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PRIMER METODO

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SANTO ROSARIO SAN LUIS MARIA GRIGNION DE MONTFORT
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor, Dios nuestro.En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Ven Espíritu Santo, llena nuestros corazones enciende en ellos el fuego de tuamor. Envíanos Señor tu Espíritu y todo será de nuevo creado, y renovará la faz dela tierra. Señor Dios Padre de amor, Dios de Misericordia, ilumina nuestra mentecon la Luz del Espíritu Santo, para que podamos comprender el mensaje de tupalabra y fortalezca nuestra voluntad para poder vivirla. Amén
Señor abre mis labios, y mi boca proclamará tu alabanza.Señor, ven en mi auxilio, date prisa en socorrerme.
Acto de Contrición
Yo, pecador, me confieso ante Dios Todopoderoso, ante la Bienaventurada siempreVirgen María, ante el Bienaventurado San Miguel Arcángel, ante el BienaventuradoSan Juan Bautista, ante los Santos Apóstoles San Pedro y San Pablo, ante todos losSantos, y a vos, Padre que pequé gravemente con el pensamiento, palabra, obra yomisión: por mi culpa, por mi culpa, por mi gravísima culpa.
Por tanto ruego a la Bienaventurada siempre Virgen María, al Bienaventurado SanMiguel Arcángel, al Bienaventurado San Juan Bautista, a los Santos Apóstoles SanPedro y San Pablo, a todos los Santos, y a vos, Padre, que roguéis por mí a DiosNuestro Señor. Amén
Ofrecimiento general del Santo Rosario (pedir intenciones personales).
Me uno a todos los santos del cielo, a todos los justos de la tierra y a todas las almasfieles de este lugar. Me uno a tí, Jesús mío, para alabar dignamente a tu SantísimaMadre y albarte en Ella y por Ella.
Renuncio a todas las distracciones que me sobrevengan en este Rosario. Quierorezarlo con modestia, atención y devoción, como si fuera el último de mi vida.
Os ofrecemos, Señora, este Credo para honrar vuestra fe mientras vivisteis en latierra y pediros que nos hagáis partícipes de esa misma fe.
Os ofrecemos, Señor Nuestro, un Padrenuestro, para adoraros en vuestra unidad yte reconocemos como principio y fin de todas las cosas.
Te ofrecemos Santísima Trinidad, tres Avemaría, para agradeceros todas lasmercedes que habéis hecho a María siempre Virgen y las que nos habéis hecho anosotros por su mediación.
Te pedimos fe viva, firme esperanza y ardiente caridad.
El Credo de Niceno (Constantinopolitano - largo).
Creo en un solo Dios, Padre Todopoderoso,Creador del cielo y de la tierra,de todo lo visible y lo invisible.
Creo en un solo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios,nacido del Padre antes de todos los siglos:Dios de Dios, Luz de Luz,Dios verdadero de Dios verdadero,engendrado, no creado,de la misma naturaleza del Padre,por quien todo fue hecho;que por nosotros, los hombres,y por nuestra salvación bajó del cielo,
(Arrodillarse para adorar al Verbo encarnado)Y por obra y Gracia del Espíritu Santose encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre;
y por nuestra causa fue crucificadoen tiempos de Poncio Pilato;padeció y fue sepultado,y resucitó al tercer día, según las Escrituras,y subió al cielo, y está sentado a la diestra de Dios Padre Todopoderoso;y de nuevo vendrá con gloriapara juzgar a vivos y muertos,y su reino no tendrá fin.
Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida,que procede del Padre y del Hijo, con el Padre y el Hijorecibe una misma adoración y gloria,y que habló por los profetas.Creo en la Iglesia,que es una, santa, católica y apostólica.Confieso que hay un solo bautismo para el perdón de los pecados.Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.
Padrenuestro, tres Avemaría y un Gloria.
Misterios Gozosos (lunes y jueves).
1.- La Encarnación del Hijo de Dios. (1ra decena).
Te ofrecemos, Señor Jesús, esta primera decena en honor de tu Encarnación en elseno de María siempre virgen. Y te pedimos, por este misterio y por intercesión deElla, una profunda humildad de corazón. Amén
Padrenuestro, 10 Avemaría y Gloria.
