 
14 
relación con la prevención, mitigación, corrección, compensación y manejo de los efectos 
ambientales del proyecto, obra o actividad autorizada,” de acuerdo con los artículos 49 y 50 de la 
Ley 90 de 1993. 
Ahora bien, respecto al “ex novo”; actualmente lo encontramos con el término de 
concesión y se define como: “Negocio jurídico por el cual la Administración cede a una persona 
facultades de uso privativo de una pertenencia del dominio público o la gestión de un servicio 
público en plazo determinado bajo ciertas condiciones” ("concesión", s.f.). 
El sistema aplicado por medio de la conquista limitó el dominio de las aguas para las 
personas comunes, dado a que ya requerían una formalidad para acceder a esta y explotarla, 
desde el punto de vista de las personas esto solo generaba un benéfico para la corona por medio 
de las regalías (impuesto) que debían pagar por hacer uso del agua. Dado a que este sistema se 
aplicó por la conquista española surge la pregunta: 
 
1.1.2.1 ¿Qué hubiese sucedido, si Latinoamérica la hubiese conquistado 
Inglaterra? 
“En Inglaterra hay algunos ríos que se consideran como propiedad de los terratenientes,cuyos dominios atraviesan el agua, es concebida como accesoria del terreno que cubre, la 
jurisprudencia no reconoce acción para reivindicarla sino juntamente con los terrenos. Sin 
embargo, la Carta Magna del Rey Juan prohibió cercar las riberas de los ríos o torcer el curso de 
éstos que, así como los bosques, debían ser públicos” (Ponce, 1934). 
Dado que el sistema de gobierno en Inglaterra ha sido hasta el momento parlamentario y 
monarca, las leyes y derechos se rigen por la costumbre, es decir, las acciones repetitivas y 
15 
reiterativas en el tiempo; sus monarcas, antiguamente aplicaban el sistema feudal como lo 
menciona Ponce “Los señores feudales acapararon y concentraron en sus manos el poder público 
y el dominio de las tierras, acarreando en éstas el dominio de las aguas. Se reservaron 
determinadas clases de aprovechamiento y concedieron sólo algunos a sus vasallos a cambio de 
ciertas prestaciones o tributos. Con estos principios los señores feudales se hicieron dueños 
absolutos de las aguas que corrían por sus dominios, estableciéndose el libre uso de las aguas por 
los señores ribereños” (1934, pág. 120). 
 
Bajo la estructura feudal, si Latinoamérica hubiese sido conquistada por Inglaterra, 
tendríamos como consecuencia, respecto al derecho al agua, las mismas implicaciones que 
adoptaron los españoles (la limitación del derecho al agua por parte de la corona). Dado a que 
Inglaterra utilizó el sistema feudal para el dominio del agua. 
De lo anterior, se puede inferir que los regímenes imperiales de la época, establecieron la 
modificación del agua al servicio de los imperios, lo anterior, siendo consecuencia del principio 
de terranulios que caracterizó en derecho internacional en la era de la expansión colonial. 
 
Retomando el tema de investigación, respecto del escenario nacional valga mencionar 
que en Colombia, a lo largo de sus constituciones se logró establecer el dominio del agua, por 
medio de la constitución de 1886 que definió las aguas como parte del territorio de Colombia en 
su artículo 3, y dictó normas en materia de soberanía marítima por medio de la ley 10 de 1978. 
 
16 
Aunque en la actualidad la norma constitucional de 1991 hace referencia a la soberanía 
que tiene el Estado, sobre su territorio, existe diversidad de legislaciones que regulan el acceso al 
agua y su dominio tales como: 
- Decreto 1076 de 2015: esta normatividad comprende el uso y aprovechamiento del 
recurso hídrico bajo la formalidad de la licencia y concesión, emitidas por la 
autoridad ambiental competente (ANLA) y Ministerio de ambiente. 
“Así mismo, se clasifica el dominio de las aguas en el territorio nacional como aguas de 
dominio público: comprenden los ríos, las aguas que corren por cauces naturales y artificiales 
derivadas de acuíferos naturales, los lagos, lagunas, las ciénagas, los pantanos, las aguas de la 
atmósfera, las aguas lluvias, entre otras” (Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, s.f.). 
“Por otro lado define las aguas de dominio privado como: aquellas que brotan 
naturalmente y que desaparecen por infiltración o evaporación dentro de una misma heredad 
(nacen y mueren en el mismo predio), lo cual difícilmente sucede, por lo que la mayoría de las 
aguas son de dominio público” (Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, s.f.). 
De lo mencionado, teniendo presente las perspectivas del derecho del agua Romanas y el 
sistema feudalista; podemos observar la aplicación mixta de los anteriores sistemas; dado que 
ahora la figura del rey/monarca la representa el Estado Colombiano en plenitud del ejercicio de 
su soberanía, y la permisibilidad de la existencia de fuentes hídricas privadas cuyo surgimiento y 
finalización están en el mismo predio del propietario como casos extraordinarios, dando la 
claridad de que por regla general el uso del agua es público, pero su dominio es ejercido por 
parte del Estado como figura de autoridad. 
17 
 
2. La necesidad del agua para la humanidad. 
El agua se constituye para la vida como uno de los elementos fundamentales en cuanto a 
lo concerniente a su existencia y preservación, pues a diferencia de otros recursos de carácter 
natural de los cuales los seres vivos pueden prescindir, el agua se erige como un recurso vital 
para la existencia y el desarrollo integral de la vida. En ese sentido, adquiere especial 
trascendencia el recurso en cuanto garantiza la supervivencia de las sociedades humanas. 
En primer término, si se analiza desde la perspectiva de las funciones estructurales 
internas de los sistemas que componen el cuerpo humano, se tiene que un 60% de dicha 
constitución corresponde a agua, de la cual a su vez se tiene que formar integralmente en el 
organismo: 1) el 85% de la constitución de la sangre que oxigena las células, 2) el 90% de la 
constitución del cerebro y 3) aproximadamente el 70% de la conformación estructural de los 
músculos, lo cual en todo caso solo fundamenta la relación inequívoca y existente entre el 
recurso hídrico y el desarrollo de las funciones biológicas de los organismos vivos. 
Por otra parte, el progresivo crecimiento de la población ha conducido a un manejo 
conflictivo del recurso por factores como la destrucción de las fuentes hídricas naturales, el 
crecimiento industrial y agrario de las naciones, la contaminación de aguas dulces, que se 
presentan como el resultado eventual del desarrollo económico y geopolítico que deben enfrentar 
los Estados para solventar los referidos incrementos en los índices demográficos, unos escasos 
ejemplos de judicialización en disputas frente al acceso al derecho al agua que concierne al 
Tribunal de las Aguas, cuya existencia en la actualidad persiste (Agudelo, 2005). 
18 
2.1 El tribunal de las Aguas. 
 
