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Libertad del pecado - John McArthur

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John F. McArthur
SERMONESTEMÁTICOS
LIBERTAD DEL PECADO
Desatando la verdad de
Dios, un versículo a la vez
___________________________________
Libertad del pecado
Series por Tema Romanos 6–7
En el momento en el que usted fue salvo, usted fue librado.
Librado del castigo de sus pecados pasados. Librado de las
garras de los patrones de pecado que una vez eran imposibles
de romper. Librado del dominio del pecado en su vida. Librado
para vivir de un modo que agrada a Dios y que trae verdadera
paz y gozo.
Entonces, en su experiencia diaria, ¿por qué batalla todavía
con pecados de pensamiento, palabra y obra? ¿Es eso algo
normal? Y aún más importante, ¿cómo experimenta en la
práctica la libertad del pecado que Dios ya le ha concedido a
usted en Cristo?
En Libertad del Pecado, John MacArthur proporciona las
respuestas en este estudio profundo de Romanos 6-7 y lo que
el apóstol Pablo enseña acerca de la nueva vida en Cristo y
cómo usted puede hacer de esto una realidad en su vida
diaria. En este estudio, usted aprenderá las verdades bíblicas
que pueden ayudarle a resistir la tentación y a vivir sin hacer
concesiones por Cristo.
Morir para vivir, 1ª Parte
Romanos 6:1–5
Por esta noche abramos nuestras biblias juntos en el sexto
capítulo de Romanos. Entramos en esta noche a una de las
grandes experiencias de nuestro estudio de la Palabra de
Dios, conforme nos embarcamos en el viaje a lo largo de
Romanos 6, 7 y 8. Para ser honesto con usted, la razón por la
que he decidido enseñar el libro de Romanos y hemos
acabado los primeros cinco capítulos fue básicamente para
que pudiéramos llegar a estos capítulos porque siento que
necesita ver una aclaración y un entendimiento claro de la
enseñanza de la Palabra de Dios en esta área. Y vamos a
avanzar lentamente a lo largo de estos capítulos en un
sentido; en otro sentido vamos avanzar rápidamente tema
por tema; pero quiero que me dé la oportunidad de seguir el
argumento de Pablo sin explicarle todo antes de llegar ahí.
Entonces sé que inevitablemente lo que va a pasar es que
vamos a cubrir unos cuantos versículos y vamos a dar lugar
a un millón de preguntas, muchas de las cuales serán
respondidas si usted se espera las siguientes dos semanas.
Entonces trate de ser paciente y si la pregunta todavía no ha
sido respondida dígame, responderemos; envíeme una nota
o escríbale al personal o dígale a los ancianos; haremos lo
que podamos para tocar eso. Pero vamos a movernos
progresivamente a lo largo del desarrollo del argumento de
Pablo.
Ahora en esta noche vamos a comenzar a estudiar Romanos
6 y la primera sección realmente que necesita ser estudiada
en un sentido es una unidad y son los versículos 1-14,
obviamente no vamos a cubrirlos todos en esta noche pero
vamos a comenzar. Ahora, desde que comenzamos nuestro
estudio del libro de Romanos hemos avanzado y cubierto
algunos temas más bien grandes; después de una
introducción de los primeros 17 versículos, la cual
básicamente bosqueja de una manera microscópica el
desarrollo de la redención que será explicado en el libro de
Romanos. Pablo entró en una gran afirmación de la
pecaminosidad del hombre en el capítulo 1, versículo 18;
hasta el capítulo 3, versículo 20. Y ese gran panorama de
verdad nos ayuda a entender realmente lo pecaminoso que el
hombre es, lo culpable que es, la falta de esperanza que tiene,
lo condenado que está al infierno y lo atado que está al
pecado.
Y después comenzando el capítulo 3, versículo 21 Pablo se
embarcó en una gran discusión de la doctrina de la salvación
por la gracia, mediante la fe y la obra sustitutiva de Jesucristo.
Y entonces estos han sido los dos temas primordiales, el tema
de la pecaminosidad del hombre y el tema de la salvación de
Dios. A través de estas dos grandes secciones de doctrina
fundamental Pablo ha estado enfatizando la situación terrible
del hombre; la condenación inevitable que el hombre enfrenta
debido a su pecado. Él nos ha estado describiendo la rebelión
del hombre en contra del Dios Santo; el amor del hombre por
su pecaminosidad; el rechazo deliberado por parte del hombre
de entender al Dios quien sea revelado claramente a él interna
y externamente.
Y después en repuesta a eso Pablo nos ha presentado la
maravillosa misericordia y gracia perdonadoras de Dios, las
cuales alcanzan este hombre indigno y le ofrecen perdón total,
perdón total mediante la obra perfecta y terminada de
Jesucristo. Y la obra de Jesucristo con respecto al hombre es
tan completa y tan detallada y tan perfecta y tan
misericordiosa y tan llena de gracia, tan amplia, tan
abundante, tan magnánima que puede ser mejor resumida en
el capítulo 5, versículos 20-21, “Pero la ley se introdujo para
que el pecado abundase; mas cuando el pecado abundó,
sobreabundó la gracia; para que así como el pecado reinó
para muerte, así también la gracia reine por la justicia para
vida eterna mediante Jesucristo, Señor nuestro.” Ahora, la
magnimidad de la gracia de Dios es mostrada ya en el
versículo 20, en que entre mayor fue el pecado mayor fue la
gracia para cubrir ese pecado. Y así es como él resume
realmente los primeros cinco capítulos; la pecaminosidad del
hombre es grande e infinitamente mayor y más grande es la
gracia perdonadora de Dios.
Ahora, en este punto llegamos a un nuevo desarrollo en el
pensamiento de Pablo; hemos hablado del pecado del
hombre, hemos hablado de la salvación de Dios y ahora
entramos a un tercer tema primordial en la Epístola a los
Romanos y tiene que ver con la santidad del creyente. Ahora
que usted ha sido sacado del pecado a la salvación, ¿Cuál es
el resultado inevitable de eso? Vamos a ver eso en los
capítulos 6, 7 y 8.
Ahora, la manera en la que Pablo introduce esto es al enfrentar
una pregunta que de manera inevitable surgiría en este punto
si estamos presentándole esto a un grupo que incluiría a
aquellos que se podrían oponer; y la pregunta inevitable
aparece en el versículo 1 de capítulo 6. Ahora, Pablo era muy
bueno en adelantarse al argumento de su adversario; él había
predicado el Evangelio bastantes veces como para saber qué
respuestas generaba, él lo había presentado en grupos
hostiles ya por muy buen tiempo y por suficiente tiempo como
para saber cómo reaccionarían a ello, él conocía el punto de
vista inevitable del antagonista, él sabía lo que necesitaba
refutar, él sabía que huecos necesitaba llenar para continuar
con su argumento demanera eficaz. Y entonces él se adelanta
a esta afirmación en el versículo 1, “¿Qué, pues, diremos?” En
otras palabras, el pecado está abundando pero entre mayor
es el pecado mayor es la gracia, “¿Perseveraremos en el
pecado para que la gracia abunde?” Digo, si más pecado
genera más gracia entonces, ¿Acaso simplemente debemos
continuar ahora que hemos sido redimidos y pequemos más
para que Dios pueda mostrar más gracia? Si él se emociona
tanto por la gracia, entonces que muestre mucha gracia. En
otras palabras, alguien le diría Pablo: “Pablo, tú doctrina es
antinomiana, tú doctrina es aquella que da libertad tremenda,
esta idea de que la salvación simplemente y únicamente es
por gracia a través de la fe sin obras y entre mayor es el
pecado mayor la gracia, lleva un punto de vista
antinominiano.” Esto es un punto de vista en contra de la ley,
una libertad sin límites; lleva a una persona a decir: “Bueno, si
entre más pecado hay más gracia entonces. ¡Hombre! Voy a
pecar como loco para qué Dios simplemente pueda recibir
todo tipo de gloria al dar gracia.”
El judío antagonista habría tenido mucha dificultad en recibir
el argumento de Pablo acerca de la salvación por la gracia sin
obras, ¿Por qué? Porque él habría supuesto que esto llevaba
este tipo de pensamiento. Un escritor lo dijo de esta manera:
“Es en este punto que el apóstol se mueve peligrosamente y
se acerca a la orilla de un abismo. Un paso al lado y todo lo
que él ha ganado, lo que ha precedido podría ser perdido.”
Digo, si la salvación es toda de Dios y toda de gracia y Dios es
glorificado al dar la gracia, entonces el hombre en su deseo
por pecar podría razonar,
“Entre más pecado haya, más gracia
hay.” Y así es básicamente como él entra en esta sección de
la santificación o de la santidad del creyente.
Por cierto, esto ha sido enseñado lo largo de los años. El genio
maligno de la familia Romanov, llamado Rasputín enseñó y
ejemplificó la doctrina de la salvación a través de la
experiencia repetida del pecado y arrepentimiento. Él dijo:
“Entre mas peque usted, más gracia le da Dios a usted. Y
entonces entre mas peca usted, y peca usted con abandono
entonces más le permitirá a Dios ejercer su gracia y más le
dará usted a Dios la gloria.” De hecho él continuó diciendo
que “Si usted tan solo es un pecador ordinario usted no le da
a Dios una oportunidad de mostrar su gloria. Entonces sea
usted un pecador extraordinario.” Ahora eso es
antinomianismo, ese es un abandono completo en el nombre
de la gracia y supongo que algunos de los críticos de Pablo
podrían haberlo acusado de eso, no solo en su propia
imaginación aquí en el capítulo 6, sino en realidad ahí atrás en
el capítulo 3, versículo 8 dice más bien hablando de esta idea
del pecado, cómo somos calumniados por algunos y algunos
afirman que dicen: “Hagamos mal para que bien venga.” Y ahí
él hace referencia a alguna calumnia que le habían presentado
a él en contra de él y de nuevo es muy probable que él había
sido acusado de predicar el tipo de doctrina de gracia que
autorizaba la maldad para que Dios pudiera ser glorificado en
su perdón y también podía ser no solo que los críticos estaban
atacando Pablo desde este ángulo en un sentido negativo; en
otras palabras, querían que negara la doctrina de la gracia
porque llevaba al antinomianismo.