Gracias del misterio de la Encarnación, desciende a nuestras almas y hacedlasverdaderamente humildes. R/ Amén.
María Madre de Gracia, Madre de Misericordia. En la vida y en la muerteampáranos Gran Señora, no te olvides de nosotros en aquella última hora, VirgenGloriosa y Bendita.
¡Oh, mi Jesús! Perdónanos; líbranos del fuego del Infierno. Alivia a las Almas delPurgatorio, especialmente a las más abandonadas.
2.- La Visitación (2da decena).
Te ofrecemos, Señor Jesús, esta segunda decena en honor de la Visitación de tuSantísima Madre a Santa Isabel y de la santificación de San Juan Bautista. Y tepedimos, por este misterio y por intercesión de tu Santísima Madre, una perfectacaridad para con nuestro prójimo. Amén.
Padrenuestro, 10 Avemaría y Gloria.
Gracias del misterio de la Visitación, desciende a nuestras almas y hacedlasverdaderamente caritativas. R/ Amén.
María Madre de Gracia, Madre de Misericordia. En la vida y en la muerteampáranos Gran Señora, no te olvides de nosotros en aquella última hora, VirgenGloriosa y Bendita.
¡Oh, mi Jesús! Perdónanos; líbranos del fuego del Infierno. Alivia a las Almas delPurgatorio, especialmente a las más abandonadas.
3.- El Nacimiento de Jesús (3ra decena).
Te ofrecemos, Señor Jesús, esta tercera decena en honor de tu Nacimiento en elpesebre de Belén. Y te pedimos, por este misterio y por intercesión de tu SantísimaMadre, el desapego de los bienes terrenales, el amor a la pobreza y a los pobres. R/Amén.
Padrenuestro, 10 Avemaría y Gloria.
Gracias del misterio del Nacimiento de Jesús, desciende a nuestras almas yhacedlas pobres de espítiritu. R/ Amén.
María Madre de Gracia, Madre de Misericordia. En la vida y en la muerteampáranos Gran Señora, no te olvides de nosotros en aquella última hora, VirgenGloriosa y Bendita.
¡Oh, mi Jesús! Perdónanos; líbranos del fuego del Infierno. Alivia a las Almas delPurgatorio, especialmente a las más abandonadas.
4.- La Presentación en el Templo (4ta decena).
Te ofrecemos, Señor Jesús, esta cuarta decena en honor de tu Presentación en eltemplo y la Purificación de María Santísima. Y te pedimos, por este misterio y porintercesión de tu Santísima Madre, el don de la sabiduría y la pureza de corazón. R/Amén.
Padrenuestro, 10 Avemaría y Gloria.
Gracias del misterio de la Presentación de Jesús, desciende a nuestras almas yhacedlas verdaderamente sabias y puras.R/ Amén.
María Madre de Gracia, Madre de Misericordia. En la vida y en la muerteampáranos Gran Señora, no te olvides de nosotros en aquella última hora, VirgenGloriosa y Bendita.
¡Oh, mi Jesús! Perdónanos; líbranos del fuego del Infierno. Alivia a las Almas delPurgatorio, especialmente a las más abandonadas.
5.- El Hallazgo del niño Jesús (5ta decena).
Te ofrecemos Señor Jesús, esta quinta decena en honor de haberte encontradoMaría Santísima en medio de los doctores. Y te pedimos, por este misterio y porintercesión de tu Santísima Madre, nuestra conversión, la de los herejes e idólatras.R/ Amén.
Padrenuestro, 10 Avemaría y Gloria
Gracias del misterio del Hallazgo de Jesús, desciende a nuestras almas yconvertidlas.R/ Amén.
María Madre de Gracia, Madre de Misericordia. En la vida y en la muerteampáranos Gran Señora, no te olvides de nosotros en aquella última hora, VirgenGloriosa y Bendita.
¡Oh, mi Jesús! Perdónanos; líbranos del fuego del Infierno. Alivia a las Almas delPurgatorio, especialmente a las más abandonadas.
Misterios Dolorosos (martes y viernes).
1.- La Agonía de Jesús en el Huerto de los Olivos (6ta decena).
Te ofrecemos, Señor Jesús, esta sexta decena en honor de tu Agonía mortal en elHuerto de los Olivos. Y te pedimos, por este misterio y por intercesión de tuSantísima Madre, la contrición de nuestros pecados y conformidad a vuestra santavoluntad. R/ Amén.