 
En la actualidad existe un mecanismo judicial en España que dirime los conflictos en 
materia del derecho al agua, este Tribunal de las Aguas de la Vega de Valencia o más conocido 
como Tribunal de Aguas, es el encargado para dirimir los conflictos derivados del uso y 
aprovechamiento de las aguas con fines de agricultura de aplicación en España. 
Este Tribunal está conformado por ocho personas denominadas Síndicos; ellos figuran 
como representación de las comunidades de Regante “(Estas comunidades son corporaciones de 
derecho público, adscritas a los organismos de cuenca, que se encargan de organizar los 
aprovechamientos colectivos de aguas públicas, superficiales y subterráneas que le son 
comunes)” (Universidad de Valencia, s.f.). 
Los conflictos se dirimen cuando se llaman a los denunciados con la tradicional frase: 
“denunciats de la sèquia de!”. “El juicio se desarrolla de forma rápida, oral e íntegramente en 
lenguaje valenciano. El denunciante, que puede ser el guarda o cualquier afectado, expone el 
caso ante el Tribunal, después el denunciado se defiende a sí mismo, responde a las preguntas 
que se le formulan. Después de ello el Tribunal, con la excepción del síndico de la acequia en 
cuestión, para garantizar la imparcialidad, decide la culpabilidad o no del denunciado, en caso 
afirmativo, es el síndico es quien impone la pena a pagar por el infractor, de acuerdo con las 
Ordenanzas de la propia Comunidad de Regantes” (Tribunal de las Aguas de la vega de 
Valencia, s.f.). 
Las características del Tribunal son oralidad, concentración, rapidez y economía. Que 
permiten su acción y ejecución de forma eficaz y justa. 
19 
En este orden de ideas, es claro que frente a la garantía de supervivencia y desarrollo de 
la vida tanto humana como animal y vegetal, el agua se erige como un elemento clave cuya 
trascendencia y reconocimiento no necesariamente es atribuible a las investigaciones que en 
tiempos contemporáneos se han efectuado sobre el recurso. Es menester destacar que incluso en 
la antigüedad ya sea por los relatos religiosos o por las historias propias de mitología, el agua 
suponía un elemento centralde especial atención, lo cual deriva de su continuo amansamiento 
por el devenir de las sociedades humanas en aras de poner el recurso a su disposición. 
Igualmente, es claro que el acelerado progreso de la actual estructura social humana ha 
conducido a una concepción de mayor preocupación frente a la conservación del recurso, cuya 
disponibilidad en el marco de progreso supone ser más crítica y compleja por cuanto se entiende 
que no todas las fuentes hídricas presentes en el planeta son útiles para el desarrollo de la vida 
humana. 
Es así, que el 70% de la superficie terrestre corresponde al recurso hídrico, solo el 97, 2% 
de estas aguas se encuentra en los océanos, que a causa de sus grados elevados de salinidad 
resulta no apta para solventar las necesidades de la vida humana y que en esencia constituye más 
de 1,35x109 km3 de volumen de agua. Por su parte, del restante 2,8% de agua constituye agua 
dulce que resulta vital para la sostenibilidad de la vida humana y en cuanto a su repartición 
porcentual se tiene que casi el 2,1% es agua depositada en glaciares en forma de capas de hielo, 
0,6% se presenta en forma de lagos, ríos y a niveles subterráneos y 0,1% se presenta en depósitos 
salados (Almiron, 2004) 
Bajo esta distribución natural del recurso resulta cuanto menos evidente que en su forma 
cruda y útil para la vida humana el agua es un recurso plenamente limitado y de baja oferta, por 
20 
lo tanto, esto solo conlleva a que deba poseer una mayor trascendencia respecto de los 
mecanismos para direccionar su cuidado e implementación, lo cual se encuentra presente en la 
agenda mundial contemporánea. 
Aun siendo el agua un elemento consustancial de la vida, la ruptura en su relación de 
conservación producto de la ilimitada capacidad del hombre para instrumentalizar e intervenir 
tecnológicamente la naturaleza se atribuye a las practicas que no ostentan de limitaciones 
morales y normativas que demuestran que en los proyectos de progreso de sociedades modernas 
prevalecen las bases tecnológicas de control y explotación de los recursos naturales por sobre las 
consecuencias de deterioro y destrucción de recursos como el hídrico. 
Así mismo, las tendencias cíclicas naturales del agua aportan a su carácter de ser un 
recurso finito que, aunque puede reutilizarse ciertamente adquiere una progresiva disminución 
cuando es sometida a procesos como la evaporación. 
Según Fernández, “se calcula que al año se evaporan aproximadamente 505.000 km3 de 
agua de los océanos. Sin embargo, la mayor parte se precipita nuevamente sobre los mismos 
océanos, no pudiendo ser utilizada como recurso de agua dulce. La precipitación anual sobre 
tierra firme se estima en 120.000 km3. Ese movimiento masivo del agua, esencialmente causado 
por la energía del sol se conoce como ciclo hidrológico” (2012, pág. 148). 
Ahora bien, es menester igualmente acotar sobre este respecto la prevalente importancia 
que el agua tiene para con el desarrollo sostenible del medio ambiente. Este recurso en esencia 
contempla unas utilidades tanto naturales como antrópicas o propias del ser humano. Respecto de 
aquellas primeras, el agua adquiere el papel protagónico de garantizar el mantenimiento de la 
21 
vida presente en reservas naturales y diversidad de ecosistemas, además de tomar funciones 
adicionales como el soporte y reabastecimiento de fuentes hídricas naturales y el transporte de 
sedimentos (Fernandez, 2012). 
Respecto de aquellas utilidades que benefician propiamente al ser humano, las normas 
que en Colombia determinan la calidad del agua se definen en virtud de las aplicaciones que se 
tiene del recurso, entre las cuales vale destacar: 
1. Consumo humano 
2. Aplicación en la industria 
3. Riego de cultivos 
4. Consumo animal 
Frente a esta distinción de los usos del recurso, es necesario considerar que durante un 
periodo el agua y gran parte de los recursos naturales fueron considerados como disponibles para 
cualquier índole de uso antrópico que se requiriera. En ese sentido, durante la época de prelación 
del uso antrópico se sacrificó o simplemente se obvió el balance que debía existir con respecto de 
los usos naturales, lo cual, inevitablemente conduce como resultado a una alteración en los 
grados de calidad del recurso. (Fernandez, 2012). 
Así entonces, algunos de los puntos clave a considerar al momento de expedir normas en 
materia de control de calidad del agua deben de ser respectivamente sus factores físicos, 
químicos, biológicos y bacteriológicos, que dependiendo del uso al que esté enfocado el recurso 
han de variar de forma que se garantice un mínimo de balance o equilibrio a manera de que no se 
22 
emplee agua de calidad superior para fines que no requieren esos grados elevados de calidad 
(Villegas, 1999). 
Entre tanto, en materia de control de calidad del recurso hídrico, especial mención 
requiere su distinción o clasificación macro de conformidad con su estado natural o estado de 
intervención del hombre. En cuanto a ello, hemos de tener en cuenta que el agua puede ser I) 
Cruda, cuando proviene directamente de una de sus fuentes naturales; II) Tratada, cuando se ha 
modificado a través de algún proceso de tratamiento para adaptarla a un uso en particular; y III) 
Servida, que corresponde al sobrante del agua que ya ha sido empleada y que bien puede ser 
considerada como agua de desechos (Villegas, 1999). 
 