También podría ser que habían algunas personas que querían
pecar para que la gracia simplemente pudiera abundar, para
justificar de esta manera su estilo de vidamalo, maligno. Digo,
no lo estaban criticando, estaban contentos con aceptarlo, no
son los legalistas que estaban diciendo: “No podemos aceptar
lo que tú dices Pablo, eso lleva al antinomianismo.” Estaban
los libertinos que estaban diciendo: “Bueno, Pablo, aceptamos
lo que dices.” Vamos a empujar esto a su conclusión lógica;
si usted quería conocer un grupo de ellos, podría encontrarlos
en la ciudad de Corinto, ahí en la iglesia; me parece que había
un grupo libertino de personas en el nombre de Jesucristo y
era ese grupo, vivían sin ninguna de las restricciones
normales de santidad que deberían obligar a los hijos de Dios.
Se caracterizaban por el incesto, por estarse demandando de
manera incesante el uno al otro; hay una indicación de
avaricia egoísta, de estar colocando el pie el uno del otro sobre
el cuello el uno del otro; se caracterizaban por la inmoralidad
sexual, la prostitución, el paganismo y la actividad demoniaca.
Inclusive se ponían de pie en sus asambleas y en el nombre
de un don del Espíritu Santo maldecían a Jesús. Y quizás
fueron ese tipo de cosas que en cierta manera acomodaban
a libertino que quería empujar la doctrina de la gracia en su
propia mente a lo que era su conclusión lógica.
Pero Pablo no iba a permitir ninguno de estos dos extremos.
Él no iba a abandonar la gracia para acomodar a los legalistas
y él no iba a abandonar la gracia para restringir al libertino; él
no lo iba a hacer. Él no lo iba a permitir en ninguno de los dos
casos. El legalismo nunca es un remedio para nada, ni siquiera
la licencia; Dios tiene un mejor camino, un camino más
excelente y encontramos que Pablo desarrolla ese camino en
Romanos 6, 7 y 8. Y básicamente si le puedo dar una probada,
ese camino es el camino más excelente y es el camino de la
obra de Dios en el corazón, la obra regeneradora y después el
ministerio que va de la mano del Espíritu Santo y veremos
esto conforme avanzamos.
Ahora, conforme entramos al capítulo 6 lo que Pablo nos va a
mostrar es que el Evangelio verdadero de gracia no lleva al
libertinaje, simplemente a pecar como loco porque usted va a
estar bien de cualquier manera; en otras palabras, es lo que a
usted oído de personas que dicen que quieren criticar la
doctrina de la seguridad eterna, dicen: “Bueno, si crees en la
seguridad eterna entonces lo que realmente quieres decir es
que una vez que eres cristiano simplemente puedes pecar lo
que quieras y vas a estar bien.” ¿Ha oído usted a personas
decir eso? Claro, es lo mismo. Y entonces para ellos quieren
restringir el Evangelio de gracia pura, salvadora en su realidad
eterna porque temen que esa es la única manera en la que
pueden controlar a la gente y entonces violan la pureza de la
gracia salvadora como una entidad para poder controlar a
personas que podrían abusar la gracia.
Pero Pablo no va a permitir nada de eso, de hecho conforme
entra el capítulo 6 de manera necesaria y de manera
permanente, liga una vida santa con la verdadera salvación.
En otras palabras, usted no necesita controlar externamente
a las personas que son redimidas porque dentro de ellos está
implantado un principio de control en virtud de la nueva
naturaleza, la nueva vida que está bajo el control del Espíritu
Santo de Dios; de tal manera que esto funciona internamente,
no externamente. Y vamos a ver esto conforme desarrollamos
estos capítulos juntos.
Ahora, los capítulos 3, 4 y 5 básicamente hablan de la
justificación; los capítulos 6, 7 y 8 hablan de la santificación
para aquellos de ustedes que les gustan las etiquetas
teológicas. Si lo quiere ver de otra manera capítulos 3, 4 y 5
tienen que ver con cómo es que usted se salve y los capítulos
6, 7 y 8 tienen que ver con cómo es que usted vive después de
que ha sido salvo. Y hay una conexión absoluta, una conexión
absoluto, los dos están ligados.
Ahora escuche lo que voy a decir, la santidad es tanto un
regalo de Dios para el creyente como lo es la salvación en el
acto redentor. Lo vuelvo a decir, la santidad es tanto un regalo
de Dios al creyente, como la redención lo es en el acto
salvador. Cuando una persona es redimida no es solo una
transacción divina, es un milagro divino de transformación.
No solo es legal, es real; no es solo Dios diciendo: “Ahora
usted es salvo.” Es Dios transformándolo a usted. No es solo
Dios diciendo que algo es verdad, es Dios haciéndolo verdad.
No es solo Dios declarándolo a usted justo, es Dios
recreándolo en justicia; como puede ver, como he estado
tratando de señalar antes en el libro de Romanos Dios no dice
cosas que no son una realidad y Él no va a llamar a personas
justas cuando no lo son; y entonces la santificación y la
justificación están ligadas.
Y me atrevo a decir, amados, que nada es más importante
para nosotros que entender en el antinomianismo total de la
escena cristiana contemporánea que entender el eslabón
entre la santificación y la justificación; entender la conexión
entre una vida santa y una salvación verdadera. Esa es la
razón por la que le he dicho en otras ocasiones que estoy
convencido de que la Iglesia en Estados Unidos en muchos,
muchos casos es una Iglesia no regenerada, no redimida,
pérdida, impía sin Cristo que va camino al infierno porque no
veo ninguna santidad ahí; creo que debe haber esa realidad.
Bueno, veamos el argumento de Pablo; digo, podemos
continuar y hablando de ese tema por mucho tiempo, quiero
entrar en el texto. El cimiento para la enseñanza de Pablo de
la santidad está establecida en la apertura de este capítulo
maravilloso. Permítame tan solo darle tres elementos para
abrir los primeros 14 versículos: el antagonista, la respuesta
y el argumento; simplemente tres puntos. Vamos a ver el
principio de esos puntos importantes; en primer lugar el
antagonista aparece en el versículo 1, este es un antagonista
imaginario en un sentido, probablemente imaginario en este
caso pero no en términos de la experiencia de Pablo; muchas
veces él ha sido acusado de predicar un Evangelio de gracia
que es antinominiano, cuando él regresó usted recordará la
ciudad de Jerusalén después de recolectar la ofrenda, de las
iglesias gentiles y regresó con todos los representantes
gentiles para conciliar a los segmentos judíos y gentiles de la
Iglesia
para demostrar amor no solo para satisfacer la
necesidad, su necesidad de una manera física sino para
satisfacerlo de una manera espiritual. Él pensó que él podía
llegar a identificarse aún más y entonces entró al Templo con
algunos de esos judíos, fue a ofrecer un voto y él quería
mostrar su relación con el judaísmo y mostrar que él no la
había abandonado.
Y usted recordará que se desató un escándalo y lo acusaron
de hablar en contra de la ley y en contra del Templo y en contra
de ellos y en contra de Dios y todo lo demás que ellos
consideraban ser sagrado, ¿Por qué? Porque la doctrina de la
gracia les parecía a ellos una enseñanza libertina y él quiere
mostrarle que usted no necesita imponer la ley en la gente.
Los judaizantes querían hacer lo mismo, querían ir a Galacia
y cuando encontraron estas personas que creyeron que
podían entrar al reino de Dios por la gracia únicamente, no
podían enfrentar eso. Y entonces dijeron: “No, deben ser
circuncidados y deben guardar toda la ley de Moisés y
entonces entran al vestíbulo de eso y pueden entrar al reino.”
Y su temor era que si simplemente recibían gracia pura todo
mundo iba a andar por todos lados y todavía tenemos lo
mismo. Hay gente que piensan que tienes que tener un millón
de reglas para poder conformar a la gente espiritualmente; y
se lleva a cabo en muchos lugares, muchas iglesias, escuelas
cristianas en donde creen que tienen que imponerle a la gente
reglas externas para forzarlos a que se conformen a cierto
molde. Y entonces Pablo dice: “Sé que algunos me van a
acusar de esto. Van a decir: ‘Bueno, en base a eso Pablo,
simplemente deberemos pecar como locos para que podamos
tener mucha gracia.” Ese es el antagonista. Judas - creo yo,
simplemente como un comentario al margen - tiene esto en
mente el versículo 4, en esa epístola tan importante él dice:
“ay ciertos hombres que se han metido de manera encubierta,
quienes desde la antigüedad - esto es prescrito, es lo que
significa - a esta condenación, hombres impíos quienes que
convierten la gracia de nuestro Dios en libertinaje y niegan al
único señor y Dios, Nuestro Señor Jesucristo.”
Ahora, estos eran los que querían aceptar la gracia y decir:
“Hombre, la gracia es maravillosa.” La convertían en lascivia,
eso es actividad pecaminosa y por lo tanto negaron el señor.
Entonces mantenga en mente, tiene usted dos factores aquí,
por un lado tiene a los legalistas que quieren decir: “No puedes
enseñar eso Pablo, la gente va andar como loca. Estás
enseñando antinomianismo.” Por otro lado usted tienen a los
libertinos que están diciendo: “Enséñalo Pablo, nos encanta
todo esto y vamos a usar esa gracia hasta su extremo.” Y
ambos están mal, de hecho ambos dan evidencia de que
nunca han sido verdaderamente redimidos en absoluto.
Conozco un hombre que ha sido un predicador, un maestro de
Biblia, un evangelista por años y si dijera su nombre todo
mundo en este edificio lo conocería; durante todos esos años
que ha enseñado la Biblia él ha vivido en pecado incesante.
Uno de los énfasis primordiales en su enseñanza ha sido la
gracia y la libertad que la gracia provee y mientras que él ha
estado enseñando eso por todo el país, él ha estado viviendo
en pecaminosidad vil miserable. Él encajaría bien en este
versículo, él predica todo el tiempo la gracia porque esa es la
única manera en la que él se puede levantar en la mañana y
enfrentar el mundo; y esta torcido.
Entonces no es que nada más es un problema antiguo, es uno
muy contemporáneo. Ahora usted lo podría ver de otra
manera, simplemente para ayudarle a formular la pregunta;
podría ser que se podría expresar de esta manera: “Si Dios
justifica a los impíos y hace el eso - claro que lo hace,
Romanos 4 y 5 - si Dios justifica a los impíos y si él se deleita
en justificar a los impíos entonces no hay punto en ser qué.”
Piadoso. Entonces algunos dirían que la doctrina de la gracia
exalta el pecado, ¿Es así? He sido acusado de eso, he sido
acusado de predicar la gracia y no tener reglas. Algunas veces
los pastores me dicen: “¿Cuáles son las reglas en tu iglesia
para la membrecía?” Es verdad, muchos me preguntan eso,
“¿Tienen que firmar una lista larga de reglas?” Y mi respuesta
eso es: “Bueno, si el señor les permite entrar al reino en base
a la fe creo que podemos dejarlos entrar a nuestra iglesia.”