Padrenuestro, 10 Avemarías y Gloria.
Gracias del misterio de la Agonía de Jesús, desciende a nuestras almas y hacedlasverdaderamente contritas y conforme a la voluntad de Dios. R/ Amén
María Madre de Gracia, Madre de Misericordia. En la vida y en la muerteampáranos Gran Señora, no te olvides de nosotros en aquella última hora, VirgenGloriosa y Bendita.
¡Oh, mi Jesús! Perdónanos;
líbranos del fuego del Infierno. Alivia a las Almas delPurgatorio, especialmente a las más abandonadas.
2.- La Flagelación de nuestro Señor Jesucristo (7a decena).
Te ofrecemos, Señor Jesús, esta séptima decena en honor de tu flagelaciónsangrienta. Y te pedimos, por este misterio y por intercesión de tu Santísima Madre,la perfecta mortificación de nuestros sentidos. R/ Amén.
Padrenuestro, 10 Avemarías y Gloria.
Gracias del misterio de la Flagelación, desciende a nuestras almas y hacedlasverdaderamente mortificadas. R/ Amén
María Madre de Gracia, Madre de Misericordia. En la vida y en la muerteampáranos Gran Señora, no te olvides de nosotros en aquella última hora, VirgenGloriosa y Bendita.
¡Oh, mi Jesús! Perdónanos; líbranos del fuego del Infierno. Alivia a las Almas delPurgatorio, especialmente a las más abandonadas.
3.- La Coronación de espinas (8a decena).
Te ofrecemos Señor Jesús, esta octava decena en honor de tu dolorosa Coronaciónde espinas. Y te pedimos, por este misterio y por intercesión de tu Santísima Madre,el desprecio del mundo. R/ Amén.
Padrenuestro, 10 Avemaría y Gloria.
Gracias del misterio de la Coronación de espinas, desciende a nuestras almas yhacedlas verdaderamente opuestas al mundo. R/ Amén.
María Madre de Gracia, Madre de Misericordia. En la vida y en la muerteampáranos Gran Señora, no te olvides de nosotros en aquella última hora, VirgenGloriosa y Bendita.
¡Oh, mi Jesús! Perdónanos; líbranos del fuego del Infierno. Alivia a las Almas delPurgatorio, especialmente a las más abandonadas.
4.- Nuestro Señor con la Cruz a cuestas (9a decena).
Te ofrecemos Señor Jesús esta novena decena en honor de tu Cruz a cuestas caminoal Calvario. Y te pedimos, por intercesión de tu Santísima Madre, paciencia parallevar nuestra cruz detrás de vos todos los días de nuestra vida. Amén.
Padrenuestro, 10 Avemarías y Gloria.
Gracias del misterio de la Cruz a cuestas de Jesús, desciende a nuestras almas yhacedlas verdaderamente pacientes. R/ Amén
María Madre de Gracia, Madre de Misericordia. En la vida y en la muerteampáranos Gran Señora, no te olvides de nosotros en aquella última hora, VirgenGloriosa y Bendita.
¡Oh, mi Jesús! Perdónanos; líbranos del fuego del Infierno. Alivia a las Almas delPurgatorio, especialmente a las más abandonadas.
5.- La Crucifixión y Muerte de Nuestro Señor Jesúcristo (10a decena).
Te ofrecemos Señor Jesús, esta décima decena en honor de tu Crucifixión y Muerteignominiosa en el Calvario. Y te pedimos, por este misterio y por intercesión de tuSantísima Madre, gran horror al pecado, amor a la Cruz y buena muerte paranosotros y para cuantos están ahora en la agonía. R/ Amén.
Padrenuestro, 10 Avemarías y Gloria.
Gracias del misterio de la Crucifixión y Muerte de Jesús, desciende a nuestrasalmas y hacedlas verdaderamente santas. R/ Amén.
María Madre de Gracia, Madre de Misericordia. En la vida y en la muerteampáranos Gran Señora, no te olvides de nosotros en aquella última hora, VirgenGloriosa y Bendita.
¡Oh, mi Jesús! Perdónanos; líbranos del fuego del Infierno. Alivia a las Almas delPurgatorio, especialmente a las más abandonadas.