Consecuentemente, cuando se direcciona el enfoque únicamente a los usos de consumo 
humano, en igual medida corresponde efectuar una clasificación de las aguas a considerar, y en 
ese sentir estas pueden ser I) Puras, cuando se encuentran sin la inclusión de cualquier otra 
sustancia; II) Potable, que es que aquella que cumple con los estándares mínimos de calidad para 
consumo humano; y III) Segura, que es aquella que no cumpliendo los estándares mínimos de 
calidad puede ser consumida sin generar riesgos para la salud (Villegas, 1999) 
El claro contraste entre la oferta de agua disponible y la demanda que suponen los 
requisitos mínimos de consumo de agua en sus diferentes usos ha conducido a que 
organizaciones como la OMS dispongan de lineamientos básicos de accesibilidad, como que 
cada persona al día debe poder acceder a 20 Litros de agua, de los cuales 7,5 litros deben ser 
exclusivos para consumo personal. Sin embargo, en el marco de los indicadores globales, cerca 
de 748 millones de personas no cuentan con una forma de acceso al agua potable, lo cual supone 
23 
un riesgo para el normal desarrollo de unas condiciones fundamentales de vida (Organización 
Mundial de la Salud OMS, 2011). 
Por su parte, si bien Colombia se erige como uno de los países con una de las mayores 
riquezas en cuanto a la disponibilidad del recurso hídrico concierne, lo cual se demostraba en 
virtud de que durante el siglo XX la nación poseía el cuarto puesto mundial de disponibilidad per 
cápita del agua. Es en el contexto de los últimos 30 años que dicha situación ha cambiado de 
manera tal que según informa el Sistema de Información Ambiental de Colombia o SIAC, la 
nación ha bajado hasta el puesto 24 (Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, 
2010) 
Sin embargo, respecto de esta situación se debe tener presente que para el año 2010 la 
participación del recurso en actividades como servicios o usos domésticos era de apenas el 8,8% 
de participación por demanda per cápita, a diferencia de las significativas sumas de 54% 
destinada exclusivamente para el sector agrícola y 19,4 % destinada al sector de energía, lo cual 
solo denota que el uso del agua para estos dos sectores ostenta una mayor demanda que los usos 
de consumo humano (González, Maria; Saldarriaga, Gabriel; Jaramillo, Omar, 2010). 
A su vez, dentro del sector agrícola, uno de los mayores gastos del recurso hídrico lo 
exigen las actividades relacionadas con la carne vacuna, de donde se precisa de 15,4 
litros/gramo.Pero en casos más marcados como el de la actividad extractivista minera se tiene 
que la necesidad e inversión de agua es aún mayor, como lo que acontece en los casos de la 
extracción de oro en el que se reporta una necesidad de gasto de 450-1060 litros/gramo de oro 
(Cabrera & Fierro, 2013). 
24 
Entre tanto, es claro que de forma macro la importancia para la productividad sostenible 
de sociedades que otorga el agua se da en virtud de la comparecencia de una doble dimensión de 
aplicabilidad que es tanto económica como social. Por una parte, en su dimensión económica la 
aplicación del agua debe ser distribuida tanto para la satisfacción de necesidades humanas 
básicas como su consumo, como también para la aplicación en actividades de producción que 
requieren de su aplicación para poder operar. Por otro lado, en su dimensión social se debe tener 
en cuenta la especial importancia del recurso frente al desarrollo de los pueblos no solo por su 
aporte a la supervivencia, sino también por su aporte al desarrollo productivo que ha de conducir 
a una re-categorización de ser un bien económico de especial importancia y de especial 
necesidad de gestión y manejo integral (Díaz, y otros, 2009). 
La comparecencia de problemáticas en la contaminación y en la escasez a la que 
progresivamente nos estamos enfrentando respecto del agua compromete entonces una mayor 
preparación frente a las susodichas fuentes de origen ya estipuladas como el crecimiento 
demográfico de los Estados, la ausencia de conciencia de la importancia del recurso que va de la 
mano con una ausencia en la planificación de su control y el crecimiento paulatino de sectores 
como la industria, energía, agricultura y minería que demandan cantidades de agua exorbitantes 
que conducen a un gasto excesivo del recurso y que en igual medida suponen una contaminación 
de las fuentes de donde se sustrae. 
“Tal es la magnitud de esta problemática, que debemos considerar que hoy en día, 31 
países habitados por menos de 8% de la población mundial tienen déficit crónico de agua dulce, 
y para el año 2025 se prevé que 48 países enfrentarán ese déficit, que afectará a más de 2.800 
millones de habitantes, 35% de la población mundial proyectada. Entre los países que 
25 
probablemente se verán afectados por la escasez del agua en los próximos 25 años se incluyen 
Etiopía, India, Kenia, Nigeria y Perú. Actualmente tienen déficit hídrico España, México, Chile, 
Argentina, Estados Unidos, Reino Unido, Italia, Australia, China e India.” 
Pese a lo propiamente dicho sobre la pertinencia y especial necesidad de un mejor control 
del recurso hídrico, los progresos que se han adoptado en materia de protección se encuentran 
lejos de resultar satisfactorios y en muchas ocasiones se observa cómo las leyes parecen limitarse 
exclusivamente a ejercer un control fraccionario del agua y no extenderse hacia la estipulación 
de la calidad del agua como norma de carácter fundamental. Sin embargo, en el devenir del 
último siglo, se ha evidenciado cómo el panorama global y el panorama del Estado colombiano 
se han enfocado en trabajar sobre esta problemática en mayor o menor medida, lo que denota un 
creciente interés en alcanzar una legislación que ofrezca los mecanismos necesarios para velar 
por el deber de garantizar la protección del agua no solo como un recurso natural necesario para 
la vida, sino como un derecho fundamental de los seres humanos, para con ello hacer frente a la 
problemática que hoy en día nos acoge y que en los años venideros significará una de las 
controversias más críticas a las que como especie humana deberemos afrontar. 
 
