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TEORIA-DE-LA-PERSONALIDAD-DE-ROGERS-Y-MASLOW-1

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TEORIA DEL DESARROLLO DE LA 
PERSONALIDAD Y DE LA DINAMICA 
DE LA CONDUCTA DE ROGERS Y 
LAS CONTRIBUCIONES DE MASLOW 
A lo largo de la historia de la psicología, son muchos los psicólogos que han 
formulado teorías de la personalidad. Abraham Maslow, junto a Carl Rogers 
son los máximos exponentes de lo que se conoce como la tercera fuerza de 
la psicología, el humanismo, que es, sin duda, una de las corrientes de 
pensamiento más importantes de la psicología. 
 
Esta corriente surgió en contraposición con el Psicoanálisis freudiano que veía 
a la persona desde sus conductas problemáticas y el Conductismo que 
visualizaba a la persona como seres pasivos, es decir, que no tenían demasiadas 
opciones de influir en el entorno. 
 
A diferencia de aquellas escuelas, el humanismo ve a la persona desde una 
visión holística y positiva, donde el centro de atención es la experiencia 
subjetiva del sujeto. Las personas son seres con un rol activo que tienen la 
capacidad de desarrollarse y dar forma a sus mundo interno y externo. 
 
Su instinto básico y su dignidad residen en la confianza que se tienen en sí 
mismos, porque el ser humano es visto como un individuo dueño de su propia 
realización. 
 
 
 
 
Maslow estaba más preocupado en aprender sobre qué hace a 
la gente más feliz y lo que se puede hacer para mejorar 
el desarrollo personal y la autorrealización. 
 
Como humanista, su idea era que las personas tienen un 
deseo innato para autorrealizarse, para ser lo que quieran ser, 
y que cuentan con la capacidad para perseguir sus objetivos 
de manera autónoma si se encuentran en un ambiente 
propicio. 
 
Para aspirar a las metas de autorrealización, antes han de 
cubrirse las necesidades anteriores como la alimentación, la 
seguridad, etc. Por ejemplo, solo nos preocupamos de temas 
relacionados con la autorrealización si estamos seguros que 
tenemos un trabajo estable, comida asegurada y unas 
amistades que nos aceptan. 
 
Tanto las teorías de Rogers como las de Maslow se centran en 
las elecciones individuales, y ninguna de las dos sostiene que 
la biología es determinista. 
 
Ambos enfatizaron el libre albedrío y la auto-
determinación que tiene cada individuo para convertirse en la 
mejor persona que puedan llegar a ser. 
 
Junto a Abraham Maslow, Rogers se centró en el potencial de 
crecimiento de individuos sanos y contribuyó enormemente a la 
comprensión del self (el “sí mismo” , el “Yo”). 
 
Abraham Maslow - Mini Biografía 
Es uno de los psicólogos mas importantes del siglo XX. Su teoría, conocida 
como la “Pirámide de las jerarquías de las necesidades humanas”, surge de la 
idea de que las acciones de los seres humanos nacen de la motivación dirigida 
hacia el objetivo de cubrir ciertas necesidades. 
 
Antes de interesarse por la psicología, primero estudió derecho en la City 
College de Nueva York (CCNY). Tras casarse con Berta Goodman, su prima 
mayor, se mudó Wisconsin para asistir a la universidad de esa ciudad. Fue aquí 
donde comenzó a estudiar psicología. 
 
Trabajó con Harry Harlow, famoso por sus experimentos con crías de mono y 
el comportamiento del apego. Tras graduarse y doctorarse en esta disciplina, 
volvió a Nueva York para trabajar con E.L. Thorndike en la Universidad de 
Columbia, donde empezó a interesarse en la investigación de la sexualidad 
humana. 
 
Comenzó a dar clases en el Brooklyn College y entró en contacto con 
muchos psicólogos europeos que llegaban a Estados Unidos, por 
ejemplo, Adler y Fromm. 
 