Realmente no queremos establecer un estándar más elevado
que Dios y nunca hemos creído por unmomento que podemos
presentar una lista de reglas externas para hacer que la gente
sea espiritual, Dios tiene un mejor plan.
¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde? La
palabra perseveraremos es interesante en el griego epimeno,
es una palabra intensificada, con una preposición de prefijo;
significa permanecer, quedarse. Es usada de quedarse en una
casa, establecer una residencia ahí, ¿Acaso nosotros que
hemos sido salvados por gracia, habitualmente sostendremos
la misma relación con el pecado que tuvimos antes?
¿Continuaremos con esa misma relación en donde el pecado
tenía control total y nos metíamos de manera total al mismo?
Era un hábito no quebrantado. ¿Vamos a continuar en ese
mismo estado permanente dentro de la casa del pecado? En
otras palabras, dicho de manera teológica, ¿Acaso la
justificación no necesariamente se conecta con la
santificación? ¿Puede una persona ser salva y continuar en el
mismo patrón de vida? ¿Puede haber una transacción divina
que no tenga impacto en la vida? Algunos en nuestra cultura
cristiana dirían sí, sí, sí, ¿Le has pedido a Jesús que entre en
tu corazón sin importar cómo es tu vida? Puedes asegurarte
de que vas al cielo. En otras palabras, la justificación puede
existir de manera independiente de la santificación.
Un escritor, un escritor actual dice: “Puedes ser salvo y no
tener fruto en absoluto, puede ser salvo y no tener evidencia,
no tener justicia práctica, no es deseable.” No es la voluntad
de Dios, no es lo mejor pero es posible. Permítame expresar
la pregunta de esta manera, ¿Acaso del Evangelio permite que
los hombres sean impíos? ¿Puede usted realmente ser salvo
e impío y continuar permaneciendo en - vivir en - perseverar
en la misma relación con el pecado que usted tenía antes?
Esa es la pregunta. Veamos la respuesta en el versículo 2, Me
Genoito, usted no ve eso en su Biblia, eso es que Dios lo
prohíbe pero Me Genoito no traduce Dios prohíbe, es una
expresión. La reacción más fuerte posible, es indignación
abierta expresado en las palabras de mi abuela, “Perezca el
pensamiento.” ¿Se acuerda de esa? Expresado en lenguaje
coloquial contemporáneo, de ninguna manera, en ninguna
manera que nunca sea, es negación con aborrecimiento de un
pensamiento así; la sugerencia misma es totalmente refutada
por Pablo.
Entonces él no simplemente presenta un gran argumento,
simplemente dice “No, no, no.” Es una fórmula abierta, de
ningunamanera, absolutamente no. Un cristiano que continúa
perseverando, viviendo en el pecado no solo es algo
impermisible sino que es imposible. El pensamiento
simplemente produce repulsión. El Dr. Barnhouse escribió un
párrafo interesante acerca de esto, en parte del mismo dijo
esto: “La santidad comienza en donde la justificación termina,
y si la santidad no comienza, tenemos el derecho de
sospechar que la justificación tampoco comenzó.” Y tiene
razón.
Ahora, la razón de Pablo para expresar esta repulsión no se
encuentra de nuevo en algún argumento extenso sino más
bien en una pregunta simple, y es tan profunda; véanlo en el
versículo 2, “Porque los que hemos muerto al pecado, ¿Cómo
viviremos aún en él?” Ahora eso, amigos, es una afirmación
muy profunda y rica. Pablo no dice: “Bueno, veo, veo por qué
lo dice usted. Hombre, ese es un problema, bueno, veamos.
Más vale que respalde este asunto de la gracia. Sí, puedo ver
por que podemos tener algunos cabos sueltos aquí.” No, no
altera la doctrina de la gracia, no la modifica, no altera nada;
la salvación es un regalo gratuito inmerecido de gracia que
domina el pecado. No importa lo malo que sea el pecado, la
gracia es mayor; él no cambia
eso. Si el mundo entero lo
rechazara, si el mundo entero fuera antagonista a esto él no
alteraría ni una jota, ni una palabra; la gracia es gracia; la
gracia súper abunda en la salvación. Si súper abunda en la
seguridad para siempre aún para el primero de los pecadores,
entonces no tiene que ver con la profundidad de su maldad, la
extensión de su pecado, la extensión de su rebelión. No
importa si ustedes muy bueno externamente o si es un
asesino o nada que haya entre estos dos puntos.
Él no altera nada de la gracia, entonces lo dejamos donde
está, no regresamos y tenemos que editar el capítulo 3, 4 y 5,
simplemente lo dejamos, ¿Cuál es su respuesta? “Porque los
que hemos muerto al pecado, ¿Cómo viviremos aún en él?” Él
no está hablando de un estado, él está hablando de un acto
pasado, él no está diciendo que usted en la actualidad está
muerto al pecado, él está diciendo: “Ha muerto.” Tiempo
aoristo. En un punto murió al pecado, murió al mismo, ¿Cómo
puede usted permanecer en él cuando ustedmurió almismo?
Ahora, quiero trazar un pequeño círculo alrededor de esa frase,
‘Muerto al pecado’ en su Biblia, porque es la clave o la primicia
fundamental del argumento entero del capítulo y nos va a
tomar el capítulo entero realmente para desarrollar la
importancia de este concepto. Pero vamos a comenzar a
hablar de esto en esta noche, ¿Ahora qué está diciendo?
Escuche porque este es el cimiento del resto del capítulo, la
muerte y la vida no son compatibles. Digo, usted no puede
estar muerte y vivo al mismo tiempo, ¿Estaría usted de
acuerdo con eso? Digo, es esa una imposibilidad lógica, usted
no puede estar muerto y vivo. Algunos de ustedes pueden
estar vivos y verse como muertos y después a veces usted va
a un funeral, alguien está muerto pero se ve vivo; pero usted
realmente no puede estar muerto y vivo al mismo tiempo, no
son compatibles. Entonces es una contradicción
fundamentalmente lógica el que un cristiano esté en viviendo
en pecado cuando ha muerto al mismo, ¿Se da cuenta? En un
acto definido en el tiempo pasado, un rompimiento de una vez
por todas que se llevó a cabo con el pecado, ese es parte de la
identidad del creyente y un creyente por lo tanto no puede vivir
en pecado. Si un hombre vive en pecado, si permanece en
pecado, si continúa en pecado, no es un creyente. No es
diferente de lo que Juan dice en 1 Juan, “El que es nacido de
Dios no puede cometer pecado.” El que hace eso, el que
permanece en él, da evidencia del hecho de que él nunca ha
sido sacado de ese dominio, nunca ha muerto eso, todavía
está vivo en esa dimensión.
Ahora, si usted fuera a ver el pecado como una esfera o si
fuera a ver el pecado como un dominio, usted podría decir que
el creyente ya no vive de en esa esfera, el creyente ya no viven
ese dominio. ¿Y sabe una cosa? Dice en el Salmo 37 que cierta
persona murió, “He aquí, lo busqué pero no podía ser
encontrado.” Y en un sentido real eso es lo mismo con el
asunto del pecado, el creyente ya no está ahí, él ha muerto al
pecado.
Ahora, algunos de ustedes están pensando aquí y ya están
diciendo, “Espera un momento MacArthur, ¿Qué quieres decir
con eso? ¿Estás diciendo que los cristianos nunca pecan?”
¿Dije eso? Simplemente estoy diciendo lo que Pablo dijo,
ahora sea paciente hasta que se desarrolle el argumento y
llegaremos a la pregunta.
Pero el punto que queremos señalar aquí es que lo que usted
quiere hacer para explicarlo; hemos muerto al pecado y ya no
vivimos en esa esfera, ya no vivimos en esa dimensión, hemos
sido trasladados del reino de las tinieblas a otra esfera. Ahora
escuche, eso significa como dije antes que la salvación no
solo es forénsica, es real; no solo es un hecho en términos de
transacción, es una realidad en un términos de
transformación. Según está en Cristo qué nueva criatura es,
creo que fue Stephen el comentarista, quien dijo y creo que
fue - no quiero representarlo de manera equivocada - pero
creo que lo que él dijo fue que Él murió no solo por lo que hice
sino también por lo que soy; muy importante. Él murió no solo
por lo que yo hice sino también por lo que yo soy.
En 2 Corintios, capítulo 5, y si usted siente como que se está
perdiendo sea paciente y vamos a encontrarlo. En 2 Corintios
5:14 simplemente para darle otras escrituras, “Porque el amor
de Cristo nos constriñe.” Porque juzgamos o afirmamos que
si uno murió por todos, que si uno murió por todos entonces,
¿Todos qué? Morimos. “Y Él murió por todos para que los que
viven no viven para sí sino para aquel que murió por ellos y
resucitó.” Ahora, él dice, podemos determinar esto, podemos
afirmar esto, que si Jesús murió entonces todos también
morimos; y si todos morimos entonces ya no vivimos como
solíamos vivir; ahora vivimos en una vida nueva y vivimos
para Él. Ese es el mismo concepto, ese es exactamente el
mismo pensamiento. Hemos muerto a la esfera del pecado, el
cual era nuestro amo, el que nos tenía cautivos.
De hecho en Colosenses 3:3 él dice: “Poned la mira - versículo
2 - en cosas de arriba y no en las de la tierra. Dice usted:
“Bueno, ¿Cómo puedo hacer eso? Aquí es cómo lo puede
hacer; porque habéis muerto, ¿Está muerto a qué? A la esfera
del pecado y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios,
cuando Cristo, vuestra vida aparezca tenemos una nueva
esfera, una nueva dimensión, una nueva atmósfera en la que
vivimos. 1 Juan 3:9 dice que todo aquel que es nacido de Dios
no comete el pecado porque la simiente de Dios permanece
en él y él no puede pecar porque es nacido de Dios.
Ahora, la gente se ha ahogado en este tipo de conceptos y
pasajes porque temen que quiere decir erradicación de la
naturaleza de pecado, y se me ha hecho se pregunta, la gente
dice: “¿Crees en la erradicación de la naturaleza de pecado?”
Digo: “¿Crees que cuando te vuelves un cristiano eres
instantáneamente perfecto?” Mi respuesta a eso es: “¿Estás
bromeando? Soy pastor, conozco la realidad de mi propia vida
y la del resto de la gente.” Lo único que le estoy diciendo es lo
que Pablo está diciendo aquí, veremos cómo todo esto encaja
conforme avanzamos pero un cristiano no puede permanecer,
no puede quedarse, no puede residir en el pecado como lo
hacía antes de su conversión; él murió al pecado.