“El agua es una necesidad fundamental de la humanidad. Cada persona en la Tierra 
requiere al menos 20 a 50 litros de agua potable limpia y segura al día para beber, cocinar y 
simplemente mantenerse limpios” (ONU Comité de derechos económicos, sociales y culturales, 
2003a). 
26 
Esta necesidad nace de la vitalidad de la vida y el desarrollo de la sobrevivencia a partir 
de las formas de alimentarse, de vestirse, de cultivar, de movilizarse y de todas las formas de 
vida de la humanidad. 
Pero esta necesidad se ve expuesta a las poblaciones en los territorios donde el acceso al 
agua es precario, o donde las condiciones del agua no se ajustan a las necesarias para el consumo 
humano, lo anterior, debido a las fuentes de agua que se encuentran en estado de contaminación, 
según la National Academy Of Sciences el agua contaminada puede ser mortal pudiendo causar 
casi 1.8 millones de muertes al año, estas muertes son producto de diferentes enfermedades como 
el Cólera entre otras enfermedades diarreicas. 
Adicional a las muertes debido a la contaminación del agua, las poblaciones y sus 
pobladores también son expuestos a contaminantes que, aunque no mueren sí que adquieren 
diferentes patologías asociadas al consumo de agua contaminada, como infecciones en la piel, 
parásitos y problemas estomacales entre otras afecciones asociadas al consumo del líquido no 
apto. 
Debido a que el agua es un líquido vital y un recurso no ilimitado en la existencia de este 
planeta, se debe tener en cuenta y generar conciencia acerca de cuál es la capacidad que tenemos 
como seres humanos de acceder al preciado líquido. 
 Casi un 80% del agua de la Tierra se concentra en los océanos, y más del 99% del agua 
dulce se encuentra en las capas de hielo y en lo más profundo del suelo. Menos de un 0.03% de 
los recursos hídricos renovables de la Tierra están disponibles en los lagos y ríos de todo el 
mundo. 
27 
Si tenemos en cuenta que el 99% del agua dulce apta para el consumo y para otras formas 
de sobrevivencia se encuentran en las capas de hielo y en las profundidades de la tierra, es 
importante reflexionar sobre lo difícil que es extraer el líquido para las necesidades que se 
requieren en la superficie de la tierra, lo anterior, quiere decir que menos del 1% del agua dulce, 
se encuentra en ríos y lagos, esto debería ser motivo suficiente para mantener esos cuerpos de 
agua en estados saludables, óptimos para el consumo y alejados de cualquier actividad que cause 
su contaminación. 
En este punto podemos desarrollar algunos elementos dentro de la dinámica de la 
necesidad del agua, la subsistencia del ser humano, entendiendo todas sus formas y las otras 
formas de vida sobre la tierra, y al mismo tiempo la dinámica competitiva entre estos elementos 
y la capacidad de la tierra en el suministro del agua. 
Uno de los primeros elementos es la no renovación del recurso del agua y su limitada 
capacidad, dicha capacidad se encuentra en contraste con el rápido incremento de la población 
mundial, es decir, el incremento de la población sobrepone una disminución de la disponibilidad 
per cápita. 
Un segundo elemento es la demanda acelerada de las formas de subsistencia y del ser 
humano, algo que se conoce como capitalismo salvaje y que busca eliminar el Estado en su papel 
interventor y controlador del mercado, lo anterior ligado a la calidad de vida que buscan los 
humanos desarrollada e impulsada por tecnologías y elementos que hagan más fácil la vida, esas 
características y formas de desarrollo y subsistencia de la vida humana demandan la forma como 
28 
producimos alimentos, a través de la agricultura a gran escala, la industria, la forma en la que 
nos vestimos, la forma en la que nos transportamos, y la forma de adquirir bienes y servicios. 
Estas formas de vida, y la demanda del agua en contraste con el incremento de la 
población mundial lleva a la escasez del líquido vital y entiéndase escasez al acceso menor de 
1.000 metros cúbicos de agua al año por persona en el mundo, aunque el reflejo de la escasez no 
se presenta en mismos niveles en todo el mundo, si es necesario reflexionar que su acceso no es 
ilimitado y que, aunque en niveles diferentes el déficit de acceso al agua es un problema 
mundial. 
De acuerdocon lo anterior cada persona en el mundo no debería sobrepasar del consumo 
diario de 50 litros de agua, este cálculo se tiene en cuenta en la capacidad del mundo por proveer 
el líquido y de acuerdo con las tareas fundamentales del ser humano, y en donde también se tiene 
previsto el desgaste irresponsable de las personas en su adecuado uso. 
Nueva Zelanda es el país que más consume agua potable. “Su cifra de consumo de agua 
asciende hasta los 2.162.300 millones de metros cúbicos al año. Según cifras oficiales, cada 
persona utiliza diariamente 227 litros de agua al día” (AQUAE, 2021). Estas cifras son 
importantes debido a dos características principales, la primera, es obvio que este país tiene un 
consumo per cápita de agua superior al recomendado por la Organización Mundial de la Salud de 
50 litros por persona; y segundo, si este consumo lo comparamos con otros países donde la 
escases de agua es más evidente, como Nigeria, donde el consumo promedio de cada habitante 
diariamente es de solo 10 litros de agua, este desnivel no se debe a que Nigeria tenga más 
responsabilidad en el buen uso del agua, sino que se debe a que este país no tiene el mismo 
29 
acceso al agua y por consiguiente no tiene la misma capacidad de abastecimiento del preciado 
líquido, en estas circunstancias, vale la pena preguntarnos: 
 
2.2 ¿Se está quedando la tierra sin agua? 
 
“las guerras del futuro serán provocadas por la escasez del agua” (Ibarra, 2020). 
“El uso de agua sin restricciones ha crecido a nivel global a un ritmo de más del doble del 
aumento de la población en el siglo XX, hasta el punto de que en muchas regiones ya no es 
posible el suministro de un servicio de agua fiable. La presión demográfica, el ritmo de 
desarrollo económico, la urbanización y la contaminación están ejerciendo una presión sin 
precedentes sobre un recurso renovable pero finito, sobre todo en regiones áridas y semiáridas” 
(FAO, 2013). 
Los escasez del recurso hídrico es a consecuencia de la demanda elevada de consumo que 
supera la existencia del recurso potable, es decir: actualmente en el mundo se está consumiendo 
más agua de la renovada a través del ciclo del agua, la intervención de la humanidad de forma 
directa e indirecta ha modificado el ciclo del agua; la industrialización, el consumo desmedido de 
las aguas subterráneas, la destrucción y desforestación de habitas que proporcionan el recurso 
hídrico traerá como consecuencia la ausencia de este mismo. 
Los principales puntos que caracterizan la escasez del recurso hídrico son: la ausencia 
física de agua disponible para saciar la demanda; el desarrollo de las infraestructuras que 
controlan el almacenamiento, repartición e ingreso; y la capacidad institucional para dar los 
servicios de agua a los más vulnerables. 
30 
“La agricultura es el sector económico en el que la escasez de agua tiene más relevancia. 
En la actualidad, la agricultura es responsable del 70% de las extracciones de agua dulce y de 
más del 90% de su uso consuntivo. Bajo la presión conjunta del crecimiento de la población y de 
los cambios en la dieta, el consumo de alimentos está aumentando en casi todas las regiones del 
mundo. Se espera que para el año 2050 sea necesario producir 1 billón de toneladas de cereal y 
200 millones de toneladas de carne más al año para poder satisfacer la creciente demanda de 
alimentos.” 
 
2.1.2 ¿La demanda del consumo del agua se volverá un acto comercial? 
 