Maslow añade a la teoría de Rogers su concepto de las necesidades. Su teoría 
gira en torno a dos aspectos fundamentales: nuestras necesidades y 
nuestras experiencias. En otras palabras, lo que nos motiva y lo que 
buscamos a lo largo de la vida y lo que nos va ocurriendo en este camino, lo 
que vamos viviendo. 
Es aquí donde se forma nuestra personalidad. De hecho, Maslow es 
considerado uno de los grandes teóricos de la motivación. 
 
La teoría de la personalidad de Maslow tiene dos niveles. Uno biológico, las 
necesidades que tenemos todos y otro más personal, que son aquellas 
necesidades que tienen que son fruto de nuestros deseos y las experiencias 
que vamos viviendo. 
 
Sin duda, Maslow se asocia al concepto de autorrealización, porque en 
su teoría habla de las necesidades que tenemos las personas de 
desarrollarnos, de buscar nuestro máximo potencial. Y es que, según éste, las 
personas tienen un deseo innato para autorrealizarse, para ser lo que quieran 
ser, y tienen la capacidad para perseguir sus objetivos de manera autónoma y 
libre. 
 
Según Maslow, el modo en el que un individuo enfoque su 
autorrealización se corresponderá al tipo de personalidad que 
manifieste en su día a día. 
 
Eso implica que para Maslow la personalidad está relacionada 
con los aspectos motivacionales que tienen que ver con los 
objetivos y las situaciones que vive cada ser humano. 
 
Las implicaciones de esto son claras: para estudiar la 
personalidad hay que conocer también el contexto en el que 
habitan las personas y el modo en el que este responde a las 
necesidades motivacionales de los individuos. 
 
 
Maslow piensa que las personas que logran satisfacer sus necesidades de 
autorrealización son personas autorrealizadas y afirma que menos del 1% de la 
población pertenecen a esta clase de individuos. 
 
Características de las personas autorrealizadas: 
 Muestran un nivel alto de aceptación de sí mismos 
 Perciben la realidad de manera más clara y objetiva 
 Son más espontáneas 
 Piensan que las causas de los problemas son externas 
 Disfrutan de la soledad 
 Tienen una mentalidad curiosa y creativa 
 Disfrutan de experiencias cumbre 
 Generan ideas genuinas 
 Tienen un gran sentido del humor 
 Poseen un gran espíritu crítico y se rigen por valores éticos 
 Son respetuosas y humildes 
 Son tolerantes, no tienen prejuicios y disfrutan de la presencia de los demás 
 
La pirámide de Maslow forma parte de una teoría psicológica que inquiere acerca 
de la motivación y las necesidades del ser humano: aquello que nos lleva a actuar tal y 
como lo hacemos. Según Maslow, nuestras acciones nacen de la motivación dirigida 
hacia el objetivo de cubrir ciertas necesidades, las cuales pueden ser ordenadas según 
la importancia que tienen para nuestro bienestar. 
 
Es decir, que Maslow proponía una teoría según la cual existe una jerarquía de las 
necesidades humanas, y defendió que conforme se satisfacen las necesidades más 
básicas, los seres humanos desarrollamos necesidades y deseos más elevados. A partir 
de esta jerarquización se establece lo que se conoce como Pirámide de Maslow. 
 
Las necesidades han de ir cubriéndose para poder aspirar al nivel superior. Por 
ejemplo, si no tenemos las necesidades fisiológicas cubiertas no podemos aspirar a las 
necesidades de afiliación. En el nivel superior se encuentran las necesidades de 
autorrealización. 
 
Es esta jerarquía la que según Maslow marcaba el modo en el que la personalidad se 
adapta a las circunstancias, dependiendo de cada situación vivida. 
 
Se trata, en definitiva, de una concepción de la personalidad que abarca aspectos 
psicológicos muy extensos y que va más allá del enfoque psicométrico que dominaba 
en su época. 
 