Ahora, ese es el antagonista y la respuesta; ahora veamos el
argumento. Y lo comienza a desarrollar en el versículo 3, y
vamos a comenzar y únicamente vamos a comenzar aquí;
observe cómo lo desarrolla. Aquí es como él explica lo que
quiere decir cuando él habla acerca de morir al pecado, ¿Qué
es lo que realmente quieres decir con eso? Aquí está su
explicación. Y él lo hace en una serie de afirmaciones lógicas,
esto es muy lógico, realmente usted tiene que pensar con
Pablo, realmente está aquí en su modo legal, él está tomando
esto como si fuera un argumento legal, es muy lógico, es muy
fluido en términos del flujo de pensamiento. Pero él avanza
desde el versículo 3-14 con una serie de verdades,
simplemente una tras otra desarrollando lo que significa el
hecho de que hemos muerto al pecado. Y conforme
avanzamos a lo largo del primer principio es este: “Somos
bautizados en Cristo.” ¿Lo ve usted ahí en el versículo 3? “¿O
no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo
Jesús hemos sido bautizados en su muerte?” Simplemente
tome la primera mitad del versículo, es el primer versículo que
quiero que vea, “¿O no sabéis que todos los que hemos sido
bautizados en Cristo Jesús - en nuestra conversión fuimos
bautizados en Cristo Jesús?” ¿Qué significa eso? Bueno, ¿Qué
significa eso? Bueno, hablemos de las implicaciones, que una
persona siquiera puede pensar de preguntar si, ¿Los
cristianos tienen libertad de pecar? Muestra una falta de
entendimiento de lo que es un cristiano.
Usted meramente no es declarado legalmente justificado
como una persona justa si escoge hacer lo que quiere hacer,
cuando usted se volvió cristiano usted fue llevado a una unión
viva intima con Jesucristo; y creo que esa es la mejor manera
de entenderlo. La salvación no es que Dios allá en el cielo vea
el registro MacArthur donde
dice: “Pecador, condenado al
infierno.” Y Él lo tacha y coloca un sello que dice salvo. No es
solo eso, no es algo que se lleva a cabo en el cielo y no tiene
nada que ver conmigo; cuando me vuelvo cristiano, la Biblia
dice que mi vida es fusionada con la vida de Jesucristo, digo,
si quiero usar el sentido correcto de la palabra bautizo, soy
inmerso en Jesucristo. Ahora, ese es un conceptomaravilloso,
cuando usted se volvió cristiano usted fue sumergido en
Jesucristo, fue fusionado Jesucristo.
Ahora, si usted fuera a estudiar por ejemplo varios otros
pasajes, simplemente un par que vienen a la mente, puede
escribirlos; 1 Corintios 10-2 habla de ser bautizado enMoisés,
habla de los hijos de Israel en el desierto que fueron
bautizados en Moisés; lo que significa es estar bajo la
autoridad de Moisés, participar en el liderazgo Mosaico,
participar en el privilegio Mosaico, participar en la bendición
Mosaica, aquello que Dios hizo en su vida alcanzo a la gente
que lo siguió. Entonces ser inmerso en Moisés significaba
estar involucrado en todo lo que Dios estaba haciendo en la
vida de Moisés, y ese es un buen paralelo. Conforme los hijos
de Israel en un sentido fueron fusionados en Moisés él fue su
líder, él fue el ancla a Dios, él fue el canal a través del cual Dios
habló, él fue aquel que tuvo el rostro que brillaba y revelaba la
gloria de Dios; y ellos estaban en Moisés en un sentido unidos
con él, en un sentido inclusivemás real ymás profundo somos
bautizados en Jesucristo, somos colocados e inmersos
profundamente en Cristo.
Ahora, creo que esto es usado de mantener metafórica aquí,
esto no está hablando aquí de H2O, creo que él está hablando
como lo hace en términos de bautismo en 1 Corintios 2, y
cuando él habla de que todos hemos sido bautizados con el
Espíritu Santo y él no está hablando de agua ahí, él está
hablando de un ministerio de inmersión en donde el Espíritu
de Dios, el Cristo es el bautizador. Y mediante la agencia del
Espíritu de Dios él nos sumerge en el Espíritu y por lo tanto en
la Iglesia, la cual conlleva la vida universal del Espíritu.
Ahora, estos son pensamientos profundos pero está hablando
metafóricamente, somos fusionados, inmersos
profundamente en Jesucristo, habla de una comunión íntima,
personal, 1 Juan habla de esto y dice: “Nuestra comunión es
con el Padre y con Su Hijo.” Jesús dijo en Mateo 28, Él dijo:
“He aquí yo estoy - ¿Qué? - con vosotros todos los días.”
Pablo dijo a los Corintios, en 1 Corintios 6:17, “El que está
unido al señor - ¿Qué? - un Espíritu es con Él.” Y entonces
cuando usted se convirtió en cristiano usted se volvió uno con
Él. Un escritor dice: “La introducción o el colocar a una
persona, lugar o cosa en un nuevo ambiente o en unión con
algo más como para alterar su condición o su relación con su
ambiente previo es la mejor definición de bautismo; es
colocarnos en un nuevo ambiente, colocarnos en una nueva
unión, en una nueva relación con nuevas condiciones, todo
diferente. Y entonces lo que Pablo está diciendo aquí es: “Mire,
cuando fuiste salvo fuiste colocado en Jesucristo.” Es un
concepto increíble y voy a ser honesto con usted en este
punto, usted nunca lo va a entender de manera total hasta que
llegue al cielo, yo no lo entiendo de manera completa,
simplemente veo lo que dice y lo acepto por fe.
En Gálatas 3:27 dice: “Como muchos de vosotros han sido
bautizados en Cristo, vestidos de Cristo.” Y ahí él equipa el
vestirse de Cristo y el bautizar en Cristo como uno y el mismo.
Simplemente son dos maneras de hablar de esto; en un
sentido es como ser inmerso en Cristo, en otro sentido es
como colocar a Cristo en usted, vestirse de Cristo, Colosenses
2 habla del mismo asunto en el capítulo 2, versículo 11, “En
quien fuiste circuncidados con la circuncisión hecha sin
manos, al quitarse el cuerpo de pecados de carne por la
circuncisión de Cristo, sois sepultados con Él en bautismo en
el cual también son resucitados con Él a través de la operación
de Dios, quien lo ha resucitado de los muertos.” Entonces en
un sentido ha sido colocado usted en su circuncisión, usted
ha sido colocado en su muerte, usted ha sido colocado en su
sepultura, usted ha sido colocado en su resurrección, usted
es fusionado con Cristo, increíble.
Como puede ver, eso es precisamente por qué Pablo en 1
Corintios 6 dice: “¿Cómo es posible que puedan unirse con
una prostituta? Porque cuando hacen eso están uniendo a
Cristo a una prostituta porque están fusionados con Él.”
“Inclusive cuando estábamos muertos en pecado - en Efesios
2:5 - Él nos dio vida - escuche esto - junto con Cristo y nos ha
resucitado juntos y nos hizo sentarnos juntos.” Morimos con
Cristo, resucitamos con Cristo, ascendimos con Cristo,
reinamos con Cristo. Y él dice al final del tercer capítulo de
Apocalipsis: “Les es dado el sentarse conmigo en mi trono.”
Entonces escuche, digo, simplemente a partir de eso y nada
más, si cerramos el libro de Romanos, si fuéramos a casa
sabríamos que es imposible que una persona a continuara en
la misma relación con el pecado que él tenía antes de eso
porque él ha sido fusionado con Jesucristo, quien es
eternamente Santo.
Ahora, algunas personas creen que eso significa bautismo en
agua, que Dios les ayude, digo, ese es un versículo seco si es
que hubiera habido alguno que fuera seco. Pero permítame
decirle algo a usted, usted no puede evitar el reconocer que
tras bambalinas hay algo de agua debido a las palabras que
escogió; alguien podrá decir: “Bueno, ¿Por qué no
simplemente dijo todos los que creen en Cristo están
creyendo en su muerte, están creyendo en su resección y
están unidos con Él? ¿Por qué usa el bautizado?” Porque el
bautismo, ese maravilloso acto simbólico hermoso se había
vuelto la identificación externa de una fe interna. Él no está
promoviendo salvación por agua, eso sería contradecir el
capítulo 3, 4 y 5; no hay agua en ninguno de esos capítulos
por cierto, no está negando todo lo que él acaba de decir pero
escuche, en esos días el bautismo en agua era una señal fija
para la fe. Y con mucha frecuencia en las escrituras cuando
usted lee bautismo podría sustituir fe porque el escritor ve
esos dos iguales, el bautismo siendo la señal externa de la fe.
La gente de esos días que creía en Cristo era bautizado.
Entonces Pablo puede decir que Cristo fue colocado en el
bautismo, Gálatas 3:27, e inclusive Pedro podría decir: “El
bautismo ahora nos salva.” 1 Pedro 3:21. Y Tito puede decir:
“Fuimos lavados por el lavamiento de la regeneración.” Tito
3:5. Y podría ser dicho que nuestros pecados son lavados en
Hechos 22:16. Y en todos esos casos no estamos diciendo
que usted es salvado por agua, pero simplemente se volvió el
símbolo de fe y entonces en un sentido fue usado de manera
sinónima.
Y probablemente es verdad que los Romanos están muy
conscientes del bautismo y esa es la razón por la que en el
versículo 3 él dice: “¿O no sabéis? ¿Se han olvidado de lo que
su bautismo simbolizó?” Esa es la belleza del bautismo, esa
es la razón por la que estoy convencido que el único bautismo
válido es inmersión porque es el único que demuestra de
manera absoluta la entrada del creyente en una unión total
con Jesucristo y eso es inmersión. Él está diciendo: “¿Son
ignorantes del significado de su bautismo? ¿No saben que
simboliza la realidad espiritual de ser inmerso en Jesucristo?”
La realidad trágica es que ese símbolo se convirtió en una
realidad para muchas personas. La mente carnal siempre
convierte el símbolo en la realidad y elimina la realidad.
Entonces vemos la primera gran verdad, estamos en unión
con Jesucristo, es un pensamiento increíble, uno con Él.
Creo que Pedro quizás lo dice tan maravillosamente como
podría ser dicho en 2 Pedro 1:3, “Según Su divino poder nos
ha concedido todas las cosas que pertenecen a la vida y a la
piedad.” Cuando usted fue salvo, Su poder le dio todas las
cosas que pertenecen a la vida, eso es vida verdadera, vida
espiritual y piedad. Y después en el versículo 4 él dice que “Se
nos han dado promesas excesivamente gracias y ricas
para
que mediante estas o sea, volváis participantes de la
naturaleza divina habiendo escapado a la corrupción que está
en el mundo mediante la concupiscencia.” La salvación lo
sacó de la corrupción y lo hizo un participante de la naturaleza
divina y lo equipó con todo lo que la vida y la piedad puede
tener, esa es simplemente una gran verdad.