“En general, se entiende que el agua para satisfacer las necesidades básicas no es 
negociable – para mantener la salud los humanos necesitan un nivel mínimo de acceso a agua de 
buena calidad. Del mismo modo, con el reconocimiento cada vez más extendido del derecho a 
los alimentos, y siendo el agua un factor crítico para su producción, se puede considerar una 
cantidad mínima para la producción de subsistencia que tampoco sería negociable. Sin embargo, 
a nivel global, las extracciones de agua para uso doméstico solo representan el 10% de todos los 
usos y tienen una tasa de consumo muy baja – la mayor parte del agua de uso doméstico vuelve 
al medio ambiente con unas pérdidas mínimas por evaporación incluso si se ha degradado su 
calidad. Por el contrario, el uso agrícola tiene consecuencias directas aguas abajo ya que la 
producción de biomasa precisa grandes cantidades de agua que se perderán por transpiración. Si 
el agua se usa para regar y se pierde por transpiración, esto supone una pérdida hidrológica local 
que reduce la disponibilidad de agua en las zonas situadas aguas abajo” (FAO, 2013). 
31 
Dada la alta demanda del consumismo humano para subsistir, se están invirtiendo 
recursos hídricos para satisfacer la necesidad alimentaria del mundo sin tener en cuenta la 
relevancia que tiene el agua para producir alimento. Cuando la aplicación de la agricultura se 
hace a gran escala, se usan diversos insecticidas que al momento del riego se mezclan con el 
agua, ahora bien, surge la inquietud… 
2.1.3 ¿la protección del agua está por encima de la necesidad de producir alimentos? 
 
El agua es fundamental para la producción de alimentos, dado que en su proceso se 
requiere de esta para lograr su objetivo. La agricultura requiere de grandes cantidades del recurso 
hídrico para satisfacer la demanda de alimentos. 
“El sector agrícola se posiciona como el mayor consumidor de agua del planeta dado su 
función productiva, no solo de alimentos sino también de otros cultivos no comestibles como el 
algodón, el caucho o los aceites industriales cuya producción no deja de crecer. El regadío 
demanda hoy en día cerca del 70% del agua dulce extraída para uso humano” (Departamento de 
Asusntos economicos y sociales de naciones unidad ONU-DAES, 2014a). 
Para el año de 1948, la declaración de los derechos humanos establecía que todas las 
personas tienen derecho a una alimentación adecuada, sin embargo, este acceso se ve limitado en 
algunos países en vías de desarrollo. “El 28 de julio de 2010, la Asamblea General de Naciones 
Unidas declaró el acceso seguro al agua potable y al saneamiento como un derecho humano. 
Pero el derecho al agua dentro del contexto del derecho a alimento es una cuestión compleja: 
mientras la alimentación sea primordial para la existencia humana, la protección del agua tomara 
segundo plano” (FAO, 2013). 
32 
“La escasez de agua constituye uno de los principales desafíos del siglo XXI al que se 
están enfrentando ya numerosas sociedades de todo el mundo. A lo largo del último siglo, el uso 
y consumo de agua creció a un ritmo dos veces superior al de la tasa de crecimiento de la 
población y, aunque no se puede hablar de escasez hídrica a nivel global, va en aumento el 
número de regiones con niveles crónicos de carencia de agua” (Departamento de Asuntos 
economicos y sociedades de las Naciones Unidas ONU-DAES, 2014b). 
Para el año de 2012, mediante un informe de los recursos hídricos del mundo: 
 
Figura 1 Fuente: Informe sobre el desarrollo de los recursos hídricos en el mundo. 
Programa Mundial de Evaluación de los Recursos Hídricos (WWAP), marzo de 2012. 
(UNESCO, 2012). 
En la actualidad se tienen varios datos que permiten realizar diversas proyecciones, de 
cómo a nivel mundial se están agotando las reservas de agua potable para la humanidad como el 
siguiente mapa proyectado del 2020 y al 2040 del consumo global del agua y sus reservas. 
33 
 
Figura 2 fuente: Ecological Threat Register, 2020 (Observatorio del Agua de la 
Fundación Botín, 2020). 
Enfocado en el informe a nivel Latinoamérica podemos decir: que hasta el momento no 
existe alguna alerta salvo los países de Chile y México, donde sus recursos hídricos se 
encuentran entre el 40% y el 80%; y esto sumado a su geografía de algunas zonas desérticas. 
34 
 
Figura 3, Fuente (Observatorio del Agua de la Fundación Botín, 2020) 
Sin embargo, aunque los demás países se encuentren en un nivel medio,bajo y muy bajo; 
no se les excluye de la contaminación que sufren sus fuentes hídricas. Según expertos más de la 
mitad de la población que habitan en zonas cercanas a fuentes hídricas han sufrido de polución y 
contaminación de agua en un 20%. 
35 
Ahora bien, dado a que las expectativas de consumo y reservas a nivel latinoamericano 
no presentan una preocupación alarmante se plantean los siguientes interrogantes: 
2.2 ¿se podría llegar a hablar de La hora cero? 
2.1.2. La hora cero o el día cero: “es aquel día en que el suministro libre de agua 
termina y el acceso al líquido comienza a ser racionado/ restringido. La población debe acudir a 
recoger su porción diaria de agua y no tiene acceso a más” (López R. , 2018). 
“Frente a este panorama mundial, actores como la Organización de las Naciones Unidas 
(ONU) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) han realizado llamados internacionales 
para tomar acción y afrontar esta problemática. Si bien, en 1993 la ONU declaró el 22 de marzo 
como el Día Mundial del Agua para concientizar a la población sobre la crisis mundial y la 
urgencia de adoptar medidas necesarias para garantizar su disponibilidad” (Ustarroz, 2021). 
Este panorama no solo hace alusión al consumo desmedido del ser humano, sino también 
comprende el uso excesivo por parte de la agricultura que abarca un 76% del consumo 
disponible, un porcentaje de abastecimiento público del 14% y un 4.7% para uso de 
hidroeléctricas. 
2.3 ¿Qué países afrontan el día cero? 
 
“En Sudáfrica el 22 de abril de 2018, específicamente en Ciudad del Cabo, la alcaldesa 
Patricia de Lille anunciaba que debido a una prolongada sequía regional, la ciudad con 4 
millones de habitantes estaba a punto de quedarse sin agua potable. Cuando los depósitos de 
agua de la ciudad alcanzaran el 13.5 por ciento de su capacidad, un día que ella denominó “Día 
36 
cero,” comenzaría un estricto y obligatorio racionamiento de agua. Los funcionarios locales 
estimaron que el Día Cero llegaría a mediados de abril” (Deaton, 2018). 
El gobierno de la región lo llamó Día Cero desde enero y alertó a la población: o reducían 
su consumo de forma extrema o se cerrarían los grifos ese día; se limitaron el acceso al agua 
destinada al consumo a 50 litros de agua por persona al día; se prohibió todo tipo de actos donde 
se desperdiciará agua tales como: regar jardines, lavar autos e incluso actos de agricultura se 
vieron limitados el uso de esta. Poco a poco y con el esfuerzo de muchos se fue retrasando la 
fecha en la que Ciudad del Cabo se quedaría sin agua: 11 de mayo, 4 de junio y finalmente 9 de 
julio. Llegó la primera semana del séptimo mes de 2018 y el gobierno municipal anunció el 
milagro: habían conseguido evitar la catástrofe. 
El Instituto de Recursos Mundiales (WRI, su sigla en inglés), publicó el pasado 6 de 
agosto de 2019 un lapidario informe que sostiene que un cuarto de la población del planeta vive 
en países en donde la situación de estrés hídrico resulta “extremadamente alta”. (Consejo 
Politicas de Infraestructura, 2019). Este informe, clasifica a los países que sufren de más estrés 
hídrico; es decir que consumen más del 45% del agua de sus reservas, cabe aclarar que en esto 
también implica la ubicación geográfica del país, debido a zonas desérticas que implican una 
limitación al acceso del agua. 
“Esto significa que su disponibilidad de agua no alcanza a abastecer toda la demanda 
existente” (Pérez, 2019). 
37 
 