Misterios Gloriosos (miércoles, sábado y domingo).
1.- La Resurrección de Nuestro Señor (11a decena).
Te ofrecemos, Señor Jesús, esta undécima decena en honor de tu ResurreciónGloriosa. Y te pedimos, por este misterio y por intercesión de tu Santísima Madre,una fe viva. R/ Amén.
Padrenuestro, 10 Avemaría y Gloria.
Gracias del misterio de la Resurrección, desciende a nuestras almas y hacedlasverdaderamente fieles. R/ Amén.
María Madre de Gracia, Madre de Misericordia. En la vida y en la muerteampáranos Gran Señora, no te olvides de nosotros en aquella última hora, VirgenGloriosa y Bendita.
¡Oh, mi Jesús! Perdónanos; líbranos del fuego del Infierno. Alivia a las Almas delPurgatorio, especialmente a las más abandonadas.
2.- La Ascención de Nuestro Señor. (12va decena).
Te ofrecemos, Señor Jesús, esta decimosegunda decena en honor de tu GloriosaAscensión. Y te pedimos, por este misterio y por la intercesión de tu SantísimaMadre, el deseo ardiente de llegar al cielo, nuestra Patria querida. R/ Amén.
Padrenuestro, 10 Avemaría y Gloria.
Gracias del misterio de la Ascensión, desciende a nuestras almas y hacedlasverdaderamente celestes. R/ Amén.
María Madre de Gracia, Madre de Misericordia. En la vida y en la muerteampáranos Gran Señora, no te olvides de nosotros en aquella última hora, VirgenGloriosa y Bendita.
¡Oh, mi Jesús! Perdónanos; líbranos del fuego del Infierno. Alivia a las Almas delPurgatorio, especialmente a las más abandonadas.
3.- La Venida del Espíritu Santo (13a decena).
Te ofrecemos, Espíritu Santo esta decimotercera decena en honor del misterio dePentecostés. Y te pedimos, por este misterio y por intercesión de María Santísima,vuestra fiel esposa, la divina sabiduría para conocer, gustar y practicar la verdad yhacer partícipe de ella a todo el género humano. Amén.
Padrenuestro, 10 Avemaría y Gloria.
Gracias del misterio de Pentecostés, desciende a nuestras almas y hacedlasverdaderamente sabias según Dios. R/ Amén.
María Madre de Gracia, Madre de Misericordia. En la vida y en la muerteampáranos Gran Señora, no te olvides de nosotros en aquella última hora, VirgenGloriosa y Bendita.
¡Oh, mi Jesús! Perdónanos; líbranos del fuego del Infierno. Alivia a las Almas delPurgatorio, especialmente a las más abandonadas.
4.- La Asunción de María Santísima (14a decena).
Te ofrecemos, Señor Jesús, esta décimocuarta decena en honor de la InmaculadaConcepción y de la Asunción de tu Santísima Madre en cuerpo y alma al cielo. Y tepedimos, por este misterio y por intercesión de Ella, para un buen vivir y morir. R/Amén.
Padrenuestro, 10 Avemaría y Gloria.
Gracias del misterio de la Inmaculada Concepción y de la Asunción de MaríaSantísima, desciende a nuestras almas y hacedlas verdaderamene devotas de María.R/ Amén.
María Madre de Gracia, Madre de Misericordia. En la vida y en la muerteampáranos Gran Señora, no te olvides de nosotros en aquella última hora, VirgenGloriosa y Bendita.
¡Oh, mi Jesús! Perdónanos; líbranos del fuego del Infierno. Alivia a las Almas delPurgatorio, especialmente a las más abandonadas.
5.- La Coronación de María Santísima (15a decena).
Te ofrecemos, Señor Jesús, esta decimoquinta decena en honor de la Coronación detu Santísima Madre en el Cielo. Y te pedimos, por este misterio y por intercesión deElla, el progreso y la perseverancia en la virtud hasta la muerte y la corona eternaque nos está preparada. Y, os pedimos la misma gracia para con todos nuestrosbienhechores. R/ Amén.
Padrenuestro, 10 Avemaría y Gloria.
