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¿Por qué tantos creyentes ven la ciencia como una amenaza?

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Aprendiendo a Aprender

Hace más de un mes

Porque en último término, por mucho que se insista en lo contrario y hasta den premios mejor dotados que el Nobel por hacer como que no hay ningún problema… lo es.

Sí, sí, ya me sé que no debería serlo, que supuestamente ciencia y religión se ocupan de ámbitos totalmente distintos, el problema de la demarcación, etc. etc. etc. y más etc.

Tonterías. En la práctica, ni es así ni puede serlo. Todas las grandes religiones vienen en un "pack indivisible" de creencias, afirmaciones y negaciones que hacen referencia al mundo natural, desde todos los distintos mitos de la creación hasta sus propias descripciones e interpretaciones de hechos históricos (o ahistóricos), más una moral, una identidad, una política, unos principios, etc. Nadie está muy interesado en una religión que diga p. ej. "Dios Creador existe y esta es mi fe. Para los detalles de su creación, a lo que diga la ciencia porque yo no soy experto en el mundo natural. Y en política y moral no me meto porque mi dios no dice nada, dado que no puede interactuar con el mundo natural sin caer dentro de la demarcación científica."

Entonces, desde el momento en que la ciencia estudia cualquiera de estas cosas naturales que están totalmente dentro de su demarcación y llega a conclusiones distintas a las de las religiones —cosa que ocurre muy a menudo, puesto que las religiones se sacaron sus afirmaciones del gorro—, es un golpe a su credibilidad. En ocasiones, gravísimo y afectando a todo el conjunto de su pretendida veracidad.

Si por ejemplo podemos —y podemos, y debemos— cargarnos el Génesis completo más las partes "mágicas" de Éxodo como la apertura del mar Rojo, la verdad es que judaísmo y cristianismo se quedan tambaleándose bastante. Si acto seguido vienen arqueólogos, historiadores y antropólogos a demostrar que nunca pudo haber una población significativa de esclavos judíos en Egipto ni una travesía de tanta gente por el Sinaí sin dejar ni una sola marca en el registro —y pueden, y deben—, pues todo Éxodo se va por el aire también y junto con Génesis, todo el mito fundacional tanto del mundo como de "su pueblo" y su religión. Y así con todo.

Podemos evitar el asunto todo lo que queramos y darnos palmaditas en la espalda y consumir juntos canapés con champagne y hasta echar algún polvete si nos gustamos haciendo como que no vemos al elefante en la habitación, pero el elefante está ahí: Hay un conflicto inevitable entre ciencia y religión porque la religión contiene extensas referencias al mundo natural que la ciencia demuestra falsas, y sin las cuales dicha religión no puede pervivir.

De hecho, con una afirmación natural tan sencilla que hasta l@s niñ@s mayores pueden decirte con una risilla, "tito Landart, tito Landart, (jijiji), las mamás no tienen niños sin hacerlo con un papá y los muertos no resucitan", acabas de cargarte el cristianismo en su totalidad.

Me estoy centrando en el judeocristianismo porque es la religión que mejor conozco, pero podría arramblar igualmente con el Islam y con otras muchas de la misma manera exacta. De hecho, si hay algo que salva un poco al Islam es que el Corán es como más "místico", con unas afirmaciones naturalistas más imprecisas y ambiguas que por tanto se pueden retorcer mucho más para "encajarlas" en la ciencia moderna. Pero aún así es difícil no ver por ejemplo en la sura 65, versículo 12 una clara referencia a las "siete tierras" que se corresponden con los 7 astros conocidos en su tiempo (Sol, Luna, Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno)… y ni uno más. Y si empezamos con las incontables memeces de los hadices, se les puede repartir tanta estopa como a las otras dos grandes religiones abrahámicas o más.

Ante esta apisonadora inevitable de la ciencia que va machacando inexorablemente todas sus "verdades" naturales, al religioso sólo le quedan dos opciones:

  1. Decir que aquellas partes que se contradicen con la ciencia son en realidad simbólicas y no deben tomarse literalmente. La Iglesia Católica, por ejemplo, que más sabe por vieja que por católica, ha adoptado parcialmente esta postura. Lo que pasa es que esta postura introduce nuevos problemas notables. Por ejemplo: "Oiga, padre, y si todo eso del Génesis y eso es simbólico y no debe tomarse literalmente, ¿por qué lo de los gays sí?" Profundizando tan solo un poco más, con tantas partes simbólicas siempre in crescendo, su credibilidad de conjunto va decreciendo. Y al final del camino, esta aproximación conduce a algo muy parecido a lo que dije arriba: "Dios Creador existe y esta es mi fe. Para los detalles de su creación, a lo que diga la ciencia porque yo no soy experto en el mundo natural. Y en política y moral no me meto porque mi dios no dice nada, dado que no puede interactuar con el mundo natural sin caer dentro de la demarcación científica."
  2. La otra opción obvia es la conocida de los fundamentalistas bíblicos protestantes: negarlo todo. Declarar a la ciencia falsa o como mínimo inferior a la revelación, y a menudo manipulada por Satanás (en suma: "declararla enemiga"), aferrándose a la totalidad de sus verdades de fe. Lo que inevitablemente los conduce a todos esos rollos del creacionismo de la tierra joven, el anti-evolucionismo y demás mamarrachadas que al final van configurando una burbuja sectaria cada vez más al margen de la realidad realista :-D …y cada vez menos atractiva para las nuevas generaciones. De hecho, después de un tiempo de gran éxito en EEUU, llevan ya décadas estancados mientras la posición contraria (la "más atea") va creciendo conforme la vejez muere y la juventud crece:

En fin, no me extiendo más porque creo que mi punto de vista está claro: al final, lo pintemos como lo pintemos y disimulemos tanto como queramos disimular, hay un conflicto obvio entre ciencia y religión allá donde la religión dice algo sobre el mundo natural, cayendo así dentro de la demarcación científica. Que se lo va a acabar destrozando por las razones que dije antes. O sea, en prácticamente todo menos lo más "de pura fe en los ámbitos celestiales." Así que para la religión normal la ciencia supone una amenaza existencial cierta. Súmalo a las diferencias político-morales que se derivan de creer o no creer y ya tenemos unas culture wars en marcha. Y los conflictos tan obvios crean inevitablemente bandos y enemigos más pronto o más tarde por muchos premios Templeton que se quieran interponer.

En Europa este conflicto es (hoy en día) de baja intensidad (después de unos cuantos baños de sangre en el pasado) porque básicamente la gente europea nos hemos secularizado enormemente, lo que se puede traducir como que así en general "nos hemos pasado al bando de la ciencia o el racionalismo o como mínimo al neutral con armas y bagajes" salvo por cuatro tradiciones y creencias que nos gusta mantener y algunas novedades de importación que nos agradan. Pero en otros lugares menos secularizados esos bandos van a estar ahí y esa enemistad a flor de piel también.

Porque en último término, por mucho que se insista en lo contrario y hasta den premios mejor dotados que el Nobel por hacer como que no hay ningún problema… lo es.

Sí, sí, ya me sé que no debería serlo, que supuestamente ciencia y religión se ocupan de ámbitos totalmente distintos, el problema de la demarcación, etc. etc. etc. y más etc.

Tonterías. En la práctica, ni es así ni puede serlo. Todas las grandes religiones vienen en un "pack indivisible" de creencias, afirmaciones y negaciones que hacen referencia al mundo natural, desde todos los distintos mitos de la creación hasta sus propias descripciones e interpretaciones de hechos históricos (o ahistóricos), más una moral, una identidad, una política, unos principios, etc. Nadie está muy interesado en una religión que diga p. ej. "Dios Creador existe y esta es mi fe. Para los detalles de su creación, a lo que diga la ciencia porque yo no soy experto en el mundo natural. Y en política y moral no me meto porque mi dios no dice nada, dado que no puede interactuar con el mundo natural sin caer dentro de la demarcación científica."

Entonces, desde el momento en que la ciencia estudia cualquiera de estas cosas naturales que están totalmente dentro de su demarcación y llega a conclusiones distintas a las de las religiones —cosa que ocurre muy a menudo, puesto que las religiones se sacaron sus afirmaciones del gorro—, es un golpe a su credibilidad. En ocasiones, gravísimo y afectando a todo el conjunto de su pretendida veracidad.

Si por ejemplo podemos —y podemos, y debemos— cargarnos el Génesis completo más las partes "mágicas" de Éxodo como la apertura del mar Rojo, la verdad es que judaísmo y cristianismo se quedan tambaleándose bastante. Si acto seguido vienen arqueólogos, historiadores y antropólogos a demostrar que nunca pudo haber una población significativa de esclavos judíos en Egipto ni una travesía de tanta gente por el Sinaí sin dejar ni una sola marca en el registro —y pueden, y deben—, pues todo Éxodo se va por el aire también y junto con Génesis, todo el mito fundacional tanto del mundo como de "su pueblo" y su religión. Y así con todo.