Figura 4, Fuente: (Consejo Politicas de Infraestructura, 2019) 
Qatar encabeza el ranking de los países con mayor estrés hídrico del planeta. “Se 
encuentra en una región conocida como MENA (del inglés Oriente Medio y norte de África) que, 
según la NASA, está viviendo la peor sequía de los últimos 900 años”, pero lejos de moderar su 
uso, “cada qatarí consume de media más de 400 litros al día, cuatro veces más que un ciudadano 
del área metropolitana de Barcelona.” (Pérez, 2019) 
“El consumo de agua también se ha incrementado debido a la gran expansión de la 
superficie de agricultura de riego, que tiene como finalidad asegurar la soberanía alimentaria del 
país”, dado a que “la actividad agrícola supone más del 70% del uso del agua en los países áridos 
y semiáridos, en comparación a España”. Gracias al petróleo, el emirato “resuelve sus 
necesidades hídricas a base de desalación porque no le falta la energía ni el dinero para ello”. 
(Pérez, 2019) 
38 
Israel ocupa el segundo puesto de la lista. Su situación es parecida a la de Qatar en el 
sentido de que también forma parte de la región MENA y de que se trata de un país con una renta 
per cápita elevada. Delacámara (citado por Pérez, 2019) destaca que Israel “ha sabido convertir 
su escasez estructural de agua en una oportunidad y se ha erigido como uno de los líderes 
mundiales en tecnología y gestión de recursos hídricos”. 
De lo anterior, se destaca la medida tecnológica que ha usado Israel, dicha medida es a 
través de plantas de desalinización de agua del mar; en su planta de tratamiento (SWRO), que ha 
convertido 1000 millones de metros cúbicos (m3) en agua potable desde inicios de operación y 
los bajos costos para acceder a ella, le ha permitido expandirse un 20% más. 
El tercero en la lista es el Líbano, ubicado también en la zona MENA. “Se trata de un país 
pequeño que ha duplicado su población por la llegada de refugiados procedentes de regiones 
vecinas en conflicto”, explica el portavoz del Foro Económico del Agua. “A diferencia de Qatar 
o Israel, es un país con una renta mucho más baja, sin capacidad de respuesta ante la falta de 
agua y el incremento poblacional que está viviendo”, añade el experto. (Pérez, 2019). 
El Líbano, presenta varias falencias una de ellas es su lugar de ubicación geográfica, que 
le ocasiona sequias constantemente, el segundo es su nivel económico que a diferencia del Israel; 
no le permite invertir en proyectos como plantas de desalinización y el tercero es su población, al 
ser un país que recibe constantemente refugiados de la guerra es complejo que logre garantizarle 
el acceso mínimo de agua potable a sus habitantes. 
La lista continua con Irán, Jordán, Libia, Kuwait, Arabia Saudí, Etritea y Emiratos Árabes 
unidos en la posición decima; de los anteriores países su ubicación se encuentra al norte de 
39 
África y la región conocida como MENA, cuya geografía desértica, complica más el acceso y 
reservas de agua. 
La lista culmina en la posición 164 con Surinam, ubicado en Sudamérica cuya ubicación 
geográfica está rodeada por bosque y fuentes hídricas diversas. 
 
2.4 ¿Podría llegar Colombia a la hora cero? 
Colombia goza de un privilegio geográfico pues cuenta con diversos recursos hídricos, 
aunque este no llegue a todos sus nacionales. 
“El país es uno de los nueve territorios del mundo con mayores recursos de agua, pero 
que un tercio de su población urbana está afectado por el estrés hídrico. “A raíz del cambio 
climático y el crecimiento demográfico, la disponibilidad de agua ha venido disminuyendo 
durante las últimas dos décadas” (Valora Analitik, 2020) 
Un nuevo informe, indica que para mejorar la seguridad hídrica y proporcionar la 
recuperación Pos-pandemia, se recomienda una unión entre la Corte y el gobierno, dejando a un 
lado los intereses políticos, e implementar un plan de desarrollo, políticas e inversiones. Que 
garanticen una disposición y protección del recurso hídrico para el alcance de los colombianos. 
40 
 
Figura 5, Fuente: (Pérez, 2019) 
Eventualmente y bajo un enfoque de división departamental, Colombia tiene regiones 
desérticas y población que habita en dichos lugares, como ejemplo tenemos casos conocidos en 
el departamento de la guajira donde gran parte de sus habitantes no tienen acceso al agua en 
condiciones dignas y el Estado no les brinda garantías para acceder al preciado líquido. 
La más grande de las necesidades de las comunidadesen La Guajira es el agua. Su falta 
es la causa básica de la inseguridad alimentaria y la crisis humanitaria que experimentan grandes 
sectores de su población, especialmente las comunidades indígenas y rurales. El Estado promete 
invertir una considerable cuantía de recursos en el proyecto Guajira Azul, hecho obligado por las 
medidas cautelares de la CIDH por la mortandad de infantes. Ya antes habíamos escuchado la 
41 
solución del acueducto regional como segunda fase de la represa del Ranchería; pero seguimos 
esperando. 
La falta de agua genera los problemas más serios en la vida de todos, un grave problema 
se presenta en los niños de esta región, toda vez que la escasez del preciado líquido ha generado 
mortalidad y desnutrición, que a la postre ha cobrado la vida de muchos niños, razón de más para 
encender las alertas a todas las autoridades y concentrar todos los esfuerzos y recursos que sean 
necesarios a fin de mitigar esta problemática. El agua es el elemento identificado por todas las 
instituciones y actores que han visitado La Guajira como la necesidad prioritaria (López, 2019). 
 
2.5 ¿Qué regiones sufren de la limitación al acceso al agua en Colombia? 
 
 
En Colombia se presenta una gran variabilidad en el comportamiento espacial y temporal 
del recurso hídrico, la disponibilidad de agua dulce en el territorio está determinada por la 
ubicación geográfica, la variada topografía, el régimen climático que determina la estacionalidad 
intra anual e interanual. La oferta hídrica natural se manifiesta de manera muy diferenciada en 
una extensa red fluvial superficial que drena al mar Caribe, Océano Pacifico, río Orinoco y río 
Amazonas. Igualmente, esta riqueza natural está representada en favorables condiciones de 
almacenamiento de agua subterránea y en ecosistemas de páramo, glaciares, lagunas y ciénagas. 
En términos generales a nivel nacional del total del recurso de agua dulce el 78,1% es agua 
subterránea y el 21,7% agua superficial. (DANE, IDEAM, 2015). 
 