En la pirámide de Maslow, se habla acerca de las necesidades 
instintivas y hace una distinción entre: 
 
 necesidades “deficitarias” (fisiológicas, de seguridad, de afiliación, 
de reconocimiento) que se refieren a una carencia y de 
 “desarrollo del ser” (autorrealización) que hacen referencia al 
quehacer del individuo. 
 
Satisfacer las necesidades deficitarias es importante para evitar 
consecuencias o sentimientos displacenteros. 
 
Las necesidades del “desarrollo del ser”, por su parte, son 
importantes para el crecimiento personal, y no tienen que ver con el 
déficit de algo, sino con el deseo de crecer como persona. 
 
Así pues, la pirámidede Maslow tiene 5 niveles de necesidades: 
 
 
Pirámide de Maslow: la 
jerarquía de las necesidades 
humanas 
 
Carl Rogers, en su teoría de la personalidad, pone énfasis en la libertad de los 
individuos a la hora de tomar el rumbo de sus vidas. 
 
Dice que la personalidad de las personas puede analizarse según como se 
acerca o se aleja de lo que considera un individuo altamente funcional. 
 
Rogers afirmaba que todas las personas podían conseguir sus objetivos y 
deseos en la vida y cuando lo hacían, la auto-actualización había tenido lugar. 
 
A estas personas que son capaces de auto-actualizarse las llamaba personas 
plenamente funcionales, es decir, que tienen contacto con el aquí y ahora, 
con sus experiencias subjetivas y sus sentimientos, están en continuo proceso 
de crecimiento y cambio y prestan atención al proceso de valoración 
orgánica. 
 
Rogers identificó cinco características de la persona plenamente 
funcional: 
 
1- Apertura a la experiencia 
Aceptan tanto las emociones positivas como las negativas. Las 
emociones negativas no son negadas, sino examinadas (en lugar de 
recurrir a mecanismos de defensa del yo). Si una persona no puede 
abrirse a sus propios sentimientos, no se puede abrir a la actualización 
del yo. 
 
2- Vivencia existencial 
Estar en contacto con las diferentes experiencias tal y como ocurren 
en la vida, evitando los prejuzgamientos y las preconcepciones. Incluye 
ser capaz de vivir y apreciar de forma plena el presente, no estar 
siempre mirando al pasado o al futuro. Esto no significa que no 
debamos aprender de lo que nos ocurrió en el pasado o que no 
debamos planificar cosas para el futuro. Simplemente, debemos 
reconocer que el presente es lo que tenemos. 
 
 
 
3- Confianza en nuestro organismo 
Hay que prestar atención y confiar en los sentimientos, instintos y 
reacciones viscerales. Debemos confiar en nosotros mismos y hacer 
aquello que creemos que es correcto y que surge de forma natural. 
Rogers se refiere con esto a la confianza que debemos tener en el 
propio yo, indispensable para estar en contacto con la auto-
actualización. 
 
4- Creatividad 
Incluye la habilidad para ajustarse y cambiar buscando nuevas experiencias. 
 
5- Libertad experiencial 
Las personas plenamente funcionales están satisfechas con sus vidas, ya que 
las experimentan con un verdadero sentido de libertad. 
Rogers afirma que la persona que funciona plenamente reconoce el libre 
albedrío en sus acciones y asume las responsabilidades de las oportunidades 
que se le brindan. 
 
 
 
La teoría humanista del desarrollo de la personalidad de Carl 
Rogers enfatiza la importancia de la tendencia hacia la autorrealización 
en la formación del auto concepto. 
 
Rogers identificó el auto-concepto como el marco sobre el que la 
personalidad se desarrolla. 
 
Rogers rechazó la naturaleza determinista del psicoanálisis y el 
conductismo y afirmó que nos comportamos como lo hacemos debido 
al modo en que percibimos nuestra situación: “Ya que nadie más sabe 
cómo percibimos, nosotros somos los más expertos en nosotros 
mismos”. 
 