Os pedimos, oh buen Jesús, por los quince misterios de vuestra vida, pasión, muertey gloria y los méritos de vuestra santísima Madre, que convirtáis a los pecadores,auxiliéis a los agonizantes, libertéis a las almas del Purgatorio y nos deis a todosvuestra gracia para bien vivir y morir y vuestra gloria para veros cara a cara yamaros durante la eternidad. Amén.
María Madre de Gracia, Madre de Misericordia. En la vida y en la muerteampáranos Gran Señora, no te olvides de nosotros en aquella última hora, VirgenGloriosa y Bendita.
¡Oh, mi Jesús! Perdónanos; líbranos del fuego del Infierno. Alivia a las Almas delPurgatorio, especialmente a las más abandonadas.
Salve
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra,Dios te salve.A tí clamamos los desterrados hijos de Eva. A tí suspiramos, gimiendo y llorando,en este valle de lágrimas.¡Ea, pues, Señora Abogada nuestra!Vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos.Y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto Bendito de tu vientre.
¡Oh, clemente! ¡Oh, piadosa!¡Oh, dulce, siempre Virgen María!
V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas y gracias de nuestro SeñorJesucristo. Amén.
Dios te salve, María Santísima, Hija de Dios Padre, Virgen Purísima antes delparto, en tus manos encomendamos nuestra fe para que la ilumines. Llena eres degracia, el Señor es contigo, bendita Tu eres
entre todas las mujeres y bendito es elfruto de tu Vientre Jesús. Santa María madre de Dios, ruega por nosotros pecadores,ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Dios te salve, María Santísima, Madre de Dios Hijo, Virgen Purísima en el parto,en tus manos encomendamos nuestra esperanza para que la alientes. Llena eres degracia, el Señor es contigo, bendita Tu eres entre todas las mujeres y bendito es elfruto de tu Vientre Jesús. Santa María madre de Dios, ruega por nosotros pecadores,ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Dios te salve, María Santísima, esposa de Dios Espíritu Santo, Virgen Purísimadespués del parto, en tus manos encomendamos nuestra caridad, para que lainflames. Llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita Tu eres entre todas lasmujeres y bendito es el fruto de tu Vientre Jesús. Santa María madre de Dios, ruegapor nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Dios te salve, María Santísima, Templo y Sagrario de la Santísima Trinidad,Virgen concebida sin la culpa del pecado original.
Gloria al Padre, Gloria al Hijo, y Gloria al Espíritu Santo.Como era en un principio, ahora y siempre, por todos los siglos de los siglos.Amén.
!Oh! Soberano Santuario, Sagrario del Verbo Eterno.Libra, Virgen del infierno a los que rezamos tu Santo Rosario.Emperatriz Poderosa, de los mortales consuelo.Ábrenos, Virgen el cielo con una muerte dichosa. Y danos pureza de alma; Tú queeres tan poderosa.
Letanías Lauretanas
Kýrie, eléison. Kýrie, eléison.Christe, eléison. Christe, eléisonKýrie, eléison. Kýrie, eléison.Christe, áudi nos. Christe, áudi nos.Christe, exáudi nos. Christe, exáudi nos.
Pater de cælis Deus, miserére nobis.Fili, Redémptor mundi, Deus, miserére nobis.Spíritus Sancte Deus, miserére nobis.Sancta Trínitas, unus Deus, miserére nobis.
Sancta María, ora pro nobisSancta Dei Génitrix, ora pro nobisSancta Virgo vírginum, ora pro nobis.Mater Christi, ora pro nobis.Mater divínæ grátiæ, ora pro nobis.Mater puríssima, ora pro nobis.Mater castíssima, ora pro nobis.Mater invioláta, ora pro nobis.Mater intemeráta, ora pro nobis.Mater immaculáta, ora pro nobis.Mater amábilis, ora pro nobis.Mater admirábilis, ora pro nobis.Mater boni consílii, ora pro nobis.Mater Creatóris, ora pro nobis.Mater Salvatóris, ora pro nobis.Virgo prudentíssima, ora pro nobis.Virgo veneránda, ora pro nobis.Virgo predicánda, ora pro nobis.Virgo potens, ora pro nobis.Virgo clemens, ora pro nobis.Virgo fidélis, ora pro nobis.Speculum justítiæ, ora pro nobis.Sedes Sapiéntiæ, ora pro nobis.Causa nostræ laetítiæ, ora pro nobis.Vas spirituále, ora pro nobis.Vas honorábile, ora pro nobis.Vas insígne devotiónis, ora pro nobis.Rosa mýstica, ora pro nobis.Turris Davídica, ora pro nobis.Turris ebúrnea, ora pro nobis.Domus áurea, ora pro nobis.Fœderis arca, ora pro nobis.Jánua cæli, ora pro nobis.Stella matutína, ora pro nobis.Salus infirmórum, ora pro nobis.Refúgium peccatórum, ora pro nobis.Consolátrix afflictórum, ora pro nobis.Auxílium Christianórum, ora pro nobis.Regína Angelórum, ora pro nobis.Regína Patriarchárum, ora pro nobis.Regína Prophetárum, ora pro nobis.Regína Apostolórum, ora pro nobis.