42 
 
Ilustración 6 Distribución recursos renovables de agua dulce en Colombia; (DANE, 
IDEAM, 2015) 
2.5.1 Distribución recursos renovables de agua dulce en Colombia 
 
 
Las reservas de agua subterránea en Colombia son del orden de 5.848 kilómetros cúbicos. La alta 
oferta hídrica superficial del país ha permitido la utilización del recurso para la mayoría de las 
actividades económicas, principalmente de los ríos, 98,3% del total de agua usada, y sin mayores 
desarrollos de infraestructura de regulación con dependencia de la dinámica hídrica y de la 
variabilidad climática. En particular los sistemas de acueducto no cuentan con esta regulación y 
43 
son vulnerables al desabastecimiento en años secos o de fenómenos extremos como Niño y Niña. 
(DANE, IDEAM, 2015). 
 
La relación entre las extracciones anuales de aguas subterráneas y aguas superficiales, y 
el agua dulce renovable indica la presión por uso que se ejerce sobre el recurso hídrico 
disponible. En Colombia el agregado nacional es del orden de 9,6% con información del año 
2020, sin embargo, este valor no se refleja la diversidad regional y en particular las zonas donde 
ya esta relación de presión por uso es alta. En los ENA se calcula el Índice similar de Uso de 
Agua (IUA) para agua superficial a nivel anual para todo el país y para condiciones hidrológicas 
promedio, secas y húmedas en las 316 subzonas hidrográficas que lo integran. 
El total del volumen anual de aguas subterráneas y de superficie extraídas para usos de 
agua como porcentaje del total del volumen anual de agua dulce renovable se denomina índice 
de explotación y para Colombia a una escala nacional este índice es de alrededor del 3,6% con 
información del año 2012, sin embargo, este valor no refleja la diversidad regional y en 
particular las zonas donde se presentan condiciones de escasez. 
 
El índice de consumo, como relación entre el consumo de agua y el total de los recursos 
renovables. Igual que el índice de explotación muestra la presión por uso sobre el recurso 
teniendo en cuenta los retornos asumiendo que se hace con la misma calidad del agua que se 
extrae. Para el año 2020 el valor de esta relación es del 8% que tiene las mismas consideraciones 
que los anteriores con respecto a su representatividad regional y su utilidad en la toma de 
decisiones. 
 
44 
Para 2019 el suministro total de agua extraída presentó un crecimiento de 0,2%, al pasar 
de 178.446,3 hm3 en 2018, a 178.859,6 hm3 en 2019. Los recursos hídricos interiores crecieron 
0,2%, dentro de los cuales, las aguas superficiales decrecieron 2,2%, las aguas subterráneas 
crecieron 3,1% y las aguas de la tierra crecieron 4,1%; en tanto que las otras fuentes de agua 
decrecieron 6,6%, dentro de las cuales las precipitaciones decrecieron 5,5% y el agua de mar 
decreció 26,3%. (DANE, 2021). 
 
La implementación de políticas que buscan la protección del medio ambiente y la 
explotación sostenible de recursos hídricos implementada por el PND 2018 – 2022 “Pacto por 
Colombia, pacto por la equidad” en materia ambiental busca consolidar acciones dirigidas al 
equilibrio entre la conservación y la producción “Conservar produciendo y producir 
conservando”, a través de la implementación de acciones para que los sectores productivos sean 
más sostenibles y reduzcan los impactos ambientales; detención de la deforestación y otros 
crímenes ambientales a partir del control territorial; promoción del conocimiento en la 
comunidad sobre los riesgos de desastres y el cambio climático y fortalecimiento de las 
instituciones ambientales, la investigación y la gestión pública al tiempo que propicia el diálogo 
y la educación ambiental en los territorios (DANE, 2022). 
Sin embargo, según estudios de CEPIE y Data república 2020, en Colombia existen 4 
departamentos de los cuales el acceso al agua es precario, pues estas fuentes hídricas se 
encuentran en su mayoría contaminadas, ocasionando limitaciones para su consumo. 
 
Los departamentos que presentan un alto riesgo de ocurrencia de enfermedades por 
consumo de aguas contaminadas corresponden a Chocó, Huila, Nariño y Bolívar estos cuatro 
45 
departamentos que se encuentran en alerta máxima dado que enfrentan numerosos retos 
derivados de los parámetros del agua no apta para el consumo humano. 
 
Según cifras publicadas por el ministerio de ambiente y desarrollo sostenible MADS en 
2017, el 60% del agua procedente de las llaves de hogares colombianos no está en condiciones 
óptimas de potabilización, una consecuencia que contrasta con otros factores como la 
contaminación de los ríos, la insuficiencia en la cobertura de los sistemas de tratamiento de aguas 
residuales, el desarrollo de prácticas ilegales como la minería y la falta de conciencia de los 
ciudadanos (CEPEI, 2020) 
 
El acceso al agua, saneamiento e higiene es un derecho humano básico que garantiza el 
bienestar y previene enfermedades. Además, es un sustento para múltiples sectores tales como la 
agricultura, la energía, la salud humana, entre otros que permiten el adecuado desarrollo de las 
personas, la economía y el medio ambiente (Gallego, 2020). 
 En la presente investigación, mediante Derecho de Petición se le solicitó al Ministerio de 
Ambiente y al Departamento Nacional de Estadística (DANE), responder las siguientes 
inquietudes: 
-Primera. solicitar la información de la gestión integral del recurso hídrico del periodo 
2015 – 2021, así mismo la gestión del recurso hídrico de los próximos años 2023 a 2025. 
-Segunda. Solicito el porcentaje de consumo a nivel nacional en los periodos 2015 al 
2021. 
-Cuarto. Solicito el porcentaje de la destinación del agua (Uso) en Colombia. 
46 
-Quinto. Solicito el porcentaje de consumo de agua, de las comunidades Wayúu en los 
periodos 2015 al 2021. 
 En respuesta a las interrogantes planteadas en el Derecho de Petición la entidad nos 
manifestó lo siguiente:“Fecha: MARTES 26 DE ABRIL DE 2022. 
 Respecto a su solicitud, le manifiesto que el DANE publica cuenta satélite ambiental y 
económica del flujo de agua, que permite sintetizar los conceptos hidrológicos y económicos 
dentro de un sistema contable y entender la dinámica de los activos y los flujos del recurso 
hídrico del medio ambiente a la economía. La información disponible, la puede consultar a partir 
del siguiente enlace: 
https://www.dane.gov.co/index.php/estadisticas-por-tema/ambientales/cuenta-satelite-
ambientalcsa#cuenta-ambiental-y-economica-de-flujos-de-agua-cae-fa” 
En el documento electrónico, El sistema de contabilidad económica y ambiental SCEA, 
con la ayuda del sistema de cuencas nacionales mide el esfuerzo de los diferentes sectores 
económicos para conservar, mitigar o proteger el medio ambiente. Rinden un informe del 
periodo 2018 – 2019: Para 2019 el suministro total de agua extraída presentó un crecimiento de 
0,2%, al pasar de 178.446,3 hm3 en 2018, a 178.859,6 hm3 en 2019p. Los recursos hídricos 
interiores crecieron 0,2%, dentro de los cuales, las aguas superficiales decrecieron 2,2%, las 
aguas subterráneas crecieron 3,1% y las aguas de la tierra crecieron 4,1%; en tanto que las otras 
fuentes de agua decrecieron 6,6%, dentro de las cuales las precipitaciones decrecieron 5,5% y el 
47 
agua de mar decreció 26,3%. A ello se suma diversos informes y boletines técnicos que 
suministran información adicional al peticionario. 
Adicional se encuentran los boletines y anexos de los años 2012 a 2018, como 
información histórica accesible al peticionario.” (DANE, Ministerio de Ambiente, 2022) 
 