Podemos evitar el asunto todo lo que queramos y darnos palmaditas en la espalda y consumir juntos canapés con champagne y hasta echar algún polvete si nos gustamos haciendo como que no vemos al elefante en la habitación, pero el elefante está ahí: Hay un conflicto inevitable entre ciencia y religión porque la religión contiene extensas referencias al mundo natural que la ciencia demuestra falsas, y sin las cuales dicha religión no puede pervivir.

De hecho, con una afirmación natural tan sencilla que hasta l@s niñ@s mayores pueden decirte con una risilla, "tito Landart, tito Landart, (jijiji), las mamás no tienen niños sin hacerlo con un papá y los muertos no resucitan", acabas de cargarte el cristianismo en su totalidad.

Me estoy centrando en el judeocristianismo porque es la religión que mejor conozco, pero podría arramblar igualmente con el Islam y con otras muchas de la misma manera exacta. De hecho, si hay algo que salva un poco al Islam es que el Corán es como más "místico", con unas afirmaciones naturalistas más imprecisas y ambiguas que por tanto se pueden retorcer mucho más para "encajarlas" en la ciencia moderna. Pero aún así es difícil no ver por ejemplo en la sura 65, versículo 12 una clara referencia a las "siete tierras" que se corresponden con los 7 astros conocidos en su tiempo (Sol, Luna, Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno)… y ni uno más. Y si empezamos con las incontables memeces de los hadices, se les puede repartir tanta estopa como a las otras dos grandes religiones abrahámicas o más.

Ante esta apisonadora inevitable de la ciencia que va machacando inexorablemente todas sus "verdades" naturales, al religioso sólo le quedan dos opciones:

  1. Decir que aquellas partes que se contradicen con la ciencia son en realidad simbólicas y no deben tomarse literalmente. La Iglesia Católica, por ejemplo, que más sabe por vieja que por católica, ha adoptado parcialmente esta postura. Lo que pasa es que esta postura introduce nuevos problemas notables. Por ejemplo: "Oiga, padre, y si todo eso del Génesis y eso es simbólico y no debe tomarse literalmente, ¿por qué lo de los gays sí?" Profundizando tan solo un poco más, con tantas partes simbólicas siempre in crescendo, su credibilidad de conjunto va decreciendo. Y al final del camino, esta aproximación conduce a algo muy parecido a lo que dije arriba: "Dios Creador existe y esta es mi fe. Para los detalles de su creación, a lo que diga la ciencia porque yo no soy experto en el mundo natural. Y en política y moral no me meto porque mi dios no dice nada, dado que no puede interactuar con el mundo natural sin caer dentro de la demarcación científica."
  2. La otra opción obvia es la conocida de los fundamentalistas bíblicos protestantes: negarlo todo. Declarar a la ciencia falsa o como mínimo inferior a la revelación, y a menudo manipulada por Satanás (en suma: "declararla enemiga"), aferrándose a la totalidad de sus verdades de fe. Lo que inevitablemente los conduce a todos esos rollos del creacionismo de la tierra joven, el anti-evolucionismo y demás mamarrachadas que al final van configurando una burbuja sectaria cada vez más al margen de la realidad realista :-D …y cada vez menos atractiva para las nuevas generaciones. De hecho, después de un tiempo de gran éxito en EEUU, llevan ya décadas estancados mientras la posición contraria (la "más atea") va creciendo conforme la vejez muere y la juventud crece:

En fin, no me extiendo más porque creo que mi punto de vista está claro: al final, lo pintemos como lo pintemos y disimulemos tanto como queramos disimular, hay un conflicto obvio entre ciencia y religión allá donde la religión dice algo sobre el mundo natural, cayendo así dentro de la demarcación científica. Que se lo va a acabar destrozando por las razones que dije antes. O sea, en prácticamente todo menos lo más "de pura fe en los ámbitos celestiales." Así que para la religión normal la ciencia supone una amenaza existencial cierta. Súmalo a las diferencias político-morales que se derivan de creer o no creer y ya tenemos unas culture wars en marcha. Y los conflictos tan obvios crean inevitablemente bandos y enemigos más pronto o más tarde por muchos premios Templeton que se quieran interponer.

En Europa este conflicto es (hoy en día) de baja intensidad (después de unos cuantos baños de sangre en el pasado) porque básicamente la gente europea nos hemos secularizado enormemente, lo que se puede traducir como que así en general "nos hemos pasado al bando de la ciencia o el racionalismo o como mínimo al neutral con armas y bagajes" salvo por cuatro tradiciones y creencias que nos gusta mantener y algunas novedades de importación que nos agradan. Pero en otros lugares menos secularizados esos bandos van a estar ahí y esa enemistad a flor de piel también.

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