Ahora, ese es el principio número uno, veamos el principio
número dos y nos detendremos con este, “Somos
identificados no solo en Cristo sino particularmente en su
muerte y resurrección.” Versículo 3, “¿O no sabéis que todos
los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús hemos sido
bautizados en su muerte?” Ahora veamos eso por un
momento; en primer lugar fuimos bautizados en su muerte,
¿Qué es lo que estamos diciendo aquí? Estamos diciendo que
lo primero que sucede cuando usted es salvo es que usted
asiste a su propio funeral, ahí es donde todo comienza, usted
muere al pecado. Ahora observe el versículo 4, “Porque - y
este versículo simplemente retoma el pensamiento del
versículo 3 - porque somos sepultados juntamente con Él
para muerte por el bautismo - esto es por el bautismo
espiritual, no el agua - a fin de que como Cristo resucitó de los
muertos por la gloria del padre, así también nosotros andemos
en vida nueva.” Ahora, somos sepultados en su muerte y
resucitamos en su resurrección, es una afirmación increíble,
“Somos sepultados - versículo 4 - juntamente con Él para
muerte por el bautismo.”
Y después tiene usted una cláusula de propósito gin en el
griego, lo cual significa para que resucitemos para andar en
vida nueva. Ahora, ¿Qué es lo que eso está diciendo? Cuando
usted fue salvo - ahora escuché esto y no puedo explicarlo en
últimas, únicamente en el sentido simple - cuando usted fue
salvo, cuando usted vino a Jesucristo y creyó en Él mediante
un milagro divino usted fue colocado en Jesucristo y este fue
llevado de regreso 2,000 años atrás y usted murió y usted fue
sepultado para que la vida antigua pudiera morir y usted
pudiera resucitar para caminar, ¿En qué? En vida nueva. Una
muerte se llevó a cabo y lo que sale de esa tumba es algo muy
diferente de lo que entró esa tumba, según está en Cristo,
nueva criatura es.
Entonces el propósito para que usted muriera al pecado era
para que usted pudiera vivir para Dios. Ahora, amados, creo
que esta es una verdad muy simple; los cristianos son
diferentes y entonces cuando usted hace la pregunta, “Bueno,
simplemente sigamos pecando.” No, no, no, no, no puede
hacer eso; no es que usted no tiene permiso, es que usted no
lo puede hacer porque usted está en una esfera diferente;
usted no puede continuar viviendo en pecado, usted no puede
tener el mismo pecado habitual que caracterizaba su vida
antigua; va a ser diferente; como Cristo - observé en el
versículo 4 - resucitó de los muertos por la gloria del Padre.
Gloria ahí se refiere a la suma de todas las perfecciones de
Dios; Su majestad, Su poder, Su excelencia. Así como aquello
fue desplegado en la resurrección de Jesucristo, así también
usted es resucitado de esa tumba para caminar en vida nueva.
Observé que dice ahí también, “Así también nosotros
andemos en vida nueva.” Andemos, muestra obligación; esto
muestra la Obra de Dios; puede decir para que caminemos en
vida nueva, caminamos en vida nueva, ¿Sabe una cosa? Yo
soy cristiano, yo soy diferente de lo que solía ser, es correcto.
Y alguien simplemente lo dijo esta manera: “No soy lo que
debo ser pero ciertamente no soy lo que era, ¿Verdad?” Ese es
el punto entero, soy diferente.
Entonces cuando alguien viene y dice: “Bueno, simplemente
voy a seguir viviendo mi vida antigua, pero simplemente metí
a Jesús.” ¡Ajá! Usted no añade a Jesús como si fuera sal divina
a su actividad humana. Esta es una verdad tremenda, que
cuando usted viene a Cristo usted es inmerso en su muerte y
resucita para caminar en vida nueva, usted es totalmente
diferente. Morimos en Cristo para vivir en Cristo. Compartimos
su muerte para participar de su vida, somos justificados para
ser santificados; son realidades inseparables. Carlos Hodge,
ese gran teólogo dijo: “No puede haber participación en la vida
de Cristo sin una participación en su muerte. Y no podemos
disfrutar los beneficios de su muerte a menos de que seamos
participantes del poder de su vida. Debemos reconciliarnos
con Dios para ser santos y no podemos ser reconciliados sin
volvernos santos.” Fin de la cita.
Entonces así como Cristo murió y resucitó su pueblo muere al
pecado y resucita para Dios, así como la vida de resurrección
de Cristo fue la consecuencia cierta de su muerte, así también
la vida santa del creyente es la consecuencia cierta de su
resurrección y muerte al pecado. Y ahora caminamos en vida
nueva. ¿Qué es eso? ¿Qué es vida nueva? Cainos no neo, no
nuevo, en términos de cronología, nuevo en términos de
cualidad; un nuevo tipo de vida, una nueva calidad de vida; no
como la vida antigua.
La justicia ahora se vuelve nuestro patrón y mientras que en
el pasado todo era pecado no mitigado ahora está el patrón
de justicia. Oh, sí. Es una realidad, el pecado sale aquí y allá,
¿No es cierto? Descubriremos por qué por cierto, cuando
lleguemos al capítulo 7, así que sea paciente. Pero tenemos
una vida nueva, una vida santa, algo ha pasado. La Biblia
habla de esto en términos tan hermosos; Ezequiel 36 lo llama
‘Un corazón nuevo’; Ezequiel 18 lo llama ‘Un Espíritu nuevo’;
2 Corintios 5 lo llama ‘Una nueva criatura’; Gálatas 6:15 ‘Una
nueva criatura’; Efesios 4:24 ‘Un nuevo hombre’; Apocalipsis
2:17 ‘Un nuevo nombre’; el Salmo 40 dice que tenemos ‘Una
nueva canción’; todo es nuevo. Y observe lo que dice:
“Andemos en vida nueva.”
Escuche ahora, no es solo una nueva creación, es una nueva
creación que vive diferente. ¿Qué significa la palabra
‘andemos’ en el nuevo testamento? ¿Es la palabra para qué?
Conducta espiritual diaria; cuando usted se convierte en
cristiano usted comienza a caminar en un tipo de vida
diferente. ¿Y qué tipo de vida Jesús tuvo? Una vida santa. Si
la vida antigua fue la cualidad de la maldad, la nueva vida es
la cualidad de la justicia. Ahora, Pablo afirma esta gran verdad
en el versículo 5 al usar otra analogía para resumir su
pensamiento, “Porque si fuimos - me encanta esto sunfutos
- si hemos ido crecidos juntos con Él en la semejanza de Su
muerte, así también lo seremos en la de Su resurrección.
Simplemente no puedo decirle lo que el término me causa; la
palabra significa crecer juntos, si hemos sido crecidos juntos
con Jesucristo, si hemos sido cultivados juntos con
Jesucristo. Más adelante en el capítulo 9 de Romanos el habla
de ramas que son injertadas; si hemos estado creciendo
juntos. Juan habla de la vida y los pámpanos; si hemos estado
creciendo juntos con Cristo, si Su vida está en nosotros, si Él
está en nosotros, si Su poder está nosotros dando fruto, si Él
es con nosotros. Hemos estado moviéndonos juntos,
creciendo juntos; si crecemos juntos en Su muerte crecemos
juntos con Él en Su resurrección. Bishop Bull lo dijo, “Hemos
recibido la reconciliación para que andemos ahora no alejados
de Dios como si fuéramos liberados de una prisión sino con
Dios como Sus hijos en Su hijo, debido a que somos
justificados debemos ser santos separados del pecado,
separados a Dios; no como una mera indicación de que
nuestra fe es real y que por lo tanto estamos legalmente
seguros sino que debido a que fuimos justificados para ese
mismo propósito, para que fuéramos santos. Las uvas en una
vid nomeramente son unamuestra viva de que el árbol es una
vid y que está viva, es solo el producto para el cual la vida
existe, es una cosa en la que no debemos pensar, que el
pecador debe aceptar la justificación y después vivir para sí
mismo, es una contradicción moral de la naturaleza más
profunda y no puede ser entretenida sin mostrar un error
inicial en el credo entero espiritual del hombre.” Fin de la cita.
En otras palabras, él dice: “Usted no puede tener la
justificación sin la santificación.” Eso es simplemente y de
manera exacta a lo que Efesios
2 dice cuando dice: “Sois
salvos por medio de la fe.” ¿Verdad? No por obras para que
nadie se glorié. Pero somos hechura suya, creados en Cristo
Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de
antemano para qué anduviéramos en ellas, ¿Verdad? - como
resultado.
Usted no es salvo por buenas obras, usted es salvo para
producirlas, es un concepto maravilloso. Permítame ahora
resumirlo. Un cristiano es nuevo, totalmente nuevo; él se ha
vuelto algo que nunca antes fue, no es adición, es
transformación. Archive eso en algún lugar porque vamos a
regresar a eso. No es añadir algo, no es que usted obtiene algo
que no tenía antes y usted se queda con lo que tenía antes, es
transformación. Ser un cristiano es no recibir algo nuevo, es
volverse alguien nuevo; significa que hemosmuerto al pecado
en nuestra nueva naturaleza; el pecado ya no es el poder
permanente en nuestra vida, es maravilloso.
Y todo esto esmás que algo que Dios dice acerca de nosotros,
es algo que Dios hizo por nosotros; aquí es donde tenemos
que comenzar. Las palabras de Carlos Wesley en el gran
himno ‘¿Y cómo puede ser?’ Son una conclusión apropiada.”
Por mucho tiempo mi Espíritu encarcelado yacía, atado en el
pecado en la noche de la naturaleza. Tú ojo produjo un rayo
avivador, me desperté, el calabozo se llenó de luz, mis
cadenas cayeron, mi corazón fue liberado.” Y aquí viene lo
principal, “Me levanté - ¿Y qué? - te seguí.” Como puede ver,
esa es la clave. Como puede ver, Wesley sabía que la
justificación llevaba a la santificación.
En su nuevo libro ‘La Dinámica de Vida Espiritual, Richard
Lovelace sugiere que en el cristianismo contemporáneo hay
un espacio de santificación, así lo llama él. Bueno, él podría
tener un espacio, un vacío de santificación pero Dios no tiene
ninguno. Si usted vino a Cristo usted ha sido salvado para
santidad, usted no es el mismo, ustedes diferente, y si usted
no es diferente más vale que usted se examine para ver si
realmente está en la fe. Bueno, más la próxima semana. Eso
es tan solo el comienzo. Oremos.