Regína Mártyrum, ora pro nobis.Regína Confessórum, ora pro nobis.Regína Vírginum, ora pro nobis.Regína Sanctórum ómnium, ora pro nobis.Regína sine labe origináli concépta, ora pro nobis.Regína in cælum assúmpta, ora pro nobis.Regína sacratíssimi Rosárii, ora pro nobis.Regína Pacis, ora pro nobis.
Agnus Dei, qui tollis peccata mundi, parce nobis, Domine.
Agnus Dei, qui tollis peccata mundi, exaudi nos, Domine.
Agnus Dei, qui tollis peccata mundi, miserere nobis.
Ora pro nobis, sancta Dei Genitrix, ut digni efficiamur promissionibus Christi.
Concede nos famulos tuos, quaesumus, Domine Deus, perpetua mentis et corporissanitate gaudere: et, gloriosa beatae Mariae semper Virginis intercessione, apraesenti liberari tristitia, et aeterna perfrui laetitia. Per Christum Dominumnostrum. Amen.
Oración a San José, Esposo de María Santísima.
A Vos, bienaventurado San José, acudimos en nuestra tribulación, y después deimplorar el auxilio de vuestra Santísima Esposa, solicitamos tambiénconfiadamente vuestro patrocinio. Por aquella caridad que con la InmaculadaVirgen María, Madre de Dios, os tuvo unido y por el paterno amor con queabrazasteis al Niño Jesús, humildemente os suplicamos que volváis benigno losojos a la herencia que, con su sangre, adquirió Jesucristo, y con vuestro poder yauxilio socorráis nuestras necesidades.
Proteged, oh providentísimo Custodio de la Divina Familia, la escogidadescendencia de Jesucristo; apartad de nosotros toda mancha de error y decorrupción; asistidnos propicio desde el cielo, fortísimo libertador nuestro, en estalucha con el poder de las tinieblas; y como en otro tiempo librasteis al Niño Jesúsde inminente peligro de la vida, así ahora defended la Iglesia santa de Dios de lasasechanzas de sus enemigos y de toda adversidad, y a cada uno de nosotrosprotegednos con perpetuo patrocinio para que a ejemplo vuestro y sostenidos porvuestro auxilio, podamos santamente vivir, piadosamente morir, y alcanzar en loscielos la eterna bienaventuranza. Amén.
(+) En el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Salmo 68.Levántese Dios y sean dispersados sus enemigos y huyan de su presencia los que leodian.Como se disipa el humo se disipen ellos, como, se derrite la cera ante el fuego, asíperecerán los impíos ante Dios.
Salmo 35.Señor, pelea contra los que me atacan; combate a los que luchan contra mí.Sufran una derrota y queden avergonzados los que me persiguen a muerte.Vuelvan la espalda llenos de oprobio los que maquinan mi perdición.Sean como polvo frente al viento cuando el Ángel del Señor los desbarate.Sea su camino oscuro y resbaladizo, cuando el Ángel del Señor los persiga.Porque sin motivo me tendieron redes de muerte, sin razón me abrieron trampasmortales.Que les sorprenda un desastre imprevisto, que los enrede la red que para míescondieron; que caigan en la misma trampa que me abrieron. Mi alma se alegracon el Señor y gozará de su salvación.
Gloria al Padre, Gloria al Hijo, y Gloria al Espíritu Santo.Como era en un principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
Oración a San Miguel Arcángel.