Lo anterior demuestra la situación alertada por las autoridades internacionales respecto de 
la situación del agua en Colombia. 
 
Conclusiones Capítulo I 
- Por sus características, el agua juega un papel importante en la historia de la 
humanidad, el sustento de las comunidades y su posterior desarrollo. 
- Existen diversas teorías que posicionan su origen en épocas prehistóricas, siendo una 
de ellas la de provenir del exterior de la tierra, y al encontrar las condiciones 
necesarias permitió el desarrollo de vida en el planeta. 
- Las grandes civilizaciones clásicas como los Egipcios o los Griegos se ubicaron cerca 
de cuerpos de agua y fuentes hídricas lo que les proporcionó su control a través de 
canales de riego de cultivos, drenaje y alcantarillado, sistemas que perduran hoy en 
día. 
- No solo los Estados se han interesado por proteger y controlar las fuentes hídricas, 
sino que se han creado organizaciones supranacionales interesadas en su control, 
conservación y uso, en tal sentido, procurando una distribución justa del agua han 
48 
dictado recomendaciones sobre el consumo mínimo que debe tener cada ciudadano y 
el uso que debería dársele en las actividades productivas e industriales de los países. 
- Preocupa el escenario de la escasez del agua a nivel mundial, situación que ya no hace 
parte de un posible futuro, sino de realidades que afectan países subdesarrollados o 
que su ubicación geográfica los limita del preciado líquido. 
- La escasez del agua puede generar confrontaciones que puedan afectar a los más 
desfavorecidos limitando su acceso. 
- Colombia no se escapa del riesgo de escasez de agua, así como tampoco del difícil 
acceso que algunas regiones tienen al recurso hídrico, situación que se agrava por 
culpa de la contaminación y la desigualdad histórica. 
 
49 
Capítulo II 
Cómo se desarrolla normativa y jurisprudencialmente el derecho fundamental al acceso al 
agua, y cómo se sustenta este derecho en Colombia. 
1. Normatividad Internacional 
 
Al hacer mención del desarrollo normativo del derecho al acceso al agua, nos 
remontaremos a la “Conferencia de Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo 
de Río de Janeiro realizada en 1992 resolución (47/193), la cual consideraba al agua como un 
recurso que contribuye a la productividad económica cuya escasez limita el desarrollo 
económico, y no como un derecho indispensable para vivir dignamente y condición previa para 
la realización de otros derechos humanos” “posteriormente en la Declaración de Dublín sobre el 
Agua y el Desarrollo Sostenible de 1992, se reconoce la escasez y el uso no eficiente del agua 
dulce en el planeta y se hace un llamado a la aplicación de cuatro estrategias para la superación 
de esta situación.” 
“En primer lugar, se pone de relieve el compromiso de los gobiernos, el sector privado y 
las comunidades en renovar la gestión del agua. En segunda instancia, se establece la necesidad 
de realizar una serie de cambios legislativos a los que hubiere lugar para la consecución de este 
objetivo. Como tercera medida, se plantea la adopción de la cuenca fluvial como el espacio para 
la solución de conflictos y para el fortalecimiento de capacidades de los actores que inciden en la 
toma de decisiones y, como última determinación, se le confirió valor económico al agua en sus 
diversos usos” (Organización de Naciones Unidas, 1992). 
 
50 
“Desde esta perspectiva también se plantea que pagar por el agua contribuirá a combatir 
el derroche y a conservar los recursos hídricos. Pero, por otra parte, al otorgarle precio al agua, 
esta no solamente se convirtió en mercancía, sino que también se creó una barrera para su 
acceso, debido a que quien no puede pagar no se beneficia de la utilidad de un bien 
vital”(Montoya & Rojas, 2019). 
 
La Organización de Naciones Unidas también se ha pronunciado a través del Consejo 
Económico y Social, y en el 2002 presentó el programa El derecho al agua (artículos 11 y 12 del 
Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales); cuyo fundamento jurídico 
se basa: 
“En el párrafo 1 del artículo 11 del Pacto se enumeran una serie de derechos que dimanan 
del derecho a un nivel de vida adecuado, "incluso alimentación, vestido y vivienda adecuados", y 
son indispensables para su realización. el uso de la palabra "incluso" indica que esta enumeración 
de derechos no pretendía ser exhaustiva. El derecho al agua se encuadra claramente en la 
categoría de las garantías indispensables para asegurar un nivel de vida. […] El derecho al agua 
también está indisolublemente asociado al derecho al más alto nivel posible de salud y al derecho 
a una vivienda y una alimentación adecuadas. Este derecho también debe considerarse 
juntamente con otros derechos consagrados en la Carta” (ONU Comité de derechos económicos, 
sociales y culturales, 2003b). 
“El derecho al agua ha sido reconocido en un gran número de documentos 
internacionales, tales como tratados, declaraciones y otras normas. Por ejemplo, en el párrafo 2 
del artículo 14 de la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación 
51 
contra la mujer se dispone que los Estados parte asegurarán a las mujeres el derecho a "gozar de 
condiciones de vida adecuadas, particularmente en las esferas de [...] el abastecimiento de agua". 
En el párrafo 2 del artículo 24 de la Convención sobre los Derechos del Niño se exige a los 
Estados parte que luchen contra las enfermedades y la malnutrición mediante” "el suministro de 
alimentos nutritivos adecuados y agua potable salubre". 
En razón a ello, el Estado colombiano mediante el bloque constitucional del articulado 93 
de la carta política; ratifico por medio del Congreso la adhesión de Colombia a estos tratados, 
por ende, su aplicación y exigencia se dan en el territorio Nacional. 
Es así como la normatividad internacional es la pionera en abordar este tema de gran 
importancia para la humanidad dándole la importancia del más alto nivel, toda vez, que se 
expidieron documentos como resoluciones, tratados, declaraciones entre otras, que de acuerdo a 
su evolución en al desarrollo, de tan importante tema fueron dándole un matiz y una 
trasformación más sólida, con el pasar del tiempo se fue convirtiendo en unos

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