Padre, nos sentimos como niños pequeños dando vueltas en
la biblioteca inmensa de verdad grandiosa tratando de
encontrar una explicación elemental que la pueda reducir para
que nuestras mentes simples puedan entender. Ayúdanos,
ayúdanos a ver y oír lo que Tú nos estás diciendo y por lo
menos para esta noche entender el cimiento de que ser salvo
es ser diferente, estar muerto en términos de haber muerto al
pecado es estar vivo para Dios y caminando en un nuevo tipo
de vida. Gracias por esa palabra clara. Y oramos que Tú
habrás la verdad conforme la estudiamos diligentemente para
que podamos ser para la gloria y alabanza de nuestro
Salvador. Juramos en Su nombre. Amén.
Morir para vivir, 2ª Parte
Romanos 6:6–10
Regresamos de nuevo en esta noche al sexto capítulo de
Romanos. Confío en que su corazón esté preparado para
recibir de la Palabra del Señor. Estos son grandes días para
mí al estudiar Romanos capítulo 6; a lo largo de la historia de
la iglesia, este capítulo en particular ha sido estudiado mucho,
y ha sido discutido mucho, y hay una gran riqueza de material
escrito acerca de él; y yo mismo he sido enriquecido día tras
día conforme me expongo a todo lo que ha sido dicho, y en
todo lo que se ha pensado, y todo lo que se ha enseñado
acerca de este capítulo maravilloso. Inclusive, con todo eso,
encuentro que el Espíritu de Dios me da un entendimiento
fresco y un sentido gozoso de descubrimiento conforme
avanzo a lo largo de este gran capítulo. John Newton huyó al
mar a una edad temprana en su vida, y finalmente llegó a
África, y en una especie de inversión de funciones normales
fue vendido como un esclavo a una mujer de color.
Él llegó a tales profundidades que vivió de las migajas de la
mesa de esta mujer, y su biógrafo nos dice que él comía
vegetales salvajes, los cuales él escarbaba del suelo en la
noche. Su ropa fue reducida a solo una playera, la cual
periódicamente lavaba en el océano. Cuando él finalmente
escapó de su situación de esclavitud, él fue a los nativos y él
aceptó su tipo de vida más bien bajo; realmente no parece
posible para un hombre civilizado, educado, el haberse
hundido al nivel que John Newton se hundió, pero el poder de
Dios se aferró de él en esa situación a través de un misionero
en África, se volvió un capitán de mar, y más tarde en su vida
se volvió un ministro del Evangelio de Jesucristo. Él escribió
muchos himnosmaravillosos, quizás el más popular de todos:
“Cosas gloriosas de Ti son habladas, Sion, ciudad de nuestro
Dios”.
Poco después, él se volvió el pastor de una iglesia en Londres.
Y hay un pequeño párrafo en el patio de la iglesia en donde
John Newton fue el pastor, un pequeño párrafo que él mismo
escribió y dice lo siguiente: “Sagrado para la memoria de John
Newton, una vez un libertino y blasfemo y esclavo de esclavos
en África, pero renovado, purificado, perdonado, y establecido
para predicar ese Evangelio el cual había laborado por
destruir”. Ahora, ¿qué cambia una vida así? ¿Qué es lo que
puede cambiar a alguien de una manera total y de una manera
tan poderosa y tan dramática? ¿Cómo es que sucede que
Pablo pueda decir en 1ª de Timoteo 1: “Habiendo sido yo
antes blasfemo, perseguidor, injuriador, pero el Señor me tuvo
por fiel, poniéndome en el ministerio”?
¿Cómo puede ser dicho en 1ª de Corintios 6 que los
homosexuales y asesinos, y adúlteros, y fornicarios, y gente
así, que nunca entrarán al reino de los cielos; sin embargo
digan: “Y éstos érais algunos de ustedes, pero habéis sido
lavados y han sido santificados”? ¿Qué es lo que puede
cambiar de manera tan dramática una vida? Bueno, la
respuesta a esa pregunta se encuentra en este sexto capítulo
de Romanos, el cual nos habla de la transformación total de
una vida a través de la salvación ofrecida en Jesucristo.
Jesucristo puede cambiar de manera total a una persona, de
adentro hacia afuera. En el libro de Gálatas, por ejemplo, hay
un versículo clave, y si no lo ha memorizado debería hacerlo.
Subráyelo. Enciérrelo en un círculo en su Biblia. Coloque un
asterisco al lado. Gálatas 2:20: “Con Cristo estoy juntamente
crucificado (pero todavía vivo), y ya no vivo yo, mas vive Cristo
en mí; y (la vida) lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe
del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por
mí”.
¡Qué gran verdad! Con Cristo estoy juntamente crucificado,
pero viv, mas ya no vivo yo, sino Cristo vive en mí; un nuevo
yo, el yo antiguo ya se fue, muerto; un nuevo yo vive uno con
Cristo. El momento en el que creemos en el Señor Jesucristo,
mediante un milagro divino somos crucificados con Él, somos
sepultados con Él, morimos en su muerte y después
resucitamos para vivir una vida nueva; somos transformados
y ese es el tema que está desarrollando Pablo en Romanos 6,
7, 8, es el resultado de la santificación. Capítulo 5 de
justificación, el resultado de justificación, capítulo 5, habla de
que el primer resultado de la justificación es seguridad,
estamos seguros en nuestra salvación. El capítulo 6 nos dice
que el segundo es la santidad de un nuevo yo. El capítulo 7
procede a hablarnos de otro de los resultados de la
justificación el cual es “conflicto”, y veremos eso cuando
lleguemos ahí.
Por ahora, estamos viendo el hecho de que cuando somos
redimidos nos convertimos en una persona totalmente nueva.
El Señor quien salva, hace al que Él salva santo; esa es la razón
por la que dice en 1ª de Corintios 1:2: “A la iglesia de Dios que
está en Corinto, a los santificados…”, “hagios” (santos),
llamados “los santos”. Ahora, es algo sorprendente pensar de
los corintios como siendo santos, ¿no es cierto? Es
sorprendente que sean llamados “los santos”. Pero inclusive,
los corintios con todos sus problemas y todas sus fallas, y
todos sus pecados, no obstante fueron llamados “los santos”,
habiendo sido hecho santos en el acto de redención y
salvación. Ahora, a lo largo de los primeros cinco capítulos de
la epístola de Pablo a los Romanos, él ha presentado la idea
de salvación por gracia a través de
la fe; y el tema dominante
de todo esto ha sido la gracia de Dios, gracia súper abundante,
y entonces la clave estuvo en el 5:20 –y señalamos eso la
última vez–: “Pero la ley se introdujo para que el pecado
abundase; mas cuando el pecado abundó, sobreabundó la
gracia”; en otras palabras, la gracia salvadora maravillosa de
Dios domina lo horrendo del pecado. Ahora ese es un triunfo
climático el que la gracia triunfe sobre el pecado.
Ahora, habiendo dicho esto Pablo, como cualquier buen
maestro, espera cierta reacción, y entonces al entrar al
capítulo 6 versículo 1, nos encontramos con el antagonista;
Pablo sabe que esta pregunta va a venir, sin duda alguna así
fue; bien pudo haber sido también que algunos ahí en la
ciudad de Roma estaban diciendo esto. La pregunta es: “¿Qué
pues diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la
gracia abunde?”. Alguien va a venir y va a decir: “Tu tipo de
evangelio Pablo lleva al antinomianismo, lleva al vivir sin ley,
andas por todos lados predicando esto que dices que es
gracia, y estás desatando a la gente, estás quitándole las
restricciones, estás quitándole los límites, y les estás dando
más libertad de la que deberían tener. ¿No puedes predicar
gracia pura? De lo contrario, la gente se va a entregar al
pecado y va a abusar de ella”.
Y entonces, Pablo se está adelantando aquí a que habrá una
crítica por parte de algunos que creen que ésta es una
enseñanza demasiado libertina, y quiero decirles que
cualquier persona que verdaderamente predica el evangelio
de Jesucristo se expone a ser acusada de esto, porque de
hecho, la gracia es gracia. Ahora, si un predicador nunca ha
sido acusado de esto, es muy probable que él está predicando
ley, porque si usted predica gracia alguien lo va a acusar a
usted de quitarle las restricciones a la gente, liberarlos, y si
pueden pecar y Dios va a perdonarlos de cualquier manera,
entonces hombre, por qué no simplemente peca usted todo lo
que quiere; eso es inevitablemente lo que se va a preguntar.
La gente que se aferra al hecho de que puede perder su
salvación presenta este argumento: “Bueno, ¿quieres decir
que puedes salir y hacer lo que quieras y el Señor te va a
perdonar?
Entonces, debemos pecar como locos y dejar que Dios ejerza
toda la gracia que Él quiere”, y entonces el antagonista
realmente está dirigiendo su antagonismo, la reacción al
asunto de la gracia, la salvación de gracia, y eso nos lleva a
esta pregunta tan importante en el capítulo 6: “¿Puede una
persona ser cristiana y continuar viviendo en esa misma
relación al pecado antes de que fuera salvada?”; en otras
palabras, “¿A caso la salvación lo cambia?”. ¿Entendió eso?
¿A caso la salvación lo cambia a usted? Algunas personas
creen que la salvación simplemente es una transacción. Dios
lo escribe, y cambia su destino en últimas, pero no
necesariamente lo cambia a usted. Lo que estamos diciendo
es que la pregunta debe ser respondida. ¿A caso la salvación
realmente lo cambia a usted, o podemos continuar viviendo
en la misma relación con el pecado que tuvimos antes? Y
como dije antes, algunas personas están diciendo que la
salvación no lo cambia a usted, y que usted realmente puede
ser salvo y continuar viviendo con el mismo tipo de vida que
usted vivió antes, esto es absolutamente contrario a la
enseñanza de este capítulo.
Veamos la respuesta de Pablo en el versículo 2: “¡En ninguna
manera! “Megenoito”, ¡no, no, no, no! ¡Nunca, nunca, nunca, no
puede pasar! ¡No hay manera! ¡Imposible!”, es la negación
más fuerte que él puede dar. Y después él dice – aquí está la
razón, y aquí está la clave de la sección entera: “Porque los
que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él?”, es
un pensamiento indignante, enoja a Pablo, molesta su sentido
de justificación el pensamiento de que podemos continuar
pecando crea menosprecio; cómo es que los que hemos
muerto al pecado –es la expresión correcta–, que hemos
muerto al pecado, ¿continuaremos viviendo en él? Es una
contradicción fundamental. Un creyente entonces no puede
continuar en la misma relación con el pecado, no puede vivir
en la misma esclavitud al pecado en la que él vivía, él no puede
continuar pecando al mismo nivel, al mismo grado en el que
él pecó antes de que fuera salvo; debe haber una
transformación básica, y esa es la razón por la que le he
estado enseñando a lo largo del libro de Romanos, y ha habido
algunas reacciones interesantes a algo de esto, pero usted no
puede ser salvo y no ser cambiado porque la salvación es una
transformación.