Rogers creía que las personas son buenas y creativas de forma 
inherente, y que se vuelven destructivas solo cuando un auto-concepto 
pobre (la imagen que tenemos de nosotros mismos) o las limitaciones 
exteriores invalidan el proceso de alcanzar el potencial. 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
El término auto concepto hace referencia a la descripción que una persona 
realiza de sí misma a través del uso de adjetivos y reflexiones que remiten a 
sus capacidades, sus virtudes, su talento, sus habilidades, los rasgos del modo 
de ser, las cualidades propias... es decir, todos aquellos matices que una 
persona identifica como propios cuando se describe a sí misma. El auto 
concepto se expresa a través del lenguaje, es un análisis descriptivo 
que una persona puede compartir con otra. 
 
Desde el punto de vista afectivo y emocional, la autoestima hace referencia 
al sentimiento de aprecio que un ser humano tiene hacia sí mismo. Es decir, 
remite a cómo te sientes contigo mismo. 
 
 
Tanto el auto concepto como la autoestima están 
vinculados con el tipo de relación que una persona 
tiene consigo misma, sin embargo, el auto concepto tiene 
un componente más cognitivo, mientras que la autoestima es 
la visión subjetiva, emocional. 
 
El auto concepto es la imagen que tenemos de 
nosotros mismos, la autoestima es la valoración 
subjetiva de dicha imagen. Según el auto concepto que 
tengamos de nosotros mismos, nuestra autoestima será mas 
alta o más baja. 
 
 
https://www.youtube.com/watch?v=2A5WhsRjoCQ 
https://youtu.be/2A5WhsRjoCQ 
 
 
https://www.youtube.com/watch?v=2A5WhsRjoCQ
https://www.youtube.com/watch?v=2A5WhsRjoCQ
https://youtu.be/2A5WhsRjoCQ
https://youtu.be/2A5WhsRjoCQ
https://youtu.be/2A5WhsRjoCQ
 
De acuerdo a Carl Rogers (1959), las personas tienen el propósito de buscar 
congruencia (equilibrio) en tres áreas de sus vidas: la auto estima, la autoimagen o 
imagen de si mismo y el Yo ideal. 
 
Ellas quieren sentir, experimentar y comportarse de formas que son consistentes con 
la autoimagen. Cuanto más cercana están la autoimagen y el yo ideal, más 
consistentes y congruentes son las personas y más valor creen que tienen. 
 
Este equilibrio se consigue con la auto-actualización, que es inherente a todo ser 
vivo: “el organismo tiene una tendencia y un esfuerzo básicos para actualizarse, 
mantenerse y enriquecer las experiencias del propio organismo” (Rogers, 1951, p. 
487). 
 
La auto-actualización es imposible si estas tres imágenes, especialmente la autoimagen 
y el Yo ideal, no se solapan. 
 
A esto se le llama una visión incongruente de uno mismo y, en este caso, el rol del 
terapeuta sería transformar esta visión en una más congruente, ajustando la 
percepción que la persona tiene de la imagen de sí mismo y su autoestima, así como 
construyendo un Yo ideal más realista para que pueda conseguirse más fácilmente. 
 
Rogers acuñó el término “tendencia a la 
actualización”, que se refiere al instinto 
básico que tienen las personas a llegar a su 
capacidad máxima. 
A través del enfoque centrado en la persona 
y de investigaciones científicas, Rogers 
formó su teoría del desarrollo de la 
personalidad. 
 