Gloriosísimo príncipe de la milicia celestial, San Miguel Arcángel, defiéndenos enla lucha que mantenemos combatiendo “contra los principados y potestades, contralos caudillos de este mundo tenebroso, contra los espíritus malignos esparcidos porlos aires” (Ef. 6, 12). Ven en auxilio de los hombres que Dios creó incorruptibles asu imagen y semejanza (Sap. 2, 23), y a tan “alto precio rescatados” (I Cor. 6, 20)de la tiranía del demonio. Con las huestes de los santos ángeles pelea hoy loscombates del Señor, como antaño luchaste contra Lucifer, caudillo de la soberbia ycontra sus ángeles apóstatas. Ellos no pudieron vencer, y perdieron su lugar en elCielo. “Fue precipitado el gran dragón, la antigua serpiente el denominado diablo ySatanás, el seductor del universo: fue precipitado a la tierra y con él fueronarrojados sus ángeles” (Apoc. 12,.8-9).
He aquí que el antiguo enemigo y homicida se ha erguido con vehemencia.Disfrazado de “ángel de luz” (II Cor.11,14) con la escolta de todos los espíritusmalignos rodea e invade la tierra entera, y se instala en todo lugar, con el designiode borrar allí el nombre de Dios y de su Cristo, de arrebatar las almas destinadas ala corona de la gloria eterna, de destruirlas y perderlas para siempre. Como el másinmundo torrente, el maligno dragón derramó sobre los hombres de mentedepravada y corrompido corazón, el veneno de su maldad: el espíritu de la mentira,
de la impiedad y de la blasfemia; el letal soplo de la lujuria, de todos los vicios einiquidades.
Los más astutos enemigos han llenado de amargura a la Iglesia, esposa del CorderoInmaculado, le han dado a beber ajenjo, han puesto sus manos impías sobre todo loque para Ella es más querido. Donde fueron establecidas la Sede de San Pedro y laCátedra de la Verdad como luz para las
naciones, ellos han erigido el trono de laabominación de la impiedad, de suerte que, golpeado el Pastor, pueda dispersarse elrebaño. Oh príncipe invencible, ayuda al pueblo de Dios contra la perversidad delos espíritus que le atacan y dale la victoria.
La Iglesia te venera como su guardián y patrono, se gloría que eres su defensorcontra los poderes nocivos terrenales e infernales; Dios te confió las almas de losredimidos para colocarlos en el estado de la suprema felicidad. Ruega al Dios de lapaz que aplaste al demonio bajo nuestros pies, para que ya no pueda retenercautivos a los hombres y dañar a tu Iglesia. Ofrece nuestras oraciones al Altísimo,para que cuanto antes desciendan sobre nosotros las misericordias del Señor (Salmo78, 8), y sujeta al dragón, la antigua serpiente, que es el diablo y Satanás, y, una vezencadenado, precipítalo en el abismo, para que nunca jamás pueda seducir a lasnaciones (Apoc. 20).Después de esto, confiados en tu protección y patrocinio, con la sagrada autoridadde la Santa Madre Iglesia, nos disponemos a rechazar la peste de los fraudesdiabólicos, confiados y seguros en el Nombre de Jesucristo, nuestro Dios y Señor.
V. He aquí la Cruz del Señor, huid potencias enemigas.R. Ha vencido el León de Judá, la raiz de David.V. Señor, que tus misericordia, venga sobre nosotros.R. Como lo esperamos de Tí.V. Señor, escucha nuestra oraciónR. Y llegue a Tí nuestro clamor.
Dios y Padre de Nuestro Señor Jesucristo, invocamos tu santo Nombre ysuplicantes imploramos tu clemencia, para que, por la intercesión de la Inmaculadasiempre Virgen María Madre de Dios, del Arcángel San Miguel, de San JoséEsposo de la Santísima Virgen, de los santos Apóstoles Pedro y Pablo y de todoslos Santos, te dignes prestarnos tu auxilio contra Satanás y todos los demás espíritusinmundos que vagan por el mundo para dañar al género humano y para la perdiciónde las almas. Amén.
(+) En el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
AVE MARÍA PURÍSIMA SIN PECADO CONCEBIDA, MARÍA SANTÍSIMA.

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