En Juan 8:34 Jesús respondió a ellos: “De cierto, de cierto os
digo, el que hace pecado, el que continúa pecando, aquel cuyo
patrón de vida es cometer pecado, es el siervo del pecado,
esclavo es del pecado”. Ahora, usted como cristiano, ¿todavía
es el siervo del pecado? ¿Todavía usted está en la misma
relación con el pecado en la que estaba usted antes? Observe
el capítulo 6 versículo 18 y usted encuentra la respuesta:
“Habiendo sido liberados del pecado, fuisteis hechos siervos
de la justicia”. Ahora, en la salvación su esclavitud cambia de
estar esclavizado al pecado, y ahora usted se vuelve
esclavizado a la justicia; del patrón incesante de pecado,
usted es transformado en alguien que responde a la justicia,
un principio muy importante. Usted ha muerto al pecado. Este
principio repetido una y otra vez en las Escrituras, hablamos
de esto a detalle la última vez; entonces no voy a repetir el
punto, pero permítame tan solo enfatizar que una persona que
es salva es trasladada del reino del pecado, del reino de las
tinieblas, del reino de la muerte, del reino de las fuerzas de la
iniquidad del mundo.
Hemos vencido al mundo, dice 1ª de Juan. Somos liberados
de la esclavitud incesante, interminable de Satanás, –Efesios
2–, usted estaba bajo el control del príncipe de la potestad del
aire, usted estaba bajo la soberanía directa del gobernante de
las tinieblas de este mundo, pero ha sido liberado de eso.
Usted ha llegado a una nueva dimensión y entonces hay una
vida nueva, esto es muy, muy importante. Ahora, la pregunta
fundamental aquí –mantengan en mente, amados– no es en
relación a nuestros actos de pecado –entraremos a eso–, es
en relación al principio de pecado como un principio
dominante, gobernante, esclavizante en la vida. Ahora, solo
hay dos dominios en términos del apóstol Pablo, y para verlos
aquí lo único que tiene que hacer es regresar al capítulo 5
versículo 21, y aquí está el corazón de su pensamiento: “Así
como el pecado reinó para muerte, así también la gracia reine
por la justicia para vida eterna mediante Jesucristo, Señor
nuestro”.
Ahora, usted solo tiene dos monarcas: primero el pecado,
segundo la gracia; y toda persona en el mundo está bajo uno
de los dos, y no ambos al mismo tiempo. O usted es dominado
por el pecado, o usted dominado por la gracia de Dios; o es el
pecado que lo dirige, o la gracia la cual produce justicia y vida
eterna. El pecado que produce muerte, o gracia que produce
justicia y vida. Y cuando usted estaba perdido antes de que
conociera a Cristo era pecado, y cuando usted es salvo es la
gracia produciendo justicia y vida. Entonces, cuando dice ahí
en el versículo 2, “hemos muerto al pecado”, significa que
hemos muerto al reinado del pecado, hemos muerto al
dominio del pecado. Ya no estamos en la misma relación con
el pecado en la que estuvimos en el pasado. Nuestra
ciudadanía está en los cielos, tenemos un nuevo amo – como
dice en el capítulo 6 versículo 14 de Romanos: “El pecado no
se enseñoreará de vosotros porque no estáis bajo la ley sino
bajo la gracia”, entonces el pecado ya no es su amo.
Entonces, cuando una persona es salva hay una transacción
muy grande que se lleva a cabo en el aspecto legal; Dios lo
declara a usted justo, pero también hay una gran
transformación que se lleva a cabo; usted es sacado del
dominio del pecado y colocado en el dominio de la gracia de
Dios produciendo justicia y vida. Ahora, para mostrar la
validez de este punto, tenemos el argumento en los versículos
3 al 14. El antagonista en el versículo
1, la respuesta en el
versículo 2, el argumento del 3 al 14, y hemos estado
desarrollando este argumento. Permítame tan solo presentar
rápidamente la primera parte, porque ya la vimos. En el
capítulo 6 versículo 13 encontramos la primera afirmación del
argumento. Ahora, voy a llevarlo de regreso a esto, para que
pueda seguir el flujo. Ahora, Pablo dice: “Permítanme
mostrarles lo que significa haber muerto al pecado”. Número
1: Somos bautizados en Cristo. “¿Oh no sabéis que todos los
que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido
bautizados en su muerte?”, y lo primero que queremos que
vean en la primera parte del versículo es que fuimos
bautizados en Cristo.
En otras palabras, cuando usted es salvo, la idea de bautismo
es “sumergir”, usted fue literalmente inmerso, sumergido en
Jesucristo; obviamente, es simbolizado externamente por el
bautismo por inmersión; pero él no está hablando del
bautismo aquí, él está hablando de la realidad de una unión
viva íntima con Jesucristo, fueron inmersos en Cristo. Podrían
pasar semanas simplemente hablando de lo que significa ser
uno con Cristo. Hay tantas, tantas escrituras en las que se
expresa que somos colocados en unión con Él en todo
sentido; es simplemente un pensamiento incomprensible,
monumental. Por ejemplo, hay un sentido en el que podemos
inclusive identificarnos con Él en su nacimiento virginal,
porque Él nació del Espíritu y somos nacidos del Espíritu, y
ciertamente podemos identificarnos con Él en su circuncisión;
Él fue circuncidado al octavo día, y cuando él fue circuncidado
se colocó a sí mismo bajo la autoridad de la ley conforme Él
había venido a redimir a aquellos que estaban bajo la ley; y en
un sentido participamos de su circuncisión.
En Colosenses 2:11: “Quienes vosotros también habéis sido
circuncidados con la circuncisión hecha sin manos, al quitar
el cuerpo de pecado de la carne por la circuncisión de Cristo”,
en otras palabras, Cristo fue apartado, Él fue hecho puro por
así decirlo, y nosotros al identificarnos con él somos hechos
puros en Él. Hay un sentido en el que también podemos
identificarnos inclusive con su bautismo, porque nosotros
también hemos sido bautizados por el Espíritu de Dios,
podemos ser en un sentido ser identificados en sus
sufrimientos porque llevamos en nuestros cuerpos lasmarcas
de Jesucristo. Nosotros podemos, en un sentido, ser
identificados en sus sufrimientos, porque llevamos en
nuestros cuerpos las marcas de Jesucristo. Conocemos la
comunión de sus sufrimientos, somos unidos con Él en su
vida, somos unidos con Él en su semejanza eterna gloriosa
conforme seamos conformados a su imagen, y conformados
a esa imagen más y más hasta que algún día seremos como
Él, porque le veremos tal como Él es.
Y entonces, hay un sentido de nuestra unión con Cristo que
podríamos simplemente estudiar por sí sola por mucho
tiempo, y supongo que podría ser resumido creo en Hebreos
2:11, Él no se avergüenza de llamarnos hermanos, Él no se
avergüenza de identificarse a sí mismo con nosotros, ¡qué
maravilloso! Entonces, en primer lugar, cuando usted se volvió
cristiano, usted es colocado en unión con Jesucristo. Ahora,
el segundo punto que él presenta es que somos identificados
con Cristo en su muerte y resurrección. En el versículo 3 dice
que fuimos bautizados en su muerte, y versículo 4: “4 Porque
somos sepultados juntamente con él para muerte por el
bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos
por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida
nueva. 5 Porque si fuimos plantados juntamente con él en la
semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su
resurrección”. Observe la palabra ahí “semejanza”;
físicamente no morimos, físicamente no resucitamos, pero en
semejanza de ello.
En otras palabras, sucedió en esa manera, y somos
identificados en su muerte y resurrección espiritualmente;
realmente no morimos, pero en semejanza de su muerte, en
semejanza de su resurrección. Y como vimos la última vez, el
punto espiritual aquí es éste: Que cuando usted vino a Cristo
y creyó en Él, inmediatamente por milagro divino usted murió,
su vida antigua murió y usted resucitó para caminar en vida
nueva, es simplemente maravilloso. Él presenta el punto de
que Cristo fue sepultado como lo fue, dice en el versículo 3
que Él estaba muerto, y después el versículo 4 somos
sepultados con Él. La sepultura siendo la prueba de la muerte
cuando Cristo fue sepultado, fue la afirmación de que Él
verdaderamente había muerto; y en un sentido cuando somos
sepultados con Él, afirma que realmente morimos. Ahora,
¿qué está diciendo esto? Está diciendo que ya no existe un
antiguo usted, ya no existe una naturaleza antigua. Ahora, sé
que algunas personas no pueden entender eso porque se les
ha enseñado a lo largo de su vida que hay una vieja naturaleza
y una nueva naturaleza, y la vieja naturaleza es un perro negro,
y la nueva naturaleza es un perro blanco, y al cual usted
alimente va a ser el que gane.
Ahora, quizás ha oído ese tipo de teología, pero la esencia de
lo que él está diciendo aquí es que ya no queda nada de su
viejo yo, de su viejo antiguo; entonces, usted estaba tan
muerto que ¿qué?, fue sepultado; y lo que salió de esa tumba
– “Mas ya no vivo yo, mas vive, ¿quién?”. El “yo” antiguo es un
nuevo “yo”, pero no es el “yo” antiguo, es un nuevo “yo”,
¿verdad?, es Cristo enmí, es un nuevo “yo”. Ahora, no estamos
hablando con la experiencia todavía, no estamos hablando de
cosas prácticas, estamos hablando de términos, estamos
tratando de entender un hecho redentor, y es importante o de
lo contrario no estaría en las Escrituras. Entonces, hemos
muerto al pecado, ¿cómo?, sepultados en su muerte,
resucitados para caminar en vida nueva. Gran verdad.
Vayamos al tercer punto y vamos a retomarlo en donde nos
quedamos la última vez. Esto realmente es interesante. Un
tercer punto en el pensamiento progresivo de Pablo es que el
cuerpo del pecado ha sido destruido.
Ahora, esto realmente es difícil para algunas personas; pero
observe el versículo 6, es muy simple: “6 sabiendo esto, que
nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para
que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no
sirvamos más al pecado. 7 Porque el que ha muerto, ha sido
justificado del pecado”. Ahora, el tercer punto en su flujo de
razonamiento es que el cuerpo del pecado ha sido destruido.