“Creo que la buena vida no es un estado fijo. No 
es, desde mi punto de vista, un estado de virtud 
o satisfacción, nirvana o felicidad. No es una 
condición en la que el individuo esté ajustado o 
actualizado. 
La buena vida es un proceso, no un estado. 
Es una dirección, no un destino. 
La dirección es aquella que ha sido seleccionada 
por todo el organismo, aquella en la que hay 
libertad psicológica para moverse en cualquier 
dirección” Rogers, 1961 
 
TEORIA DEL DESARROLLO DE LA 
PERSONALIDAD - Carl Rogers 
A. CARACTERISTICAS DEL NIÑO 
 
1. Percibe su experiencia como si fuera la realidad. Su experiencia es su realidad. 
 
2. Sistema innato de actualización de las potencialidades de su organismo (todo 
ser vivo). 
 
3. Funciona como un todo organizado, una estructura, una “Gestalt”. 
 
4. Experiencia proceso continuo de valoración organismica (concede valor + 
a experiencias que percibe como favorables para su preservación y valor – a las 
que no). 
 
5. Busca las experiencias que percibe como + y evita las que percibe como – . 
B. EL DESARROLLO DEL YO 
 
Por la tendencia a la diferenciación, una parte de la 
experiencia se simboliza en la conciencia y se 
describe como experiencia del yo. 
 
A consecuencia de la interacción entre el organismo 
y el medio, esta conciencia de existir aumenta y se 
organiza cada vez más para formar la noción de yo. 
C. LA NECESIDAD DE CONSIDERACION 
POSITIVA 
 
A medida que la noción de yo se desarrolla y se exterioriza, se desarrolla 
también la necesidad de consideración positiva, que es: 
 
UNIVERSAL: existe en todo ser humano. 
AMBIGUA: el individuo tiene quebasarse en inferencias relativas al 
campo de experiencias de los demás. (satisface esta necesidad en los 
demás y obtiene la satisfacción de esta necesidad por medio de los demás) 
BILATERAL: (reciproca) se da cuenta de que satisface esta necesidad en 
los demás y satisface, por lo mismo, su propia necesidad. 
 
La consideración positiva de las personas-criterio puede convertirse en 
una fuerza directiva y reguladora más fuerte que el proceso de valoración 
organismico, o sea, el sujeto puede llegar a preferir las direcciones 
que proceden de esas personas a las que proceden de sus propias 
experiencias. 
 
 
D. DESARROLLO DE LA NECESIDAD DE CONSIDERACION 
POSITIVA DE SI MISMO 
 
Las satisfacciones o frustraciones que acompañan a las experiencias 
relativas al yo, pueden ser sentidas independiente de la consideración 
positiva de los demás. La consideración positiva sentida así se llama 
consideración positiva de sí mismo. 
 
Es una necesidad adquirida que resulta de la asociación entre: 
 experiencias relativas al yo y 
 satisfacción de la necesidad de consideración + 
 
Si el individuo siente la presencia o ausencia de consideración positiva, 
independiente de las valoraciones de los demás, se ha convertido en su 
propia persona criterio. 
 
Complejo de Consideración es cuando la consideración + de sí mismo que 
acompaña una experiencia determinada, tiende a comunicarse al conjunto de 
experiencias que se relacionan con el yo, o sea, con la imagen del yo. 
E. DESARROLLO DE UN MODO DE VALORACION 
CONDICIONAL 
 
Cuando las experiencias de sí mismo de un sujeto son 
juzgadas por ciertas personas criterio como dignas / 
no dignas, la consideración positiva del sujeto respecto 
de sí mismo se hace igualmente selectiva. 
 
Cuando una experiencia relativa al yo es buscada o 
evitada únicamente porque es percibida como más o 
menos digna de consideración de sí mismo, 
decimos que ese individuo ha adquirido un modo de 
valoración condicional (corresponde a la noción de 
introyección – “que viene de afuera”). Cuando la 
conducta está guiada por factores introyectados, su 
función de valoración se vuelve condicional. 
F. DESARROLLO DEL DESACUERDO ENTRE EL YO 
Y LA EXPERIENCIA 
 
A causa de la necesidad de consideración positiva de sí mismo, el 
individuo percibe su experiencia de modo selectivo, en función de las 
condiciones a las que se ha sometido. 
 
a) las experiencias que están conformes con esas condiciones son 
percibidas y simbolizadas correctamente en la conciencia. 
 
b) las experiencias que son contrarias a estas condiciones son 
deformadas para hacerlas adecuadas a tales condiciones o 
interceptadas a la conciencia (rechazadas). 
 
Por eso, no todas las experiencias se simbolizan correctamente en la 
conciencia, ni se incorporan a la noción de yo. 
 
Por esta percepción selectiva hay un estado de incongruencia o de 
desacuerdo entre el yo y la experiencia y aparece cierto grado de 
vulnerabilidad y mal funcionamiento psíquico. 
F. DESARROLLO DEL DESACUERDO ENTRE EL YO Y LA 
EXPERIENCIA 
 
“El individuo pierde, pues, el estado de integración característico de su infancia, 
como consecuencia de la perdida de su función de valoración “organismica”. A 
partir del momento en que la valoración de su experiencia es condicional, la 
noción de yo lleva consigo elementos deformados que no representan 
correctamente la experiencia y también tiene elementos que no están 
incorporados a la noción de yo. El individuo no es, pues, capaz de funcionar como 
una persona perfectamente integrada y unificada. En su experiencia se forman 
como “facciones” que tienden a amenazar la estructura del yo. Para mantener 
esta estructura, el individuo debe recurrir al uso de defensas. La consecuencia es 
que la conducta esta regulada por el yo y por ciertos elementos de experiencia 
que no están incorporados a la estructura del yo. La personalidad esta dividida, 
con todo lo que esta falta de unidad implica de tensiones y desequilibrio 
funcional. Esto es lo que, según mi opinión, constituye el estado de alienación de 
sí mismo: el individuo no ha sido sincero consigo mismo, con el significado 
“organismico” de su experiencia. Para conservar la consideración positiva de los 
demás, ha falsificado ciertas experiencias vividas y se ha representado estas 
experiencias con el grado de valor que tenían para los demás. Todo eso es un proceso 
involuntario, natural - y trágico – comenzado en la infancia.” Carl Rogers 
G. DESARROLLO DE CONTRADICCIONES EN LA 
CONDUCTA 
 
El conflicto entre el yo y la experiencia da lugar a un conflicto a 
nivel de la conducta. 
 
a) ciertas conductas son conformes a la noción de yo 
(mantienen, actualizan y revalorizan el yo). Conductas 
correctamente simbolizadas en la conciencia. 
 
b) ciertas conductas tratan de mantener, actualizar y revalorizar 
sectores de la experiencia que no están representadas en la 
estructura del yo. 
 
Estas conductas no están reconocidas por el sujeto como en 
relación con el yo o son deformadas para hacerlas conformes al 
yo. (CONDUCTA NEUROTICA). 
 
H. LA EXPERIENCIA DE AMENAZA Y EL 
PROCESO DE DEFENSA 
 
Las experiencias no conformes a la estructura del yo o a la valoración de 
sí mismo son reconocidas al nivel de la subcepción como amenazadoras. 
Un estado de angustia se apodera del individuo. 
Esto es, en esencia, la definición de amenaza. 
 
El proceso de defensa consiste en la percepción selectiva, en la 
deformación de la experiencia y/o en la interrupción parcial o total de 
ciertas experiencias. 
Este proceso trata de defender el estado de acuerdo entre: 
 experiencia total 
 estructura del yo 
 condiciones de valoración. 
 
Las consecuencias del proceso de defensa son: 
 rigidez perceptual (por la necesidad de deformar) 
 simbolización incorrecta (por la omisión o deformación) 
 percepción selectiva 
EJEMPLOS DE CONDUCTAS DEFENSIVAS: 
 
“No. Yo no me equivoco.” (deforma la experiencia para que se 
vuelva conforme a la imagen del yo). 
 
“Yo soy una bella princesa y todos los hombres me adoran.” (se 
refugia en sus fantasías, crea un mundo artificial que revalora el yo 
pero deja completamente de lado la realidad: fabulación). 
 