Ahora, veamos ese versículo, versículo 6: “sabiendo esto”,
¿qué es eso? Bueno, esa es una apelación al conocimiento
común, “todos sabemos esto”. ¿No es interesante cómo aquí
estamos dos mil años después, y la mayoría de nosotros no
lo sabe? Digo, parte del problema con los cristianos, al no
poder vivir la vida cristiana como debe ser vivida, es que no
saben quiénes son. Digo, conozco un pastor que le ha dicho
a la gente cuando se van a casar: “Báñense juntos para que
puedan conocerse un poco. No se preocupen por el pecado,
porque como pueden ver, esa es su naturaleza vieja.
¿Y qué van a hacer? Su naturaleza antigua va a hacer lo que
quiera hacer de cualquier manera. Entonces, eso es
simplemente su naturaleza antigua”. ¡Oh! ¿Qué naturaleza
antigua o vieja? ¿Quiere decir la que está muerta y sepultada?
Como puede ver, si usted se aferra a una perspectiva dualista
como esa, entonces puede justificar todo tipo de cosas. Este
hombre no creía en la disciplina de la iglesia, porque cuando
la gente actúa mal simplemente es la naturaleza vieja. ¿Qué
va a hacer con la vieja naturaleza? Va a hacer lo que quiera
hacer de cualquier manera; no hay disciplina, no cree que el
pasaje en Hebreos aplica al tiempo actual, no hay disciplina
de creyentes, ¿por qué el Señor va a disciplinar la naturaleza
vieja? Usted no la puede corregir, no puede hacer nada al
respecto, todavía está ahí, entonces con toda seguridad va a
mostrar su cabeza horrenda.
Y usted no es dos cosas que están adentro de usted luchando
entre sí, porque él dice – aquí es conocimiento común, quizás
era más común en esos días que en la actualidad: “Sabiendo
esto”, él apela al conocimiento común
entre los creyentes
incluyendo a los Romanos, esto es básico a nuestro
entendimiento de nuestra redención, esto es elemental. ¿Y
qué es eso? Tres hechos en el versículo 6, cosas maravillosas,
Hechos 1: “Nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente
con Él”, nuestro viejo hombre es crucificado con Él. Ahora, no
solo está herido, está muerto, eso es lo que dice. Dice usted:
“Bueno, ¿qué es el “viejo hombre”? ¿Qué es el “viejo
hombre”?”, bueno, me gustaría que entendiera qué es el “viejo
hombre”. ¿Y sabe usted? Cuando quiero saber qué es lo que
significa en estos términos que no puedo entender,
simplemente busco en la Biblia hasta que lo encuentro, y
normalmente se aparece, éste resulta aparecer en Efesios
4:22, y aquí está una definición del viejo hombre, Efesios 4:22
observe lo que dice: “Que os despojéis con respecto a la
antigua manera de vivir”, el viejo hombre, ¿qué es el viejo
hombre? ¿Qué es? ¿Su qué? Su vida antigua de vida, que era
–continúe leyendo–, la cual, ¿qué?, está corrompida. ¿Qué es
el “viejo hombre” entonces? Su vida antigua corrupta no
regenerada, eso es lo que es.
Y se presenta en contraste en el versículo 24: “Vestíos del
nuevo hombre”, ¿cuál es el nuevo hombre?, “Conforme a Dios
es creado”, ¿en qué?, “Justicia y santidad verdadera”. Ahora,
¿qué es usted? ¿Acaso usted es su viejo hombre y su nuevo
hombre peleando? Usted nunca encontrará eso en la Biblia.
¿Usted es su naturaleza antigua y la nueva naturaleza
luchando? ¡No! Usted se ha despojado del viejo hombre, usted
se ha vestido del nuevo hombre. El viejo hombre era corrupto,
según la lujuria engañosa a su vida antigua de vida, su estilo
de vida antiguo; el nuevo es creado en justicia y santidad
verdadera, expresado en los términos de Pablo a los Corintios:
“Si alguna está en Cristo, (¿qué?) nueva criatura es”. Ahora
ese es el viejo hombre. Ahora regrese a Romanos capítulo 6
– oh, espere un momento, quédese en Efesios. Quiero hacer
un par de comentarios porque algunos de ustedes en cierta
manera se están preguntando un par de cosas, y acabo de
pensar en eso, probablemente debería aclarar algunas cosas
aquí.
Algunas veces el pasaje de Efesios en donde dice en el
versículo 22 que: “Despojaos de vuestra vieja manera de vivir,
el viejo hombre”, algunas veces eso es visto como un
mandato, y parece para algunas que Pablo le está diciendo
aquí: “Usted es cristiano, son ahora cristianos, procedan a
quitarse del viejo hombre, simplemente quítense esa manera
de vivir antigua, ese viejo hombre”. Pero como puede ver, en
Romanos capítulo 6 dice que el viejo hombre ya está muerto.
Entonces, ¿cómo armonizamos esto? Bueno, encaja bien en
el contexto al ver el infinitivo aquí en el versículo 22,
“Despojaos”, el infinitivo en el versículo 24, “Vestíos”, como lo
que Juan Murray llama “Infinitivos de resultado”. “Ya no estás
solo en esto”, él lo traduce de esta manera. Entonces, ustedes
que se han quitado según la antigua manera de vivir al viejo
hombre, de tal manera que no es un mandamiento sino una
afirmación de un hecho.
El obispo Han Lim Moon hace mucho tiempo tradujo este
versículo diciendo que: “Fuisteis enseñados en Cristo con
respecto al hecho de que su viejo hombre fue hecho a un
lado”. Martin Lo John lo traduce: “No continúen viviendo como
si todavía fueran ese viejo hombre, porque ese viejo hombre
ha muerto. Ya no sigan viviendo como si todavía estuviera
ahí”, ese es el punto. Y creo que estamos respetando el idioma
original, y estamos haciendo que Pablo sea coherente cuando
vemos esto no como un mandato sino como una afirmación
de un hecho. Él está diciendo en el versículo 20: “¿Ustedes no
han aprendido eso de Cristo? ¿No aprendieron de Cristo el
continuar en su pecado? Se han despojado de la vida antigua,
el viejo hombre, y vístanse del nuevo hombre”. Pero aún si
quiere pelear hasta la muerte por el hecho de que este es un
mandato en el pasaje, entonces simplemente exalta el hecho
anterior de que si es verdad que usted de hecho se ha
despojado, se ha quitado al viejo hombre, si usted de hecho
ha visto la muerte del viejo hombre, entonces ciertamente en
práctica debería estar viviendo de esa manera.
Y hablaremosmás de eso en el futuro, pero estoy cómodo con
el hecho de que aquí Pablo está haciendo afirmaciones de
hechos. Observe Colosenses 3:9-10, porque aquí está lo que
para mí es tan convincente acerca de la interpretación
apropiada de Efesios. Colosenses es un libro paralelo, y
Colosenses trata en un sentido paralelo con Efesios; usted lo
sabe si ha leído los dos libros, realmente son un paralelo el
uno del otro. Y en Colosenses 3:9: “9 Nomintáis los unos a los
otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus
hechos, 10 y revestido del nuevo”, esa es una afirmación de
una definición acerca de un cristiano debido a que han hecho
eso.
Ahora, regresemos a Romanos 6:6 y veamos si esto no es
coherente. Ya nos hemos quitado al viejo hombre, ¿por qué?
Romanos 6:6: “Sabiendo esto (conocimiento en común), que
nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con Él”.
Ahora, permítame tan solo mencionar un pensamiento más
aquí. La palabra “viejo” en español podrá venir de dos palabras
griegas: “arcaios” de la cual obtenemos “arcaico”, o “palaios”.
“Arcaios” significa “antiguo en punto de tiempo”; “Palaios”
significa “antiguo en punto de uso”; y “palaios” es usado aquí.
Antiguo o viejo en el sentido de que está gastado, es
inservible; apropiado para ser descartado, para ser tirado. Es
el viejo hombre en ese sentido, el hombre inservible, el hombre
inapropiado, el hombre solo apropiado para el montón de
desechos, la persona que éramos antes de la salvación;
condenados, depravados, no regenerados, inservibles.
Entonces, ¿qué es el viejo hombre? Es la naturaleza no
regenerada. Es descrita en el capítulo 5, es el hombre en Adán.
Capítulo 5 versículo 12 dice que como el pecado entró en el
mundo por un hombre, por el pecado de la muerte, así la
muerte pasó a todos los hombres por cuanto todos pecaron.
Y después en el versículo 14 reinó la muerte desde Adán hasta
Moisés; Adán era el identificador en términos del quinto
capítulo de aquellos que están en pecado, estar en Adán fue
estar en el pecado, estar en Cristo fue estar en la gracia. Así
como en Adán todos (¿qué?) muere, así también en Cristo
todos (¿qué?) serán vivos. Entonces, es el antiguo hombre, la
naturaleza adámica, la naturaleza no regenerada, la
naturaleza vieja si le gusta ese término; lo que yo era en Adán
es el ego antiguo de Gálatas 2:20: “Con Cristo estoy
juntamente crucificado, pero vivo mas no yo”, no el “yo”
antiguo, uno nuevo. Y lo que Pablo está insistiendo en este
texto, y va de la mano con su doctrina de la justificación, es
que cuando una persona redimida hay una brecha, hay una
disección total –por así decirlo– de la persona, de la
naturaleza vieja antigua. No es un proceso, es una realidad ya
completada.
Y suponer que el viejo hombre ha sido crucificado, y todavía
continúa viviendo como algunas personas dicen ha sido
crucificado, pero también resucitó de la tumba con nosotros
es contradecir el punto entero de lo que Pablo está diciendo.
Nuestro viejo hombre ha sido crucificado, no es que nuestro
viejo hombre esté en el proceso de ser crucificado. Algunas
personas andan por todos lados diciendo: “Estoy tratando de
crucificar al viejo hombre”, usted está perdiendo su tiempo,
ya fue crucificado, usted es una nueva criatura. Ahora,
permítame añadir esto: Usted es una nueva criatura, pero es
una nueva criatura que todavía no es perfecta, todavía no es
perfecta; no obstante, una nueva criatura. El viejo hombre es
el hombre no regenerado, el nuevo hombre es el nuevo hombre
regenerado, usted es un nuevo hombre.
El viejo hombre cesó de existir, eso es lo que Griffin Thomas,
el comentarista de años atrás dijo. Entonces, es claro que a
través de todas estas afirmaciones, la justificación o la
salvación es muy importante, causa un cambio radical en la
naturaleza de una persona. Entonces, cuando alguien viene, y
están viviendo en la misma relación antigua con el

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