“Mi espíritu es puro pero usted me mete en la cabeza cosas 
horribles.” (cuando una experiencia deformada o negada es 
expresión de una necesidad fuerte, el “organismo” se suele 
arreglar para satisfacerla por algún medio de expresión indirecto: 
proyección o incluso fenómeno paranoico) 
 
EL PROCESO DE DERRUMBAMIENTO Y DESORGANIZACION PSIQUICA 
 
Si existe un estado de desacuerdo entre el yo y la experiencia y si, este desacuerdo queda 
desvelado de modo repentino e innegable: el proceso de defensa no tendrá ninguna fuerza. 
 
El sujeto siente este estado de desacuerdo al nivel de la “subcepción” y se vuelve ansioso. La 
intensidad de la angustia es proporcional a la amplitud del sector del yo afectado por la 
amenaza. 
 
Como el proceso de defensa no tiene fuerza, la experiencia queda correctamente 
simbolizada. Ante el choc de esta toma de conciencia, se produce un estado de 
desorganización psíquica. 
 
Por este estado de desorganización el individuo suele manifestar un comportamiento 
incongruente, extraño e inestable, determinado algunas veces por experiencias que forman 
parte de la estructura del yo y otras veces por experiencias que no forman parte. 
 
Atención: Si el consultante tiene que afrontar experiencias que todavía no es capaz de asimilar, se 
puede producir un estado de desorganización o derrumbamiento psíquico caso sus defensas 
resulten insuficientes y la estructura del yo se desintegre. 
 
J. EL PROCESO DE REINTEGRACION 
 
Es el restablecimiento del acuerdo entre el yo y la experiencia. 
Para que el proceso de defensa pueda deshacerse y una experiencia 
percibida como amenazadora pueda ser simbolizada correctamente y 
asimilada a la estructura del yo, hace falta que: 
 el sujetovalore su experiencia de modo menos condicional. 
 el nivel de consideración positiva incondicional de sí mismo aumente. 
 
La Consideración Positiva Incondicional manifestada y efectivamente 
comunicada al sujeto por una persona-criterio es uno de los medios 
para lograrlo: 
 La comunicación efectiva de esa C.P. I. se logra por medio de la 
comprensión empática. 
 La percepción, por parte del sujeto, de esta C.P. produce la 
reducción de las condiciones que afectan su función de valoración. 
 Esta percepción produce igualmente un aumento de la C.P.I. de si 
mismo. 
 El nivel de la angustia disminuye, el proceso de defensa se deshace y 
las experiencias sentidas como amenazadoras se vuelven susceptibles de 
ser simbolizadas correctamente y asimiladas a la estructura del yo. 
 
3. Si se cumple lo anterior, el sujeto es: 
 
 
 Menos sensible a las experiencias amenazadoras; 
 La conducta defensiva es menos frecuente; 
 El acuerdo entre el yo y la experiencia aumenta; 
 Aumenta la consideración positiva de los demás y la 
consideración de sí mismo; 
 La conducta se basa cada vez más en un proceso de valoración 
“organismica” y el individuo funciona cada vez mejor. 
 
La teoría del proceso de reintegración dispone de las mismas 
proposiciones relativas al proceso de la terapia (p. 219). O sea, 
la personalidad se reintegra o se restablece cuando se dan 
ciertas condiciones. 
 
 
 
 
 https://youtu.be/HqsIpz17wAY 
 
 
https://youtu.be/HqsIpz17wAY
https://youtu.be/HqsIpz17wAY
Referencias Bibliográficas: 
ROGERS, Carl & KINGET, Marian. Psicoterapia y Relaciones Humanas. Teoría y Practica 
de la Terapia no Directiva. Tomo I. Ediciones Alfaguara. Madrid, Barcelona. 1967. 
Luza, R., Psicología de la Personalidad, Arequipa, Perú. 2005. 
Martinez, F. S. La Teoría Humanista de la Personalidad de Carl Rogers. Pais

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